Aqui esta el capitulo.. disfrutenlooooooo! & espero les guste tanto como yo lo disfrute mientras escribia...
Comenten por favor :) Sus comments son super importantes.! Asi se si voy bien o mal jaja
Me inspire muchisimo entre lágrimas y sonrisas ... haha
LOVEYA!.... // O soy yo o hago los capitulos demasiado largos? .. O_O MUY LARGOS !
************************************************
Estaba frustrada y enojada. ¿Cómo era posible que esta arpía me hiciera eso? Ni siquiera la conocía y no era mi amiga. Tenía que hablar con Daniel para que me diera ciertas explicaciones.
- ¿Qué le sucede a esa? – dijo Alex
- No lo sé. Pero esta estúpida.
- Lo sé. ¿Cómo se atrevió a hablarte asi? GUARRA!
- De hecho si lo es. Tiene finta de… - nos reímos.
- Pero es linda.- Le di un zape en la cabeza - ¡OUCH! ¿Qué? Tengo que aceptarlo
- Si bueno Alex no lo aceptes en mi cara ¿te parece?
- Muy bien. Y ¿Qué harás con Daniel?
- ¿A qué te refieres?
- Pues la ex está aquí y viene hecha la madre dispuesta a separarte de él. Aparte creo que el acepto muy bien su llegada…
- ¿De qué hablas?
- Voltea discretamente hacia tu derecha – me dijo. Me voltee bruscamente y ahí lo vi abrazado de ella mientras que esta me veía con ojos de furia.- ¡Dije discretamente Kimberly!
- Perdón – me reí.- Pero ¿que hace con ella? No, no esto no se quedará así. Para nada.
- Kimberly antes de que hagas una estupidez espérate.
- ¿Esperarme? Jamás.
- Vamos – me rodeo y me abrazo por atrás para detenerme antes de que hiciera una idiotez. – deja tus celos d un lado – gimió.
- Bien. Pero Alex, no quiero perderlo- hice un puchero.
- No lo perderás Kim. Te lo juro. Esa arpía solo esta molestándote y logrará su objetivo si no te controlas. No seas estúpida. Juega mejor que ella.
- ¿De qué hablas? – no entendía a que se refería Alex.
- No caigas en su juego... solo juega en el. – EN ese momento aun no captaba – Me refiero a que juegues su juego, que le sigas la corriente y al final se la devuelvas diez veces mejor.
- Oh, ya entendí. Me agrada tu mente Alex. Por eso eres mi mejor amigo – le di un golpe en el brazo.
- Lo sé. Pero tú no eres mi mejor amiga. De una vez te aviso
- ¿De qué hablas? – se me corto la voz y al mismo tiempo me exalte.
- No, no lo eres. Tu eres mi hermana ¿entendiste?
- Awww… Alex eres increíble. – Nunca me cansaré de decirlo, Alex es una persona maravillosa y soy afortunada de tenerlo como mejor amigo. Me había dado cuenta que hace ya largo tiempo que no tenía una noche de películas con él, ni un paseo por el parque mientras contábamos chistes sin sentido. Tampoco habíamos ido a pasear por el Parque Hundido. A contar nuestras penas. Realmente extrañaba esos días. Tal vez me estaba alejando mucho de todos mis amigos. Hace días que no sabía nada de Andres, ni de Lauren ni de Jessica. Solo las veía en la mañana y platicábamos por cinco segundos. Tenía que recuperar todos esos momentos y hacer unos nuevos.
Mientras seguía pensando en que hacer, sentí una vibración en mi mochila. Creí que Nick había vuelto a poner una serpiente en mi mochila, como esa vez que tenia a su serpiente “Squirrl” y solo por un berrinche suyo tuve que pagar las consecuencias siendo suspendida una semana por “poner la integridad de mis compañeros en peligro”. Cuando me di cuenta era solo mi celular que tenía siete llamadas perdidas de mi papá y cinco mensajes de Nate, Sara y sus respectivos amigos.
Uno de los mensajes decía asi:
- Papá: Kim COMUNICATE inmediatamente.
Dos
-Justin (amigo de Nate): Nate te está buscando, es urgente apurate Kimberly.
Tres
- Charlotte (amiga de Sara): Hey comunícate con Sara! Algo paso…
Cuatro
-Emma (amigo de Nate): Kimmy tu hermano te busca.. Anda desesperado porfa hablale!
Cinco (el más alarmante)
-Sara: Kimberly llama a papá. Mamá se puso muy mal.
Definitivamente esto no era algo bueno. Le hable inmediatamente a mi papá preguntándole que había pasado. La respuesta fue la misma de Sara, solo que tenía que ir al hospital saliendo de la escuela.
- Alex, mamá se puso mal – pude sentir como mis ojos se llenaban rápidamente de lagrimas
- No, Kim… no llores. ¿En qué hospital esta?- Alex se veía más consternado y nervioso de lo que yo estaba.
- El Ángeles. – apenas pude decirlo.
- Vámonos. Te acompañare. – me dijo
- No, Alex tienes que estudiar para tu extra de francés.
- Es más importante el ayudarte a ti que pasar un examen. Enserio iré contigo.
- Gracias – lo abrace mientras las lágrimas recorrían mis mejillas que ardían de dolor.
Habíamos llegado al hospital. Entramos por la entrada que era exclusivamente de urgencias pero no nos importo. Lo que ahora más me importaba era la salud de mi mamá. Habían muchos doctores y era difícil diferenciarlos a cada uno por sus batas blancas impecables. Mis hermanos, sus amigos y los míos, seguíamos buscando al Dr. James. No lo encontrábamos hasta que el se acerco a nosotros.
- La familia Shane. Que milagro. – dijo, aunque más bien eso iba para Nate.
- Si bueno, hola doctor. Venimos a ver a mamá. ¿Dónde está?
- Habitación 512. – se acerco a Nate y después le hizo una seña de que lo acompañara. Al parecer le quería decir algo privado... no tan privado ya que lo escuche.
- No es recomendable que suban todos. Solo ustedes que son la familia. Pero no creo que sea buena idea el que Nick vea a tu mamá en ese estado.
- Pero tiene derecho a …
- Sé que tiene derecho Nathan. Pero la situación de tu madre es complicada y no es buena idea que Nick vea a tu mamá. Esta peor que ese día en tu casa.
- Está bien.- Nate se acerco a nosotros y me dijo que teníamos que hacer algo para que Nick no empezara a llorar por no ver a mamá.
- Bien lo tengo… Nick – le dije dulcemente- iremos a ver a mamá nosotros tres primero. Luego subes tú a verla ¿te parece?
- Bueno. – me acerque y le di un beso en su frente. – Pero regresan.
- Claro – dijimos los tres.
Nos subimos al elevador y nos fuimos al quinto piso. Recorrimos pasillos y pasillos hasta que encontramos su habitación. Cuando entramos ahí estaba. Sentada en su cama comiendo un caldo de pollo. Sus manos le temblaban ya que no tenía fuerza
- Hola mamá- me animé a decirle.
- ¡Kim!¡Nate!¡Sara! Qué alegría que estén aquí. – sonrió.
- Si mamá. ¿Cómo te sientes? – preguntó Nate.
- Pues… me duelen mis brazos. La quimioterapia no está funcionando.
- Lo lamento – dijo Sara que tenía un nudo en la garganta.
- No hay porqué lamentarse. ¿Cómo les ha ido? – Empezamos a entablar una larga conversación. Le conté de la chica nueva y su relación con Daniel. Sara le conto sobre el baile y Nate le conto sobre su nueva novia y como iba con ella. Mamá estaba muy emocionada con nuestras historias. Todo iba bien hasta que el Dr. Entró por la puerta anunciando que la hora de visitas se había acabado.
- Chicos, amor- le dijo a papá.- y Doctor…¿puedo ir a la playa?
- ¿Qué? – dijimos todos al mismo tiempo.
- No es muy conveniente. Esta enfermedad no es un juego.
- Si pero quiero ir. Es lo único que pido.
- Seguro – dijo papá.—mañana..
- Ahora.
- Mamá aquí no hay playas, tendríamos que viajar y …
- Por favor – mi mamá miro a mi papá. El pudo ver en sus ojos esas palabras que no podía mencionar ‘No me queda mucho tiempo’.
- Está bien. Mañana saldremos en avión a tu playa favorita. ¿Qué opina Doc?
- Pues si eso es lo que la paciente pide… aceptaré sus órdenes.
Al siguiente día, el avión salió a las 6 de la mañana a Cancún. Alex y Lauren me hicieron el favor de acompañarme para que no estuviera sola ya que sabían que estaba en un mal momento. Llevábamos una hora de avión y solo había una cosa en mi cabeza. Ya no era mamá… era Daniel. No había recibido ni una sola llamada de él. Había pensado en enviarle un mensaje pero me limite a hacerlo. *Que él te busque* Me dije a mi misma. Aparte el estaba muy feliz con su ex novia.
- ¡Mira! Ya casi llegamos – gritó Lauren
- Ya quiero llegar- dijo Alex que tenía un tremendo mareo.
- Te dije que no comieras esas ostras. ¡PERO NUNCA ME HACES CASO!- contestó Lauren
- Bueno perdóname… pero el animal descansa cuando come.
- Animal
- Hey... ¿Kim? ¿estás bien?- dijo Alex cuando noto que mi cuerpo estaba presente pero mi mente no.
- ¿Por qué no habría de estarlo? – dije secamente
- Estas rara – contesto Lauren
- Estoy cansada. Eso es todo.
- No te ha llamado… ¿cierto?
- No ¿¡feliz!?
- Kim no te desquites con nosotros. Solo tratamos de ayudarte.
- Kim vamos… no estés así. Tienes que estar feliz con tu mamá y de paso con unos amigos tuyos – sonrió – disfrútalo.
- Lo haré. Se los prometo chicos. Los quiero.
- Nosotros también.
Llegamos al aeropuerto después de 3 largas horas. Estaba feliz de poder pararme y estirar mis piernas que venían entumidas. Saliendo de la sala de llegadas había un gran ventanal donde se podía ver la playa a lo lejos. Mamá se quedo viendo hacia la nada. Nosotros nos alejamos y fuimos por nuestro equipaje.
Regresamos corriendo ya que habíamos tardado un poco porque Alex tenía hambre y se paro en un puesto d4l aeropuerto a comprarse unas papas. Nos fuimos directamente al hotel y de ahí a la playa. No podíamos perder ni un momento ya que solo estaríamos ahí 24 horas.
La playa estaba hermosa. Como era algo tarde, el amanecer se veía hermoso con sus distintos tonos de rojo, naranja y amarillo. El agua estaba azul cristalina. Era como un sueño, pero en ese momento mi único sueño era tener a Daniel cerca. No podía soportar el no tenerlo conmigo y pensar que estaba con la Zorrafía.
- ¡Kim! Ven está el atardecer – gritó mamá son sus pocas fuerzas.
- Claro mamá – dije mientras tiraba a la arena blanca unas conchas pequeñas que me había encontrado.
Nos sentamos papá, mamá, Sara, Nate, Nick, Alex, Lauren y yo a admirar el hermoso atardecer. Estábamos platicando, riendo y aventándonos agua a la cara. La estábamos pasando de maravilla. De pronto papá se paro y extendió su mano, la cual mamá agarró con mucho gusto. Se levantaron y se fueron caminando juntos por la playa.
- Esto es hermoso ¿no crees Aida?
- Por supuesto Frank. No habría pedido algo mejor – dijo mamá
- ¿Sabes? Estaba recordando el otro día… la primera vez que te vi.
- ¿Enserio? Cuéntame. Quiero escuchar esa historia. Nada me haría más feliz.
- Claro. Bueno no sé por dónde empezar – se río algo nervioso.- Estaba en mi juego de basquetbol. Iba en la universidad. Los PUMAS estábamos ganando y eran los últimos tres minutos. Yo estaba feliz porque íbamos a ganar la copa estatal y pasaríamos a la siguiente ronda. Todo era perfecto. Había esquivado a McGuire a la primera e hice una canasta en el último segundo. Fue la canasta ganadora. Todos estábamos celebrando en el patio de la escuela, cantando y por supuesto que celebrando nuestra victoria. Ahí fue cuando la vi sentada leyendo a Shakespeare con esa mirada tan dulce y esa sonrisa tan hermosa. Iba vestida con una blusa café, un collar algo largo y unos jeans que eran en forma de tubo. – sus ojos se estaban poniendo llorosos. – Estaba fascinado por aquella criatura tan… inocente que incluso tuve miedo de ir y hablarle. No quería que me rechazaran cosa que era algo estúpida ya que pues… era algo así como el más “popular y guapo” de la universidad. – De pronto dejo de hablar.
- ¿Qué paso después? – dijo mamá que estaba llorando de felicidad.
- De pronto… ella alzo la mirada y me sonrió – papá sonrió al mismo tiempo que sus lagrimas caían de sus ojos. – Fue algo inexplicable.. inexplicable lo que sentí. Sus ojos me dijeron más que mil palabras y su sonrisa me hipnotizo. En ese momento supe que tú eras la mujer de mi vida. – Los dos estaban llorando mientras se daban un beso apasionado.
- Frank… - se le corto la voz a mi mamá.
- Espera – le puso un dedo en sus labios que ahora estaban partidos. – en ese momento supe que lo único que quería era pasar el resto de mi vida contigo. Me imagine que íbamos a casarnos y tener muchos hijos y que seríamos la pareja perfecta. Simplemente por el hecho de que lo que teníamos era amor. Un amor indestructible. Pero ¿sabes? Nunca quise este final… - papá se acerco a mamá y recargo su cabeza en su hombro. Le fue algo difícil ya que él era mucho más alto pero aun así no le importó.
- Escúchame Frank – alzo su cabeza y la sostuvo entre sus dos manos.- El amor verdadero no tiene final feliz, simplemente porque no tiene final. Tu siempre serás ese alguien por el que en mis años de adolescencia y hasta ahorita… - en ese momento los dos cruzaron miradas. Se olvidaron del mundo y volvieron a sus años de universidad.- Tú eres mi sueño y nunca cambiaría algo ya que por eso estamos aquí. La vida sigue Frank y tendrás que vivirla sin mi- papá gimió mientras no controlaba sus lágrimas. – Pero quiero que me prometas algo
- Lo que sea- respondió rápidamente
- Que siempre me querrás. No me importa que no me ames. Solo quiero que siempre me tengas en tu mente.
- ¿Hablas enserio? Tú eres lo único en lo que pienso desde que me levanto hasta que duermo. Incluso en mis sueños te veo.
- ¿Me lo prometes?
- Te lo prometo amor.- En ese momento llegaron un grupo de jóvenes de preparatoria que venían en un tipo “Spring Break”. Uno de los chicos traían una enorme grabadora mientras otro de ellos traía en una mano un bonche de discos. En eso uno de ellos puso una canción que inmediatamente mis padres reconocieron.
- ¿Recuerdas nuestra canción?
- Como olvidarla…- mi papá se alejo un poco de mamá. Volteo a ambos lados a ver si nadie veía y
extendió su mano- ¿me concedes esta pieza?
- Por supuesto – Y así empezaron a bailar a la orilla del mar mientras él le cantaba su canción.
- Someday, when I'm awfully low,
when the world is cold
I will feel a glow just thinking of you
and the way you look tonight.
Yes you're lovely, with your smile so warm
And your cheeks so soft,
There is nothing for me but to love you,
And the way you look tonight.
With each word your tenderness grows,
Tearing my fear apart...
And that laugh that wrinkles your nose,
It touches my foolish heart.
Lovely ... Never, ever change.
Keep that breathless charm.
Won't you please arrange it?
'Cause I love you ... Just the way you look tonight.
And that laugh that wrinkles your nose,
it touches my foolish heart.
Lovely... don't you ever change
Keep that breathless charm.
Won't you please arrange it?
'Cause I love you...and just the way you look tonight
just the way you look tonight…
La noche había llegado y mamá se veía cansada. Fuimos a cenar todos menos mamá y papá ya que ella se empezó a sentir mal y papá quiso hacerle compañía. Termínanos de cenar y nos fuimos cada uno a nuestros respectivos cuartos. Al siguiente día tuvimos que salir del hotel de emergencia ya que mamá había empeorado y tuvo que ser internada de urgencia en el hospital en México. Tomamos el primer avión a la ciudad y enseguida nos fuimos al hospital.
- Les dije que no era una buena idea el viajar – dijo el Dr. James que estaba sumamente molesto.
- Lo siento, debí hacerte caso James. – en ese momento me entere de que el Dr. James fue el mejor amigo de papá en la universidad.
- Lo sé Frank. Haré todo lo posible pero está muy grave.
- ¿Cuánto crees que…?
- No lo sé. No depende de mí sino de cómo reaccione ella.
- Pero tu ¿cuánto le calculas?
- Sinceramente, no creo que pasé de esta semana. El cáncer se esparció a mas órganos. Lo lamento mucho Frank.
- Si, si gracias. – dijo papá que se súbitamente se volteo mientras trataba de no llorar. – Gracias por todo.
- De nada Frank. Para eso son los amigos. Ahora ve a descansar, lleva a tus hijos a cenar un rato. Si pasa algo yo te aviso
- Muchas gracias.
Vuelta a clases… había llegado y yo no venía en la mejor disposición. Alex y Lauren sabían porque, por eso estaban conmigo en todo momento. Entrando a la escuela vi a Daniel y a Sofia juntos … de nuevo. Mi cara estaba hinchada por todo lo que había llorado la noche anterior. Le dije a Alex que iría al baño y que necesitaba mi intimidad así que me dejará sola por un momento. El acepto sin objetar. Cruce al patio cuando de pronto alguien me jalo de la mano
- ¡Kim!
- Ah... hola Daniel.
- ¿Cómo estás? No supe nada de ti desde el viernes.
- Si bueno tenía cosas que hacer como tu… comprenderás.
- ¿a qué te refieres? – me quede callada. - ¿Tiene que ver esto con Sofía?
- Jamás la mencione así que…
- Kim – me interrumpió. – Yo no la quiero a ella entiendes? Te quiero a ti. Ella solo está aquí porque según me quiere recuperar pero resulta que yo estoy enamorado de alguien más. Y ese alguien no es ella. Eres tú.
- Ya no sé si creerte.
- Kimberly… ¿crees que te mentiría? Ella solo fue un error. Y yo jamás trataría de lastimarte. Jamás ¿entiendes?
- Entiendo.
- ¿No me crees verdad?
- Daniel… no estoy de muy buen humor en este momento. Por favor... luego hablamos ¿sí?
- Está bien. – me di la vuelta y me fui al otro patio. Me sentí basura por haberle dicho eso a Daniel pero no quería lastimarlo ya que solía lastimar a las personas cuando estaba enojada.
De pronto sonó mi celular. Contesté y hubiera dado todo por no escuchar esa noticia…
- Kim iré por tus hermanos y por ti a la escuela en 20 min. Avísales
- ¿Qué pasa?
- Tienen que venir al hospital – se le hizo un nudo en la garganta, de esos que no te permiten ni respirar- las cosas no andan bien.
- Está bien – ahora yo era la del nudo. Tuve un flashback de todo… entonces supe que el momento estaba por llegar.
Busque a Nate por todas partes. Ya no sabía en donde buscar hasta que recordé **El lugar VIP**. Ese lugar era el de los populares. Mi hermano encajaba perfectamente ahí: guapo, alto, inteligente, ojo verde y buen chico. Fui corriendo hasta allá y lo busque hasta que lo encontré. Lo jale y mis ojos le dijeron todo.Inmediatamente se paró de su lugar y fuimos a buscar a Sara, que estaba con Santi. Después fuimos por Nick. No me había percatado de que Alex, Lauren, Jessica, Andrés,Lucas & Daniel estaban viendo como nos íbamos… llorando. En ese momento Daniel entendió por que estaba en esa actitud.
Llegamos al hospital. Mi papá estaba en la sala de espera con mi tía y unos amigos de mis padres.
- Ya están aquí.
- Si… ¿podemos pasar? – pregunto Sara ansiosamente.
- Claro... ehhhm… pasen en orden por favor. Primero tú Nate y Sara – Mi hermano trago saliva y mi hermana respiro hondo. Así entraron. Fueron los 20 minutos más largos de mi vida. Estaba desesperada. Moría por entrar y verla… por última vez. Ahora si comprendía que esto era real y que las cosas si estaban pasando. No era un mal sueño, era una realidad. Mi realidad.
Nate y Sara salieron cabizbajos con ojos llorosos y desanimados.
- Te toca Kim- dijo Sara que se estaba limpiando la nariz con un pañuelo.
Me paré y respiré hondo **No llores, ella te quiere ver bien** pensé. Entre a la habitación y mamá estaba conectada a muchos aparatos. Estaba mucho peor que la última vez. No soportaba verla asi. ** ¿Por qué Dios está haciendo esto? ** Pensé.
- Kim – dijo mamá con un tono de cansancio pero dulce a la vez. Ya no podía estar así con mamá, no podía ser fría y fingir que todo estaba perfecto.
- Hola mamá.
- ¿Cómo estás hija? – apretó un botón de su cama y el respaldo se levanto a tal grado que la podía ver de frente.
- Muy bien.
- Bueno tomate estos medicamentos. Te servirán.
- No, no servirán – me sonrió.
- Mamá toda saldrá perfectamente bien. Solo tienes que aplicarte estos medicamentos y verás que mejorarás.
- Kim escúchame – sentí como se deslizaban unas lágrimas por mis mejillas. – ven – dio pequeños golpes con la mano en un espacio que quedaba a lado de su cama
- Mamá estarás bien. Ya verás que seguiremos saliendo y siempre estaremos juntas junto con Sara, Nate y Nick y papá y seremos la gran familia que siempre hemos sido y … - sentí que las palabras ya no salían de mi boca
- Quiero que me hagas un favor ¿Puedes?
- Claro.- agarre sus manos que estaban traslucidas, delgadas y débiles.
- Dile a Sara que siempre será mi pequeña princesa. – no podía oír esas palabras que estaban a punto de salir de su boca.
- Mamá no digas eso.- le refuté.
- Déjame seguir.- De sus ojos salían lagrimas pero seguía con una sonrisa en su cara.- Dile a Nick que él es mi superhéroe favorito y que nada se compara a él
- Basta mamá. – sollocé. Las lágrimas habían tapado mi vista.
- Y dile a Nate que siempre será mi niño pequeño, mi bebé y que estoy muy orgullosa de él
- Mama cállate por favor- le ordené
- Eso quiero que les digas.
- Tú puedes hacerlo. Yo no soy lo suficientemente fuerte aparte de que tú estás aquí y puedes decírselos personalmente – dije seriamente.
- Kim. Escúchame ¿Sabes? Este mes aprendí muchas cosas. No solo de tus hermanos y de tu papá, como que será un problema al cocinar, si no de ti.
- Mamá…
- Lo mejor de este mes fue ver que creciste como persona, que te has hecho toda una mujer y… una bella, bella mujer – empezó a llorar -. No pude haber pedido algo mejor que ver a mi hija enamorarse y poder compartir esas alegrías, risas y lágrimas. Es lo mejor que pude haber vivido hija.
- Hablas como si ya no pudiéramos hacerlo mamá…- estaba hecha un mar de lágrimas. No podía escuchar a mi mamá decir esas cosas. Mamá bajo la cabeza y pude ver dos perlas que caían de sus ojos.
- No me queda mucho tiempo – me sonrió.
- No digas eso... aún no es tiempo.
- Kim – me interrumpió- Quiero que sepas algo. Cada vez que te sientas mal ahí estaré yo. Cuando te gradúes, ahí estaré yo siempre a tu derecha. Cuando te cases, no lo dudes, siempre te veras hermosa. Y cuando tengas tus hijos ahí estaré yo contigo recordante cuanto te amo hija. – Sus palabras quedaron grabadas en mi cabeza... y mi corazón.
- Mamá... – me desmorone enfrente de ella pero no podía permitírmelo y menos en ese preciso momento. Pero el dolor me absorbió y me ganó. – perdóname, te amo y te prometo que en todas esas cosas tú estarás presente. Ten fe. Tú me enseñaste a ser fuerte así que se fuerte mamá. Tienes que salir adelante, lo haremos juntos
- Te creo Kim…- de pronto cerro sus ojos - Yo no paraba de llorar y de pensar en una vida sin mi mamá. Simplemente todos nos desmoronaríamos y la vida no sería la misma sin ella, mi mamá, nuestra madre-¿Dónde está Nick? – me sonrió. Sus ojos brillaban como nunca antes los había visto brillar. Estaban llenos de vida pero al mismo tiempo, de alguna manera, cansados.
- Si, si claro- me seque las lagrimas, tomé el valor necesario para salir al pasillo. –Iré por él. . – saque mi cabeza y le dije a Nick que viniera. Mi hermanito se levanto del piso en donde estaba jugando con sus carritos y entro.
- ¡Mami! ¡Mamí!
- ¡Nick! Mi cielo
- Mami te quiero mucho- se recargo en su pecho mientras empezaba a llorar
- Nick yo te quiero mucho más ¿sabes? Eres mi pequeño saltamontes.
- Mami…- se le quebró la voz a mi hermano- ¿me esperaras? O sea me refiero a que ¿me esperaras alla arriba aunque me tarde mucho y.. siempre estaré en tu memoria? – No creía lo que escuchaba. Nick entendía lo que estaba pasando. Espere a escuchar la respuesta de ella
- Qué cosas dices.. por supuesto que te esperaré. Aunque sea una eternidad
- Te amo mami.
No soporte más y salí al pasillo con el ánimo por los suelos. Mi familia ya no estaba ahí por lo que supuse que habían ido por un trago. Podía sentir mi cara roja al igual que mis ojos y las lágrimas deslizándose por mis mejillas. Jamás olvidaría las palabras de mi madre. Sin duda la extrañaría. Empecé a recordar cuando me enseño a andar en bicicleta junto con Sara y Nick. Siempre me dijo que mantuviera las manos en el volante y que no viera hacia atrás. Ahora eso era lo que tenía que hacer: no mirar hacia atrás cuando ella muriera. Tenía que seguir adelante pero eso no significaba que la olvidaría. También recordé que ella me dijo que la vida era una y que había que aprovecharla ya que los años no regresan **Totalmente cierto**. No pude aguantármelas ganas de llorar como jamás había llorado. Me senté en el pasillo del hospital y seguí con mi llanto.
No sé exactamente cuantos minutos u horas pasaron, pero de pronto sentí que alguien se sentó a mi lado. Ni siquiera tuve que voltear para saber que Daniel estaba ahí conmigo, abrazándome, dándome todo su apoyo incondicional.
- Todo estará bien. – Me dijo esperando a que mi llanto cesara por un segundo.
- Perdóname por tratarte así hace rato – lo voltee a ver.
- No tienes porque pedirme perdón. Perdóname a mi por no darme cuenta de lo que estaba sucediendo
- No hay cuidado.
- Te quiero Shane.
- Yo no te quiero, te amo.- dije- Como no tienes idea.- agregué.
- Estaba esperando a que me lo dijeras – y me dio un beso mientras secaba mis lágrimas.



no mms qe pasada llore muchisimoooo ntaaaa este es el mejor cap hasta aoritaa no mmms amoo tu noveee ojala subas pronto el otro cap lobiuuu
ResponderEliminarLloreee orrible!! sta demaciado buena!
ResponderEliminar=D
OMG.
ResponderEliminarllore un rió.. esta hermoso el capitulo.
Espero el siguiente !!
besos.
llore horrible pero me facina este cap. estaba demaciado bueno espero que subas el otro pronto
ResponderEliminarme la he pasado llorando desde k dieron la mala noticia (el cancer)no puedo dejar de llorar pero me encanta kreeme ke esta es la primera nove kn la k en verdad lloro y pierdo el sueño y dejame decirte k sigo muchas noves desde los 7 años(lo se lo se muy peque e increible pero es verdad)en serio amo tu nove no la abandones plis
ResponderEliminarel capítulo más triste, pero más bonito a la vez :(
ResponderEliminarnecesito cap o morire
ResponderEliminar