Todos estábamos tratando de digerir... entender... aceptar lo que habíamos escuchado. Nadie de nosotros esperaba eso. Nick no entendía lo que pasaba, mientras que Sara no paraba de llorar. Nate solo estaba viendo hacia un punto fijo en la pared, como si no hubiera nada alrededor. En cambio yo estaba tratando de entender cada una de las palabras que había escuchado minutos atrás. *¿Por qué estas cosas tienen que pasar?* Pensé. Obviamente una pregunta sin respuesta alguna. ¿Era un castigo que Dios nos había puesto? No entendía porque si mamá era buena con todas las personas.
- ¿Qué tan avanzada está? – dijo Sara cuando por fin dejo de llorar.
- Bastante - se le corto la voz a mi mamá- es muy tarde.
- No puede ser tan tarde mamá – alegó Nate. – Tiene que haber alguna solución. No sé te llevamos con el mejor oncólogo del país. ¿Quimioterapia? Podría funcionar pero tiene que haber alguna solución... carajo! – Mi hermano estaba consternado. NO podía con su alma.
- No Nate, no hay. – dijo papá al cabo de unos segundos. No me había dado cuenta que mi padre no paraba de llorar. Jamás lo había visto así, solo cuando el abuelo murió y nada más. - Mamá lo lamento… - se me fue la voz. No encontraba palabras para nada.
- No lamentes nada hija. Los quiero a todos, jamás olviden eso.- las lagrimas de mi mamá brotaban de sus ojos como dos lagunas.- Pase lo que pase siempre seremos una familia unida. Por favor somos los Shane (: - todos reíamos mientras las lágrimas salian de nuestros ojos.- Mamá – dijo una voz inocente que al parecer no comprendía la situación.- ¿Te vas a morir? – al escuchar esas 4 palabras mi corazón se partió en dos. Nick no entendía que es lo que pasaba. Mamá se levanto y se incoo ante él. Lo agarro de las manos y lo miro a los ojos.
- No Nick.- se acerco a él y lo abrazo – no por ahora – susurró , pero alcanzamos a escuchar.
Lo que quedaba de la noche la pasamos en familia. No queríamos perder ni 1 segundo sin mi mamá, pero todos moríamos de sueño y ya que es algo necesario tuvimos que ir a dormir.
Llegué a mi cuarto y me arrope entre mis sabanas. No tenía ganas de hacer tarea ni de chatear. Solo quería descansar y pensar.
De pronto tuve un flashback de cuando era niña:
- ¡Tú puedes Kim!- me gritaba desde el otro lado de la piscina- Vamos hija solo te falta un poco más.
- ¡Si se puede hermanita! – Me animaba Nate. Me faltaban menos de dos metros para llegar a la cima: el primer lugar del campeonato infantil de natación. De pronto sentí una pared y saque mi cabeza del agua. Vi que los marcadores indicaban que había un ganador. Una nueva ganadora que se apellidaba Shane.
- ¡GANASTE HIJA! ¡LO HICISTE! – mi mamá gritaba emocionada. Salí de la piscina y me dirigí corriendo hacia ella. La abrasé y de paso mi hermano también lo hizo …
El flashback acabó. Ese momento fue uno de los mejores que había tenido. No me imaginaba una vida sin una madre con la cual pelear y discutir, una madre con la cual platicar sobre mi corazón. No era lo mismo tener el hombro de una amiga para llorar que el de una madre. De hecho mi mamá era mi mejor amiga, aunque peleáramos. Supongo… simplemente extrañaría todo eso. *¿Qué estás diciendo Kim? Mamá NO morirá.* *Estúpido cáncer. * Pensé. *¿Te vas a morir mami?* Esas palabras cruzaban mi mente como balas. Me recosté de lado para poder pensar mejor pero lo único que conseguí fue quedarme dormida.
Desperté con el cuello entumecido y me dolía la cabeza. Tenía migraña -.- y de paso tenía que ir a la escuela. **Ya solo 2 días mas y el fin de semana... ¡Bendito fin de semana!** pensé. Me levante de la cama pero caí de nuevo cuando me di cuenta que estaba algo mareada. Aun era temprano por lo que tal vez podía dormir un rato más. Me acomode de nuevo para conciliar el sueño cuando sentí un gran bulto a lado de mi. Le quite las sabanas y vi que ese ggran bulto era nada mas y nada menos que Nick.
- ¿Qué estás haciendo aquí? – le pregunté algo irritada.
- No quería dormir solito. – respondió con su inocente voz.
- Tienes 10 años por favor madura. –
- Tengo 7 Kim. Creo que ya no sabes contar. – bromeo.
- Como sea ¡Largo!
- No... no quiero Kim. Tengo miedo.
- ¿Miedo de que? – me sorprendí. Nick jamás había tenido miedo de dormir solo
- Pues… hay algo debajo de mi cama. No me deja dormir. Mueve mi cama y me tira. – podía ver en sus ojos su gran mentira.- Bien – me levante y me dirigí a su cuarto.
- ¿A dónde vas?
- A espantar el estúpido monstruo q no me deja dormir. Ah espera ese está en mi cama. Iré por el otro que a ti no te deja. Llegué al cuarto de Nick y prendí el interruptor de la luz. Su cuarto estaba bien ordenado. Su cama des tendida con la colcha en el suelo, su escritorio azul rey que tenía figuras de cohetes color amarillo con rojo, estaba perfectamente ordenado. Su armario abierto con su ropa tirada. Nada fuera de lo normal. Me acerque a la cama y me hinque para ver qué era lo que molestaba mi hermano. Mi sorpresa llegó cuando vi que era… absolutamente nada.
- Estúpido niño… Lo mataré. – susurre.
Me levante del piso decidida a matar a ese pequeñuelo cuando note que había algo debajo de su almohada. Era una foto, de mamá con Nick cuando apenas era recién nacido. El monstruo de la cama de mi hermano solo era una pesadilla y la verdadera razón por la que fue conmigo fue por miedo… a perder a mamá y quedarse solo. Regrese a mi cuarto algo triste por esa situación.
- Nick .. ¿Qué hacia una foto de mamá contigo debajo de tú almohada? – pregunté aunque ya sabía la respuesta. Nick se tiro las sabanas encima para que no lo viera. Me avente encima de él y lo “torturé” con cosquillas para que me dijera. – Vamos Nick, o el monstruo de las cosquillas te matará.
- No, no, no, no… ¡Hahahahahahahaha! Basta Kim…
- No pararé! El monstruo de las cosquillas está aquí y no descansará hasta que digas la verdad!
- Bien bien…- se sentó en la cama frente a mí y se puso serio – la verdad es que… quiero pasar con mi mamá todo el tiempo. Por eso me dormí con su foto. Para no perder ni un segundo. – me partió el corazón cuando dijo eso.
- Nick todo estará bien. Saldremos de esta juntos y mamá estará contigo.
- ¿Me lo prometes? – No podía prometerle algo que no era verdad -¿Me prometes que mamá siempre estará conmigo?
- Si… - tuve que mentirle. – Bueno iré a bañarme. Duerme un rato mas aún es temprano. – Le dije antes de que las lágrimas brotaran de mis ojos.
Termine de bañarme y pensé en que ponerme. Hacia lago de frio así que decidí ponerme unos jeans con una sudadera morada con líneas que tenía. Nick seguía dormido pero ya era tarde por lo que lo levante. Baje a desayunar para irme a la escuela. El ambiente estaba algo tenso: Nate seguía en su mundo…como preocupado y Sara tenía los ojos rojos e irritados y su nariz roja, había llorado toda la noche.
- Buenos días familia – dijo papá
- Buenos días – dijimos todos.
- ¿Dónde está Nick? – preguntó
- Sigue dormido – le respondí.
- Iré a despertarlo
- Esta dormido en mi cuarto – mi papá me miró incrédulo al igual que el resto de la familia.
- ¿Qué hace ahí?
- Tenía pesadillas-asintió con su cabeza y subió a despertarlo.
Empezamos a desayunar de una manera silenciosa e incómoda. Yo por mi parte solo veía a mi mamá que tenía la cara de enferma. No lo había notado, estuve demasiado ocupada con mis cosas para no ver que mi madre estaba muriendo. El solo recordar eso y sentir la culpa pasar por mis venas hizo que se me quitara el apetito. Fui a lavarme los dientes y espere a que mis hermanos terminaran para poder irnos. Cuando terminaron, note que nadie de los 3 teníamos ganas de ir a la escuela. Estábamos desganados, deprimidos, tristes y enojados. Faltaba una cuadra para llegar cuando por fin alguien se animo a hablar.
- ¿Cómo durmieron? – preguntó Nate.
- Bien – dije
- SI igual – dijo Sara que no podía con su alma.
- ¿Enserio? – dijo asombrado.
- No – respondimos al unísono.
- Sigo mal por lo de ayer… no puedo creerlo. Aun no digiero las palabras – agregó Sara
- Creo que TODOS estamos igual – hice énfasis en “todos”
- ¿A qué te refieres? - preguntó Nate
- Digamos que cierto niño de 1.30m está deprimido.
- Vaya.. no lo note. Como nunca noto a Nick… - dio Sara en tono indiferente
- Si. – dijo Nate- tenemos que hacer algo para que mamá disfrute sus días.
- Mamá no morirá Nate – dijo Sara sonriendo.
- ¿Qué? Sara tiene cáncer y está muy avanzado. Hay que aterrizar en la realidad.
- Mi mami no morirá – repitió con una voz triunfante.
- Sara por favor ya madura de una vez. Me tienes harto con tus cosas infantiles – mi hermano estaba siendo muy duro – entiende que mamá no saldrá de esto. De una vez entiendan las dos. Aterricen en la realidad, no sean un par de niñas caprichosas idiotas – termino gritando.
- Nate cálmate…
- ¡Cómo quieres que me calme si mi madre está muriendo! Ustedes son un par de estúpidas que viven en su mundo de … – se detuvo y se recargo en un árbol. Parecía que estaba llorando. - ¿creen que no daría todo porque esto no estuviera pasando? Si lo haría pero no hay nada que hacer y todavía Sara me sale con sus estupideces de niñita de kínder. Madura. – se dirigió a ella. – yo creo que a mamá le encantaría verte madurar.
- Nate ya cállate. Así jamás arreglaremos nada & solo estás haciendo a Sara llorar – le grité.
- ¡Me vale madres! Que madure.
Decidí dejar las cosas así ya que no quería problemas con Nate. El resto del camino a la escuela fue un largo y doloroso silencio. Llegamos a la “escuela” (que para mí era más bien una cárcel) y entramos. Cada uno se fue a su área mientras que yo estaba tratando de hacer un plan en mi mente para poder irme de ahí. Fingiría una enfermedad o algo parecido, solo quería irme. No tenía ganas de estar ahí y menos aun sabiendo que tendría que lidiar con la muestra de matemáticas.
Entre al salón y avente mi mochila en una banca. Saque mis llaves del locker y saque mis cosas. Tocaba History así que la verdad me daba igual. Me acosté en una de las paletas de las sillas.
*Esto debe de ser un sueño… tiene que serlo*
- No, no lo es. – dijo una hermosa voz.
- ¿Qué? – dije algo desconcertada.
- Princesa, estabas pensando en voz alta. – Me sentí en mi propio cuento de hadas cuando Daniel me dijo esa palabra.
- Ahh – me reí como tonta – lo siento, ando en otro mundo ahora.- sentí que mis ojos se me humedecían y Daniel se acerco a abrazarme.
- ¿Qué pasa hermosa?
- Nada…importante.
- Debe de ser importante para que la chica más hermosa de todo el planeta este llorando.
- Bueno… ahh Daniel te juro que ya no puedo más.
- ¿Qué sucede? – se hinco ante mí y empecé a contarle todo lo sucedido. Pude notar en sus ojos la preocupación y el dolor que le causaba verme así.
- Kim... todo saldrá bien. Yo estaré contigo pase lo que pase. Siempre.
- ¿Sabes? Soy afortunada en tenerte conmigo.
- No, yo soy más afortunado porque te tengo a ti. Sin ti mi vida no tendría razón de ser.
- Eres hermoso.
- Tú lo eres y nunca te dejaré ir ni dejaré que te lastimen. Eres demasiado importante para mí. Y no me importan lo que digan los demás como el estúpido de mi primo.
- Bueno ahí hay un problema – dije
- ¿Cuál? – dijo con voz incrédula.
- Que ese estúpido es mi mejor amigo.- le sonreí y le di un beso en la mejilla derecha.
- Si bueno… Alex no es my romántico que digamos aparte de que es algo torpe.
- Cierto – me reí.
- En fin, todo saldrá bien Kim y estaré a tu lado en todo momento. No lo dudes.
- Gracias Daniel… - era el momento perfecto para decirle lo que sentía, para decirle esas dos palabras por las cuales había esperado… – te a...
- ¡Ya basta los dos! Me dan nauseas – no habíamos notado que Alex estaba a ahí escuchando todo. – ¡Daniel recuerda que tenemos una reputación amigo!- si tú y tu reputación se irán muy a la mier... si no te largas de aquí Alex
- Prefiero perder esa “reputación” a no decir lo que siento.
- Vaya... creo que andar con Kim te ha afectado el cerebro. ¿Qué le metes mujer? Es mi primo no te pases…- agregó.
- Lo sé. Creo que este muchacho no debería juntarse conmigo – dije bromeando.
- Oh me has roto el corazón.
- ¿Te doy un curita? – le bromee
- Ustedes dos tienen problemas.
- Lo sabemos.- contestamos.
- Que modestos… - dijo- bueno Kim ¿Qué sucede? ¿Por qué tienes tus ojitos llorosos?- Alex siempre notaba cuando estaba triste, tal vez es porque siempre ha sido mi mejor amigo... desde que estabamos en el vientre de nuestras madres.
- Bueno… mi mamá está enferma así que pues le queda poco tiempo – se me corto la voz.
- Oh... lo siento muchísimo. – sus palabras eran sinceras.
- Gracias Alex.
Salimos del aula y nos encontramos a Lauren que estaba muy emocionada. Le preguntamos que tenía y nos respondió diciéndonos que su amor verdadero la había invitado al baile “Baile ¿Baile? ¿Qué Baile?” Pensé… Claro el baile de invierno. Pero aun no sabíamos quién era esa persona…
- ¿Quién es? - pregunté algo ansiosa. Era increible que tuviera pareja.
- Por Dios Kim… es Nate- ¿Mi hermano? No era posible.. ¡ella se merece algo mejor!
- ¡¿Qué?!
- Si ¿algún problema? – dijo en tono frio y serio
- No... para nada. – estaba algo confundida ¡como Nate la invito a ella? no es que no la quiera pero Nate tiene a todas a sus pies ¿Por qué ella?
- Felicidades – dijo Santi con una gran sonrisa
- ¿Entonces tu a quien llevarás? – Pregunto Sara
- No lo sé… mira esa chica de la cabellera pelirroja es linda.. tal vez si llego y le doy uun besito y le digo lo guapa q está em acepte.
- ¿Qué? – Sara le proporciono un puñetazo en el estomago. Uno tierno claro.
- Como crees amor. Obviamente a la dueña de mi corazón.
- ¿O enserio enloquecieron o deberás tengo que conseguirme una novia? – dijo Alex irritado.
- No te preocupes- dijo Santi que le puso una mano en su hombro como diciendo “pobre iluso” – ya encontrarás a alguien.. tarde o temprano... aunque yo digo que será tarde. – Reímos todos.
- Pagaras por esto... te doy 3…
- Hay por favor.
- 1..
- No me asustas
- 2….
- ¡Joder…! – y así Santi se fue corriendo y a la cuenta de tres Alex se fue detrás de él.
El resto del día fue muy bueno. Todos mis amigos me trataron de subir el ánimo y sí que lo lograron. Al fin la salida había llegado y yo como siempre, espere a Daniel
- ¿Puedo acompañarte a tu casa?
- Por supuesto, no necesitas preguntarme Daniel – le respondí con un tono suave y cariñoso.
- Perfecto – me sonrió y me dio un dulce beso.
En el camino fuimos hablando de cómo nos había ido. Empezamos a hablar desde cosas sin importancia hasta cosas que a los dos nos importaban
- ¿Así que te enamoraste de mi cuando me viste por primera vez?
- Si, suena algo cursi saliendo de mi verdad- rio – pero esa vez ahí en el hospital cuidado a Alex por su fractura… te vi y pude ver en ti que eras perfecta y que no quería perder ni un minuto alejado de ti. Y esa vez que fui a tu casa por el motivo de la pizza me di cuenta que lo que sentía era real.
- Vaya – sonreí
- ¿Y tú? – pregunto ansiosamente
- Pues digamos que yo ya había empezado a sentir algo por ti, te quería muchísimo como amigo, pero ese sentimiento ya no bastaba – se paró enfrente de mí. – y bueno míranos aquí estamos… juntos. – me acerque a él.
- Si y nadie nos separará.
- Nunca, nadie.
- Bueno ahora que estamos tan íntimos – sonrió y se puso rojo- quería preguntarte algo.
- ¿Qué pasa?
- ¿Quieres ir al baile conmigo?
- Por supuesto, nada sería mejor. (: - nos dimos un beso que para mi duro una eternidad. Yo ya era adicta a él. De pronto nos separamos y solo nos vimos a los ojos. Era el momento perfecto para decirnos esas dos palabras
- Te Amo – dijimos al mismo tiempo. ¡Vaya! Teníamos esa conexión. Normalmente me habría asustado porque lo dijimos al mismo tiempo pero en realidad se me hizo la cosa más hermosa del mundo.
- ¿Qué? – volvimos a decir. Nos reímos y nos abrazábamos. Era un momento perfecto.
- Si, si te amo y lo gritare a los cuatro vientos. Que todos se enteren que amo a Kimberly Shane y que es lo más hermoso que e pudo haber pasado. Que es como un sueño para mí.
- Pues, no lo sigas soñando porque es una realidad y jamás me superarás ;D yo te amo muchísimo más y eso
nunca nada ni nadie lo cambiará.- nos dimos un beso , un muy dulce beso y seguimos con nuestro camino.
Faltaba poco para llegar a casa cuando de pronto vi una ambulancia afuera de la casa. Me aferre a la mano de Daniel que estaba igual de nervioso que yo. Algo malo había pasado. Nunca una ambulancia había venido a casa. Muchas cosas pasaron por mi cabeza en ese momento, pero la principal era una sola: Mamá.
- ¡KIM! – grito una voz de un niño pequeño- ¡Tienes que entrar! – dijo entre lágrimas mi pequeño hermanito Nick.
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Lector@s! lamento muchísimo no haber escrito en días. Bueno ahora se vienen mis exámenes por loq eu se me hará algo difícil escribir :/ pero tratare de poner por lo menos 1 capitulo más en estos dias les parece?
Espero que sí! :D
Gracias a tod@s por leerla
y no olviden comentar! su opinon cuenta muchisimo & hacen que me inspire para continuar con sta historia!



:'( :S:S OPD! te lo juro que llore :'( pero que buenoo que daniel la esta ayudando y la apoya :D me gusta mucho tu historia sigue asi por favor ;D
ResponderEliminarbuenisiima la historiaa
ResponderEliminarsigue asi
ojala escribas mas seguido
me gusto el cap!! pero aaa estoy llorando!!!
ResponderEliminarpobre kin:( y nick! me mato su frase:S
espero qe sigas asi me gusta mucho tu historia
cuando tengas tiempo te recomiendo mi historia;D
nos seguimos leyendo:D
T.T me encanta tu novela te juro q lloree esta mu buena
ResponderEliminarllore al principio y con lo de nick mucho mas!
ResponderEliminaresta buenisima tu historia! es muy buena! :D
JURO qe lloreee no mms esta súper triste este CAP.. Sigue así
ResponderEliminarAHHHHHHHHHH! QUE OCURRE :( PUBLICA YA PERO YA! JIJI
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