" - ¿¡Que te sucede!?
- ¿¡Que te sucede a ti!? – añadí.
- Solo trataba de asustarte – dijo Daniel mientras me sonreía.
- Pues que linda forma de asustar, te pude haber lastimado sabes? Se kung fu!- le sonreí - no es cierto.
- Hay sí muy “Karate Kid” – río - o que? eres ninja?
- Descubrise mi identidad secreta.
- Jaja, oye mira sé que esto te parecerá... algo patético y estúpido. Pero creo que no encajo con ustedes.
- Eso no es verdad Daniel- creo que era mejor hablar de Karate Kid ¬¬
- Claro que lo es.
- Mira si es así tal vez es porque no hablas mucho, de hecho conmigo que es con la que hablas mas… casi no te conozco…
- Es verdad. Es que extraño tanto Canadá que bueno me olvide de empezar de nuevo.
- Creo que debería de ser borrón y cuenta nueva-. Le sonreí
- Mmm bueno ¿qué quieres saber de mí? – añadió.
- No lo sé. ¿Quién es Daniel? – nos reímos ya que era una pregunta algo irónica.
- Pues es un chico muy guapo canadiense de ojos café claro y pelo cobrizo ya sabes… todo un hombre que tal eh?– era realmente divertido " .. era el chico del cual me había enamorado.
Seguí con mi camino hacía casa. Escuche que mi celular estaba sonando así que lo saqué de mi bolsa morada con pequeñas rosas que me había regalado mi madre años atras. En la pantalla del celular decía que era una llamada entrante de Lauren.. "Lauren".. pensé. Pulse en el botón de bloquear llamada ya que realmente no quería escuchar sus relcamos y sus "te lo dije".
Llegué a casa, ya algo tarde, pero la verdad no me importaba. Ya nada me importaba. Había perdido a dos personas muy queridas en menos de tres meses: a mi madre y a Daniel. Me senté en el columpio que quedaba debajo de un arbol de limones que habíamos plantado todos juntos cuando llegamos a esa casa.
Recorde que en ese lugar había tenido mi primer beso con aquel chico que me traía de rodillas ante él:
" - Lo siento muchísimo, se me pasa el tiempo volando contigo.
" - Lo siento muchísimo, se me pasa el tiempo volando contigo.
- No hay cuidado, anda ve a repartir pizzas en tu super moto. – dije bromeando
- Claro que lo haré- me dijo guiñando el ojo
- No si yo impidoque llegues a tu siguiente orden- lo estaba retando- ¿Ah sí?
- Si, te apuesto a que no llegaras con tu siguiente cliente
- Cuanto a que si
- Apuesto a que no – cuando menos lo note, estábamos a pocos centímetros, uno del otro. Sentía mariposas en el estomago y note que él se sentía igual. Esperaba que eso fuera algo… real y no uno de los tantos sueños en los que había soñado en ese momento tan perfecto.
- ¿Sabes? Amo cando te pones así
- Gracias – me sonrojé. En eso sus manos tocaron mis mejillas y el se acerco. Pude sentir su respiración seguido por unos labios dulces y suaves.
- Wooooow – dijimos al unísono. Nos reímos cuando nos dimos cuenta de que los dos sentimos esa conexión
- Bue..bueno me tengo que ir – se tropezó y cayó al piso
- ¿estás bien? – dije algo nerviosa
- Claro, claro - me sonrío. "
"No puedo creerlo, cada lugar me recuerda a el" me dije. Entre a casa sin hacer caso a los que se encontraban en la sala. Subí rápidamente a mi cuarto y me tiré en la cama. Quería descansar después de un día tan más del asco. Por minutos trate de quedarme dormida al cambiarme de lugar o de posición en la cama hasta que al fin me quede dormida.
-Buenos días familia - dije tratando de sonar feliz.
- Buenos días- dijeron todos.
- Bueno chicos me voy a trabajar, cuidan a Nick por favor - dijo papá mientras se ponía su bata para irse al Hospital Ángeles.- Seguro- dijo Nate- Bueno ahí lo cuidan, yo me voy a practicar con la banda
- ¿Desde cuando tienes banda? - contestó Sara algo irritada.
- Desde... ayer. ¿Algún problema?
- SI, tu no sabes tocar ni la puerta- refutó.
- Mira Sara, que tu seas una amargada y...
- ¡Basta! ¿Qué no pueden estar ben por lo menos un minuto?
- Vaya y lo dice la que se la aso gritando "Daniel, Daniel.." toda la noche.- dijo Nate tratando de molestarme
- "Oh Daniel, Daniel.. no me dejes por esa güera oxigenada Daniel"- dijo Sara. Nate soltó una carcajada y le dio "cinco" a mi hermana.
- Ustedes son pateticos.
- No, tú lo eres. Jamás tienes suerte en el amor- me salí corriendo de la cocina antes de que vieran mis lágrimas.
Llegué a mi cuarto y me sente a lado de la ventana. Odiaba con todo mi ser que mis hermanos fueran tan poco sensibles. La única vez que los vi llorar fue cuando mamá nos dijo que tenía cáncer y cuando murió. De ah+i en fuera ¡nunca! Vi la hora en mi reloj y eran apenas las 7 de la mañana. Me bañé y decidí que no quería quedarme toda la mañana en mi casa pero tampoco quería pasar por la cocina para poder salir asi que metí mi guitarra en su estuche y lo baje con cuidado por una enredadera que daba hacia el patio trasero. Cuando al fin la guitarra estaba en el piso fue mi turno de bajar . Baje con poco éxito ya que dos veces estuve a nada de caer y romperme gran parte de mi ser.
Abrí la puerta de la cochera y salí hacia el parque. Era un día soleado por lo que pensé que me iba a servir para despejar mi mente.. expandir mis horizontes.. ver con mi ojo interno.
Llegué al parque y me dirigí de nuevo al área de los arboles con nieve (que en realidad era pequeñas flores blancas). Me senté y saqué mi guitarra. Tenía que darle una melodía a esa canción que había hecho.
¡Al fin! Le habia dado una melodía a la letra y todo en menos de 2 horas. Ahora eran las 9:30 a.m. Le hice los últimos detalles a la canción y comencé a tocar.
- ¡Vaya! Cantas increible - dijo una voz que era conocida.
- Gracias Alex.
- Kim lamento lo que ...
- Calla. No tienes nada que lamentarte, estas cosas pasan y pues la vida sigue... supongo. Y bueno tal vez había una beuna razón para que él me dejara.
- Si la hay. ¿No te dijo cierto?
- No...A que te refieres?- Bueno.. la razón por la cual te corto es porque se va a Canadá otra vez.
- ¿Qué?- no lo entendía.
- Si. No te mencionó nada porque sabía que te dolería pero mi primo es tan bruto que no sabe como manejar esa clase de asuntos.
- Okay retrocede y pausa. ¿De que hablas?
- El te ama pero no quería lastimarte y al parecer lo que no queria hacer resulto ser lo que paso.
- Dios... y le grité tantas cosas que lo lastimaron...
- Si. Pero el también tiene la culpa por ser tan estúpido.
- ¡ESPERA! ¿QUÉ DIJISTE?
- Que es un estúpido...
- NO NO LO OTRO!
- ¿Qué te ama?
- No Alex! Lo anterior a eso!
- ¿Qué si hay una razón?
- ¡¡¡ALEX!!!
- Lo siento lo siento.. lo de Canadá?
- Si eso! ¿SE VA?
- ¡La que no me escucha!
- ¿Cuándo!
- En..- miró su reloj y la expresión en su cara cambió completamente- media hora.
-¡¿MEDIA HORA?!- Me pare agarrandolo a el de su camisa y empujandolo hacia el tronco del arbol. TIENS QUE LLEVARME! TE LO RUEGO!
Le llamó a su hermano inmediatamente para que nos llevara al aeropuerto. Yo por mi parte le iba gritando para que le acelerara. Nos pasamos los altos, casi atropellamos a dos personas y a un perro. Estuvimos a nada de chocar contra un camión de carga pero el camión alcanzó a poner el freno. Yo estaba histérica porque las manecillas del reloj no se deténían. Bajamos Alex y yo del auto corriendo. Me tome la pequeña molestía de decirle algo al hermano de Alex, James.
- JAMES APRENDE A MANEJAR!!! - le grité y Alex y yo nos soltamos riendo.
Corrimos y corrimos hasta que encontrarmos un tablero electronico gigante que decpia las horas de vuelo y las puertas.
- Destino;Ontario, Canadá- Salida: Cd. de México, México - 10:00 a.m. - 29/nov/10 - ABORDANDO.- puerta B4
Estabaa pocos segundos de perder al amor de mi vida. Preguntamos a una señorita trabajadora del aeropuerto y nos indico donde estaba la puerta.
No tuve tiempo ni de darle las gracias cuando salimos corriendo. Sentpia que el tiemopo lo tenía encima. Estaban abordando el avión y aun no llegaba. Cuando al fin llegamos a la puerta aún habían personas en la fila de abordar. Fue ahpi cuando vi a un chico alto, blanco de pelo café claro, ojos color miel... estaba apunto de pasar.
- Alex, ahi esta.... KIM GRITALE !!!
´Me acerque un poco más a la puerta cuando vi que era mi última oportunidad...
- ¡¡¡¡DANIEL!!! - grité esperando que escucharpa mi voz.









.jpg)