miércoles, 27 de octubre de 2010

Capitulo 15

Capitulo 15


29 de Noviembre -. Fue un día gris, triste… un día sin vida. El sol no había salido y no iba a salir. Había una enorme nube gris que cubría gran parte del cielo. No se escuchaban los cantos de los pájaros, al igual que no había ni un rayo de luz que iluminara ese día. Nick no lo comprendía. A pesar de que ese día demostró una gran huella de madurez, esta se había ido. Sara no quería hablar con nadie. No había comido, dormido, llorado ni escuchado música, lo cual era extraño en ella; y Nate solo fingía ser fuerte. Yo por mi parte, estaba ausente. Mi cuerpo estaba presente, pero mi mente no. Esa luz que había iluminado mi camino, que cada día de mi vida me recordaba lo importante que era, esa luz que siempre estaba a mi derecha, esa luz que significaba tanto para mí, esa luz tan hermosa… Si, esa luz que le daba sentido a todo lo que conocía se había desvanecido. Me sentía perdida, sin saber a dónde ir. Tal y como te sientes en una de esas casas de espejos en donde en cada espejo vez algo diferente respecto a ti: en uno te ves gorda, en otro delgada, en otro baja y en otro alta. Cada uno muestra una parte de ti que no conocías. Así me sentí yo. Con tanto dolor me había dado cuenta de muchas cosas como que nunca sabes lo que tienes hasta que lo pierdes y que en la vida cada minuto y cada segundo en ella es valioso. También me había dado cuenta que el sonreír y fingir que todo está bien no es ser fuerte. Eso es ser débil ya que no aceptas tus debilidades. Ser fuerte es sacar tus temores, llorar, gritar y después de todo eso es seguir adelante y no mirar atrás. Tragarte el dolor solo trae eso, más dolor.


Mamá había muerto horas antes de la llegada de mi papá al hospital. Según los doctores ella no sintió nada gracias a la anestesia. Eso era lo único que me ponía feliz, el saber que mamá no había sufrido. Por supuesto que ese día fue el día más oscuro de mi vida. Había perdido una parte de mí. Una parte que jamás regresaría y lo único que se quedaría era su recuerdo. Si, ella fue y siempre será mi madre pero el no tenerla solo hacía que la vida fuera más difícil. Jamás creí que ese día llegaría. Aún recuerdo las palabras del Dr. James al momento de su partida:


- Frank …
- No.. James no es cierto. – papá puso esa cara de angustia al momento de escuchar que de la boca del Dr. James salía su nombre.
- Lo siento muchísimo. Te puedo decir que ella no sintió dolor.
- Me estas mintiendo ¡Eres un bastardo! – Sara estaba viendo toda la escena, incluso cuando papá se le echo encima al Dr. James. También vio cuando Nate fue a separar a los dos y abrazar a papá. Yo llegué en ese momento al oír los gritos y fue cuando lo supe: ella se había ido.
- ¡NO! No es cierto no… papá dime que no es verdad – le supliqué mientras mi corazón se aceleraba y trataba de salirse de mi pecho.
- Lo siento mucho – me dijo mientras me tocaba mi cara con sus manos. Sentí como mis piernas de pronto empezaron a temblar y como no aguantaban mi peso. Caí en el piso llorando descontroladamente mientras Nate trataba de consolarme. Nick lloraba con Sara mientras mi hermana trataba de explicarle (mentirle) que ella solo estaba dormida. Pero por supuesto que mi pequeño hermano no es tonto. El sabía lo que había pasado.


Estabamos en el carro. Todos estaban llorando o durmiendo para no llorar, yo por mi parte estaba escuchando una canción. Esa melodía hizo que mis sentimientos se movieran. Me sentí destrozada..

"Looks like another day,
Slipping through my window shade.
Chasing the dark away,
Seeking into my room again.
Are you a sad and lonely thing,

Come to steal my piece of mind.
The only peace I find,
Is pretending you're that still laying next to me.

So why, why, why
The suns gotta shine,shine.
Why don't it just stay away?
Why do dreams have to fade,
Into all these shades of blue,
Where I wait for you.
Pray love reaches through,

All these shades, shades of blue.
Where you close your eyes,
Feel me by your side.
I will wait for you,
In all these shades of blue."

 
En su funeral estábamos todos. Desde papá hasta el Dr. James. Los amigos de la familia y por supuesto nuestros amigos estaban presentes. A mí ya no me salía otra lágrima ya que había llorado en exceso el día anterior. Daniel estaba conmigo, abrazándome y tomando mi mano delicadamente. El sabía que pasaba por un momento realmente duro. Alex y Lauren estaban del lado opuesto a Daniel, a mi derecha. Podía sentir que estaban ahí conmigo porque sabían que necesitaba de ellos: mi familia. La ceremonia fue corta pero significó mucho para nosotros, no solo porque todos hayan estado ahí si no porque estuvieron ahí. Todos tenían su pequeña historia con mi madre, desde una historia de adolescencia hasta una universitaria. El padre había empezado a dar su pésame cuando recordé aquellas palabras que me dijo mi madre tiempo antes de morir.


- No llores hija, la vida no se acaba.- me dijo cuando me vio desconsolada por la muerte de mi perrito.
- Pero mamá, era mi perrito.
- Lo sé pero estoy segura que él no hubiera querido verte llorar. A él le hubiera encantado verte feliz pero no por su muerte si no porque lo conociste y tuviste una gran experiencia con él. No llores porque terminó, sonríe porque sucedió. Eso quiero que hagas tú cuando yo muera, que será en mucho tiempo hija.


*Vaya, te equivocaste mamá* Pensé mientras sonreía. Daniel noto mi sonrisa y me jalo llevándome hacia el otro extremo del panteón.


- Sonreíste – me dijo
- Si lo sé.
- Pero ¿Por qué?
- Recordé algo que mi mamá me dijo – me vio con unos ojos que me decían ‘quiero saber’- M e dijo que cuando ella muriera, no llorará porque acabo su vida o sea su estancia aquí. Y que sonriera porque había sucedido. O sea que había tenido la gran oportunidad de conocerla.
- ¿Sabes? Cada día me sorprendes más. Lo cual me fascina. Cada día aprendo algo nuevo de ti. Y esto hace que me vaya enamorando cada día un poco más de ti.
- Si supieras que cada que veo tus ojos o escucho tu voz, mi amor hacia ti crece de una manera exagerada. Esto significa que hoy te amo más que ayer y menos que mañana.
- Bueno saberlo. – dijo mientras besaba mis labios.

Al día siguiente no quería ir a la escuela por obvias razones. Estaba deprimida y no quería salir de mi cuarto y mucho menos de mi cama. Sabía que tenía que ir a la escuela pero simplemente mi mente y mi corazón decían que no soportarían estar 8 horas en ese reclusorio mientras mi mamá estaba sola en esa caja de madera cubierta de cemento a tres metros bajo tierra. Pero por otro lado sabía que mamá hubiera querido que fuera. Y así mi voluntad de fuerza me ayudo.


Llegué a la escuela primero que nadie. No quería irme con mis hermanos. Solo quería estar sola. Mientras caminaba hacia la escuela, pensé en que tal vez no tendría por qué estar triste, ya que mi mamá iba a estar en un lugar mejor y por supuesto, ya no sufriría. Pero era demasiado egoísta, no quería que se fuera. Quería que se quedara conmigo. **No seas así de egoísta** me dije.


- ¡Kimmy! – me dijo Alex mientras me abrazaba
- Vaya, extrañaba tus abrazos Alex.
- Ya se Kim. Soy irresistible.
- Calla. – le sonreí.
- ¿Cómo sigues?
- Pues es difícil el saber que ella no volverá. Pero digo la vida tiene su rumbo y el dolor algún día sanara.
- Exactamente. Tu mamá jamás hubiera querido verte así. Ella hubiera querido que estés feliz y que disfrutes tu vida al máximo.
- Me vas a hacer llorar – le di un pequeño empujón- pero gracias Alex.
- Hey te tengo un regalo.
- ¿Enserio? ¿Qué es? – saco de su mochila una cajita.
- Ábrela y verás.- la abrí y me encontré con una sorpresa. Era una pulsera que tenía un corazón que decía afuera BFF&A. Abrí el corazón y había una foto de nosotros dos a los tres años y una actual.
- Kim se que estás pasando por un mal momento. Quiero que sepas que tu eres mi mejor amiga y que aunque ya no estés con nosotros por estar con ese .. mi primo siempre te querremos en especial yo.
- Alex. Jamás lo dudes. Tu eres mi mejor amigo y te amo muchísimo por ser el gran hermano que eres.
- Aww jamás me habías dicho algo así. – dijo mientras fingía llorar.
- Deja de fingir y dame un abrazo.- Me abrazó y sentí una sensación increíble ya que me hizo sentir mucho mejor un abrazo de mi mejor amigo.


Llegamos a la escuela juntos, tal y como en los viejos tiempos. Notaba que tenía muchas miradas encima y todas trataban de decir “Lo siento mucho”. No quería la lástima de nadie. Solo quería que me dejaran en paz.


- ¡Daniel! – dije con alegría cuando lo vi parado hablando con Lucas
- ¿Cómo estas princesa? – me preguntó.
- ¿Le preguntas a mi mente o a mi corazón?
- Tu corazón. – respondió.
- ¿Quieren que me vaya y los deje en su momento de pura intimidad? – dijo Lucas algo incomodo.
- Pues si quieres vernos besándonos… - dijo Daniel esperando a que se fuera.
- Okay, okay. Ya entendí. Me largo... pero antes ¿saben donde esta Jessica?
- Buscándote – dijimos al unísono. Esperamos a que se fuera para poder seguir nuestra conversación.
- Pues... destrozado y enamorado. – le sonreí.
- ¿Puedo repararlo? No quiero que tu corazón sufra. – Este chico me volvía loca.
- Seguro... sabes lo que tienes que hacer, ¿no es así?
- Claro- se inclino y me dio un tierno beso. Era increíble como uno de sus besos hacían que me olvidará de todo, aunque fuera por solo un segundo.
- Sí, creo que eso necesitaba- le sonreí mientras lo abrazaba.
- Oh, se me olvidaba. Te traje algo.
- ¿Qué es? – saco un cajita de gamuza de su bolsillo. La abrió y adentro había un collar bañado en oro con un dije. El dije era un corazón de oro y plata con pequeñas piedras brillantes alrededor y con una D en medio.- Daniel... esto es... hermoso.
- No más hermoso que tú. – me sonrió.
- Daniel, esto es increíble.
- ¿Te lo pongo? – asentí con la cabeza. Me recogió el pelo para poder abrochar el collar. – Digno de una princesa.
- Gracias Dan.
- No tienes porque agradecerme. Te mereces esto y más.
- No, no es verdad.
- Claro que lo es. Eres hermosa, estupenda, inteligente y la más sincera de las chicas que he conocido. Tú eres increíble y no hay nadie igual a ti. Estoy 100% de que más de un chico desearía estar contigo.
- SI pero bueno yo tengo al chico que quiero. – le sonreí.
- Me siento muy afortunado.

Después de esa agradable conversación con Daniel, nos dirigimos al salón desganados. No queríamos tener clases aparte de que yo estaba deprimida.




- ¡Daniel! Ven te tengo que enseñar algo.
- Lo siento no puedo.
- ¿Por qué no? – lo miro de forma desafiante mientras me barría.
- No quiero. Aparte estoy con Kim. – desvió su mirada maligna hacia nuestras manos que estaban entrelazadas.
- Ahh... esa…
- ¿Esa? No sé quién te creas para hablarle así a mi novia. – Le reclamo. – Te sugiero que te largues.
- ¿Qué quien soy yo? TU EX NOVIA – Recalcó
- Si tú lo has dicho. EX NOVIA y uno de mis más grandes errores.
- Bien. Esto no se quedará así Shane.
- ¿Me estás amenazando? – le dije de manera sarcástica
- Tómalo como quieras.
- Ya lárgate Sofía. ¿Viniste aquí a México para hacerme la vida imposible? Si es así no te resultará.
- Ya veremos Daniel. Ya veremos.
- Lárgate. No me asustas.
- Como dije, ya veremos. -. Se dio la vuelta mientras emprendía su camino hacia... ¿el baño? Bueno como sea el punto es que se largo. Estaba harta de que esa vieja trata de quitarme a Daniel. Ella lo dejó y él lo acepto. Que lo supere.
- Lo lamento Kim, el es algo…
- ¿Estúpida, engreída, egoísta, terca, idiota, imbécil y zorra?
- Si todas esas. Tiene una obsesión conmigo la cual no entiendo.
- Si bueno tiene problemas mentales. Esta hueca eso es lo que pasa.
- Amo cuando te expresas así de las personas – se empezó a reir.
- ¡Pues que! Es la verdad. Los niños buenos & los borrachos SIEMPRE dicen la verdad – le guiñe el ojo.


Sofía


Después de la partida de mi Daniel, me di cuenta que en realidad no lo quería tanto. Al menos eso pensaba hasta tres meses después. Estaba enamorada y fui una verdadera estúpida al perderlo. Tenía que recuperarlo a como diera lugar. Tenía muchos planes pero él estaba en México y no en Canadá. Le rogué a mi papi que me llevará a México. El por supuesto no accedió pero se me ocurrió algo que haría que él me llevara por su voluntad a vivir aquí. Era algo loco pero lo valía. Me metí a una de esas tiendas donde venden ropa tipo Armani y me robe una bolsa. Me detuvieron los policías y me llevaron a prisión. No me importaba aparte de que solo duré una hora. La hora más horrible de mi vida ya que estaba entre mugrosos y nacos. Era realmente asqueroso. Cuando mi papi llegó, pagó la fianza de $5000 dólares, obviamente en cheque ;D . Me regaño horrible y me dijo que era una vergüenza para la familia. Obviamente no quería que nadie supiera que la hija del político era una ladrona. Le recordé lo de México y esta vez sí que accedió. Y aquí estoy viendo como mi chico está con esa perra. Tenía que hacer algo. Algo que solo alguien como yo haría. Venganza por olvidarse de mí tan rápido. Lo único que me animaba es que tenía a mi grupo de estúpidos admiradores míos. Pero solo tengo un objetivo: él.


Ese día Kim se había pasado conmigo. ¿Retarme a mí? Solo los perros retan. En fin, ya tenía mi plan listo, solo era cosa de esperar unas horas. Le pedí a un chico (admirador) que me ayudara.


- ¿entonces me ayudarás Joe? – le dije coqueteándole un poco.
- Por supuesto – me miro y se trato de acercar para besarme.
- Espera – lo detuve- tendrás ese beso y mucho más pero antes tienes que hacer todo lo que yo te diga
- Lo que tu pidas- lo tuve que besar para que cayera redondito. Esto iba a ser muy bueno.


Ya tenía todos mis planes hechos. Una hora más y estos dos tortolitos acabarían destrozaditos. Pero aún había algo más que hacer, de hecho esa era la segunda parte del plan. El plan número uno era manipular a Kim.


- ¡Kim! ¿Puedo hablar contigo? – le dije tratando de no ser tan hipócrita
- ¿Conmigo? ¿Sobre qué? – dijo irritada.
- Bueno mira – la senté en la banca que estaba a lado de nosotras- se que no me he portado bien contigo, pero necesito que sepas algo
- Mira no tengo tiempo para escuchar pendejadas
- No lo son – contesté- es por tu bien. – cuando escucho mis palabras se tenso un poco pero aún así me escucho – Muy bien. Mira o te conviene Daniel. El tiene mala fama y no quiero que te lastime como me lastimo a mí.
- Tu no lo …
- SI lo conozco mejor que tú – la interrumpí. - ¿Ya te dio un collar? ¿Fue a tu casa como el pizzero? – por su cara pude notar que sí.
- Lo suponía. No pierdas tu tiempo en él. – Me paré y me fui. Había caído redondito. Era perfecto, solo faltaba la otra parte del plan pero para esto necesitaba a Joe.

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Hey u girls! como estan mis queridas lectoras?
Espero que super bieeen (:
En fin, aqui esta el capitulo. NO es tan bueno como los demás pero decidi djarlo ahi :)
La prox. semana publico! ok?
Ahh y mi correo es my_love_story184@hotmail.com
repittttooo hahaha my_love_story184... ya saben (:
Gracias por todo! Comenten e inviten a sus amigos :) !
OIGAN O SOY YO O LA VOZ DE JUSTIN BIEBER EN KISS&TELL SE ESCUCHA MAS GRAVE? (IPOD DE LA COLUMNA DERECHA )


**Se aceptan comentarios y sugerencias** ---> xD



lunes, 25 de octubre de 2010

miércoles, 13 de octubre de 2010

Capítulo 14...

Aqui esta el capitulo.. disfrutenlooooooo! & espero les guste tanto como yo lo disfrute mientras escribia...
Comenten por favor :) Sus comments son super importantes.! Asi se si voy bien o mal jaja
 Me inspire muchisimo entre lágrimas y sonrisas ... haha
LOVEYA!.... // O soy yo o hago los capitulos demasiado largos? .. O_O MUY LARGOS !
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Estaba frustrada y enojada. ¿Cómo era posible que esta arpía me hiciera eso? Ni siquiera la conocía y no era mi amiga. Tenía que hablar con Daniel para que me diera ciertas explicaciones.
- ¿Qué le sucede a esa? – dijo Alex
- No lo sé. Pero esta estúpida.
- Lo sé. ¿Cómo se atrevió a hablarte asi? GUARRA!
- De hecho si lo es. Tiene finta de… - nos reímos.
- Pero es linda.- Le di un zape en la cabeza - ¡OUCH! ¿Qué? Tengo que aceptarlo
- Si bueno Alex no lo aceptes en mi cara ¿te parece?
- Muy bien. Y ¿Qué harás con Daniel?
- ¿A qué te refieres?
- Pues la ex está aquí y viene hecha la madre dispuesta a separarte de él. Aparte creo que el acepto muy bien su llegada…
- ¿De qué hablas?
- Voltea discretamente hacia tu derecha – me dijo. Me voltee bruscamente y ahí lo vi abrazado de ella mientras que esta me veía con ojos de furia.- ¡Dije discretamente Kimberly!
- Perdón – me reí.- Pero ¿que hace con ella? No, no esto no se quedará así. Para nada.
- Kimberly antes de que hagas una estupidez espérate.
- ¿Esperarme? Jamás.
- Vamos – me rodeo y me abrazo por atrás para detenerme antes de que hiciera una idiotez. – deja tus celos d un lado – gimió.
- Bien. Pero Alex, no quiero perderlo- hice un puchero.
- No lo perderás Kim. Te lo juro. Esa arpía solo esta molestándote y logrará su objetivo si no te controlas. No seas estúpida. Juega mejor que ella.
- ¿De qué hablas? – no entendía a que se refería Alex.
- No caigas en su juego... solo juega en el. – EN ese momento aun no captaba – Me refiero a que juegues su juego, que le sigas la corriente y al final se la devuelvas diez veces mejor.
- Oh, ya entendí. Me agrada tu mente Alex. Por eso eres mi mejor amigo – le di un golpe en el brazo.
- Lo sé. Pero tú no eres mi mejor amiga. De una vez te aviso
- ¿De qué hablas? – se me corto la voz y al mismo tiempo me exalte.
- No, no lo eres. Tu eres mi hermana ¿entendiste?
- Awww… Alex eres increíble. – Nunca me cansaré de decirlo, Alex es una persona maravillosa y soy afortunada de tenerlo como mejor amigo. Me había dado cuenta que hace ya largo tiempo que no tenía una noche de películas con él, ni un paseo por el parque mientras contábamos chistes sin sentido. Tampoco habíamos ido a pasear por el Parque Hundido. A contar nuestras penas. Realmente extrañaba esos días. Tal vez me estaba alejando mucho de todos mis amigos. Hace días que no sabía nada de Andres, ni de Lauren ni de Jessica. Solo las veía en la mañana y platicábamos por cinco segundos. Tenía que recuperar todos esos momentos y hacer unos nuevos.

Mientras seguía pensando en que hacer, sentí una vibración en mi mochila. Creí que Nick había vuelto a poner una serpiente en mi mochila, como esa vez que tenia a su serpiente “Squirrl” y solo por un berrinche suyo tuve que pagar las consecuencias siendo suspendida una semana por “poner la integridad de mis compañeros en peligro”. Cuando me di cuenta era solo mi celular que tenía siete llamadas perdidas de mi papá y cinco mensajes de Nate, Sara y sus respectivos amigos.

Uno de los mensajes decía asi:
- Papá: Kim COMUNICATE inmediatamente.
Dos
-Justin (amigo de Nate): Nate te está buscando, es urgente apurate Kimberly.
Tres
- Charlotte (amiga de Sara): Hey comunícate con Sara! Algo paso…
Cuatro
-Emma (amigo de Nate): Kimmy tu hermano te busca.. Anda desesperado porfa hablale!
Cinco (el más alarmante)
-Sara: Kimberly llama a papá. Mamá se puso muy mal.

Definitivamente esto no era algo bueno. Le hable inmediatamente a mi papá preguntándole que había pasado. La respuesta fue la misma de Sara, solo que tenía que ir al hospital saliendo de la escuela.
- Alex, mamá se puso mal – pude sentir como mis ojos se llenaban rápidamente de lagrimas
- No, Kim… no llores. ¿En qué hospital esta?- Alex se veía más consternado y nervioso de lo que yo estaba.
- El Ángeles. – apenas pude decirlo.
- Vámonos. Te acompañare. – me dijo
- No, Alex tienes que estudiar para tu extra de francés.
- Es más importante el ayudarte a ti que pasar un examen. Enserio iré contigo.
- Gracias – lo abrace mientras las lágrimas recorrían mis mejillas que ardían de dolor.

Habíamos llegado al hospital. Entramos por la entrada que era exclusivamente de urgencias pero no nos importo. Lo que ahora más me importaba era la salud de mi mamá. Habían muchos doctores y era difícil diferenciarlos a cada uno por sus batas blancas impecables. Mis hermanos, sus amigos y los míos, seguíamos buscando al Dr. James. No lo encontrábamos hasta que el se acerco a nosotros.

- La familia Shane. Que milagro. – dijo, aunque más bien eso iba para Nate.
- Si bueno, hola doctor. Venimos a ver a mamá. ¿Dónde está?
- Habitación 512. – se acerco a Nate y después le hizo una seña de que lo acompañara. Al parecer le quería decir algo privado... no tan privado ya que lo escuche.
- No es recomendable que suban todos. Solo ustedes que son la familia. Pero no creo que sea buena idea el que Nick vea a tu mamá en ese estado.
- Pero tiene derecho a …
- Sé que tiene derecho Nathan. Pero la situación de tu madre es complicada y no es buena idea que Nick vea a tu mamá. Esta peor que ese día en tu casa.
- Está bien.- Nate se acerco a nosotros y me dijo que teníamos que hacer algo para que Nick no empezara a llorar por no ver a mamá.
- Bien lo tengo… Nick – le dije dulcemente- iremos a ver a mamá nosotros tres primero. Luego subes tú a verla ¿te parece?
- Bueno. – me acerque y le di un beso en su frente. – Pero regresan.
- Claro – dijimos los tres.

Nos subimos al elevador y nos fuimos al quinto piso. Recorrimos pasillos y pasillos hasta que encontramos su habitación. Cuando entramos ahí estaba. Sentada en su cama comiendo un caldo de pollo. Sus manos le temblaban ya que no tenía fuerza

- Hola mamá- me animé a decirle.
- ¡Kim!¡Nate!¡Sara! Qué alegría que estén aquí. – sonrió.
- Si mamá. ¿Cómo te sientes? – preguntó Nate.
- Pues… me duelen mis brazos. La quimioterapia no está funcionando.
- Lo lamento – dijo Sara que tenía un nudo en la garganta.
- No hay porqué lamentarse. ¿Cómo les ha ido? – Empezamos a entablar una larga conversación. Le conté de la chica nueva y su relación con Daniel. Sara le conto sobre el baile y Nate le conto sobre su nueva novia y como iba con ella. Mamá estaba muy emocionada con nuestras historias. Todo iba bien hasta que el Dr. Entró por la puerta anunciando que la hora de visitas se había acabado.

- Chicos, amor- le dijo a papá.- y Doctor…¿puedo ir a la playa?
- ¿Qué? – dijimos todos al mismo tiempo.
- No es muy conveniente. Esta enfermedad no es un juego.
- Si pero quiero ir. Es lo único que pido.
- Seguro – dijo papá.—mañana..
- Ahora.
- Mamá aquí no hay playas, tendríamos que viajar y …
- Por favor – mi mamá miro a mi papá. El pudo ver en sus ojos esas palabras que no podía mencionar ‘No me queda mucho tiempo’.
- Está bien. Mañana saldremos en avión a tu playa favorita. ¿Qué opina Doc?
- Pues si eso es lo que la paciente pide… aceptaré sus órdenes.

Al siguiente día, el avión salió a las 6 de la mañana a Cancún. Alex y Lauren me hicieron el favor de acompañarme para que no estuviera sola ya que sabían que estaba en un mal momento. Llevábamos una hora de avión y solo había una cosa en mi cabeza. Ya no era mamá… era Daniel. No había recibido ni una sola llamada de él. Había pensado en enviarle un mensaje pero me limite a hacerlo. *Que él te busque* Me dije a mi misma. Aparte el estaba muy feliz con su ex novia.
- ¡Mira! Ya casi llegamos – gritó Lauren
- Ya quiero llegar- dijo Alex que tenía un tremendo mareo.
- Te dije que no comieras esas ostras. ¡PERO NUNCA ME HACES CASO!- contestó Lauren
- Bueno perdóname… pero el animal descansa cuando come.
- Animal
- Hey... ¿Kim? ¿estás bien?- dijo Alex cuando noto que mi cuerpo estaba presente pero mi mente no.
- ¿Por qué no habría de estarlo? – dije secamente
- Estas rara – contesto Lauren
- Estoy cansada. Eso es todo.
- No te ha llamado… ¿cierto?
- No ¿¡feliz!?
- Kim no te desquites con nosotros. Solo tratamos de ayudarte.
- Kim vamos… no estés así. Tienes que estar feliz con tu mamá y de paso con unos amigos tuyos – sonrió – disfrútalo.
- Lo haré. Se los prometo chicos. Los quiero.
- Nosotros también.

Llegamos al aeropuerto después de 3 largas horas. Estaba feliz de poder pararme y estirar mis piernas que venían entumidas. Saliendo de la sala de llegadas había un gran ventanal donde se podía ver la playa a lo lejos. Mamá se quedo viendo hacia la nada. Nosotros nos alejamos y fuimos por nuestro equipaje.

Regresamos corriendo ya que habíamos tardado un poco porque Alex tenía hambre y se paro en un puesto d4l aeropuerto a comprarse unas papas. Nos fuimos directamente al hotel y de ahí a la playa. No podíamos perder ni un momento ya que solo estaríamos ahí 24 horas.

La playa estaba hermosa. Como era algo tarde, el amanecer se veía hermoso con sus distintos tonos de rojo, naranja y amarillo. El agua estaba azul cristalina. Era como un sueño, pero en ese momento mi único sueño era tener a Daniel cerca. No podía soportar el no tenerlo conmigo y pensar que estaba con la Zorrafía.
- ¡Kim! Ven está el atardecer – gritó mamá son sus pocas fuerzas.
- Claro mamá – dije mientras tiraba a la arena blanca unas conchas pequeñas que me había encontrado.

Nos sentamos papá, mamá, Sara, Nate, Nick, Alex, Lauren y yo a admirar el hermoso atardecer. Estábamos platicando, riendo y aventándonos agua a la cara. La estábamos pasando de maravilla. De pronto papá se paro y extendió su mano, la cual mamá agarró con mucho gusto. Se levantaron y se fueron caminando juntos por la playa.

- Esto es hermoso ¿no crees Aida?
- Por supuesto Frank. No habría pedido algo mejor – dijo mamá
- ¿Sabes? Estaba recordando el otro día… la primera vez que te vi.
- ¿Enserio? Cuéntame. Quiero escuchar esa historia. Nada me haría más feliz.
- Claro. Bueno no sé por dónde empezar – se río algo nervioso.- Estaba en mi juego de basquetbol. Iba en la universidad. Los PUMAS estábamos ganando y eran los últimos tres minutos. Yo estaba feliz porque íbamos a ganar la copa estatal y pasaríamos a la siguiente ronda. Todo era perfecto. Había esquivado a McGuire a la primera e hice una canasta en el último segundo. Fue la canasta ganadora. Todos estábamos celebrando en el patio de la escuela, cantando y por supuesto que celebrando nuestra victoria. Ahí fue cuando la vi sentada leyendo a Shakespeare con esa mirada tan dulce y esa sonrisa tan hermosa. Iba vestida con una blusa café, un collar algo largo y unos jeans que eran en forma de tubo. – sus ojos se estaban poniendo llorosos. – Estaba fascinado por aquella criatura tan… inocente que incluso tuve miedo de ir y hablarle. No quería que me rechazaran cosa que era algo estúpida ya que pues… era algo así como el más “popular y guapo” de la universidad. – De pronto dejo de hablar.
- ¿Qué paso después? – dijo mamá que estaba llorando de felicidad.
- De pronto… ella alzo la mirada y me sonrió – papá sonrió al mismo tiempo que sus lagrimas caían de sus ojos. – Fue algo inexplicable.. inexplicable lo que sentí. Sus ojos me dijeron más que mil palabras y su sonrisa me hipnotizo. En ese momento supe que tú eras la mujer de mi vida. – Los dos estaban llorando mientras se daban un beso apasionado.
- Frank… - se le corto la voz a mi mamá.
- Espera – le puso un dedo en sus labios que ahora estaban partidos. – en ese momento supe que lo único que quería era pasar el resto de mi vida contigo. Me imagine que íbamos a casarnos y tener muchos hijos y que seríamos la pareja perfecta. Simplemente por el hecho de que lo que teníamos era amor. Un amor indestructible. Pero ¿sabes? Nunca quise este final… - papá se acerco a mamá y recargo su cabeza en su hombro. Le fue algo difícil ya que él era mucho más alto pero aun así no le importó.
- Escúchame Frank – alzo su cabeza y la sostuvo entre sus dos manos.- El amor verdadero no tiene final feliz, simplemente porque no tiene final. Tu siempre serás ese alguien por el que en mis años de adolescencia y hasta ahorita… - en ese momento los dos cruzaron miradas. Se olvidaron del mundo y volvieron a sus años de universidad.- Tú eres mi sueño y nunca cambiaría algo ya que por eso estamos aquí. La vida sigue Frank y tendrás que vivirla sin mi- papá gimió mientras no controlaba sus lágrimas. – Pero quiero que me prometas algo
- Lo que sea- respondió rápidamente
- Que siempre me querrás. No me importa que no me ames. Solo quiero que siempre me tengas en tu mente.
- ¿Hablas enserio? Tú eres lo único en lo que pienso desde que me levanto hasta que duermo. Incluso en mis sueños te veo.
- ¿Me lo prometes?
- Te lo prometo amor.- En ese momento llegaron un grupo de jóvenes de preparatoria que venían en un tipo “Spring Break”. Uno de los chicos traían una enorme grabadora mientras otro de ellos traía en una mano un bonche de discos. En eso uno de ellos puso una canción que inmediatamente mis padres reconocieron.
- ¿Recuerdas nuestra canción?
- Como olvidarla…- mi papá se alejo un poco de mamá. Volteo a ambos lados a ver si nadie veía y
extendió su mano- ¿me concedes esta pieza?
- Por supuesto – Y así empezaron a bailar a la orilla del mar mientras él le cantaba su canción.
- Someday, when I'm awfully low,
when the world is cold
I will feel a glow just thinking of you
and the way you look tonight.

Yes you're lovely, with your smile so warm
And your cheeks so soft,
There is nothing for me but to love you,
And the way you look tonight.

With each word your tenderness grows,
Tearing my fear apart...
And that laugh that wrinkles your nose,
It touches my foolish heart.

Lovely ... Never, ever change.
Keep that breathless charm.
Won't you please arrange it?
'Cause I love you ... Just the way you look tonight.
And that laugh that wrinkles your nose,
it touches my foolish heart.

Lovely... don't you ever change
Keep that breathless charm.
Won't you please arrange it?
'Cause I love you...and just the way you look tonight
just the way you look tonight…



La noche había llegado y mamá se veía cansada. Fuimos a cenar todos menos mamá y papá ya que ella se empezó a sentir mal y papá quiso hacerle compañía. Termínanos de cenar y nos fuimos cada uno a nuestros respectivos cuartos. Al siguiente día tuvimos que salir del hotel de emergencia ya que mamá había empeorado y tuvo que ser internada de urgencia en el hospital en México. Tomamos el primer avión a la ciudad y enseguida nos fuimos al hospital.

- Les dije que no era una buena idea el viajar – dijo el Dr. James que estaba sumamente molesto.
- Lo siento, debí hacerte caso James. – en ese momento me entere de que el Dr. James fue el mejor amigo de papá en la universidad.
- Lo sé Frank. Haré todo lo posible pero está muy grave.
- ¿Cuánto crees que…?
- No lo sé. No depende de mí sino de cómo reaccione ella.
- Pero tu ¿cuánto le calculas?
- Sinceramente, no creo que pasé de esta semana. El cáncer se esparció a mas órganos. Lo lamento mucho Frank.
- Si, si gracias. – dijo papá que se súbitamente se volteo mientras trataba de no llorar. – Gracias por todo.
- De nada Frank. Para eso son los amigos. Ahora ve a descansar, lleva a tus hijos a cenar un rato. Si pasa algo yo te aviso
- Muchas gracias.
Vuelta a clases… había llegado y yo no venía en la mejor disposición. Alex y Lauren sabían porque, por eso estaban conmigo en todo momento. Entrando a la escuela vi a Daniel y a Sofia juntos … de nuevo. Mi cara estaba hinchada por todo lo que había llorado la noche anterior. Le dije a Alex que iría al baño y que necesitaba mi intimidad así que me dejará sola por un momento. El acepto sin objetar. Cruce al patio cuando de pronto alguien me jalo de la mano

- ¡Kim!
- Ah... hola Daniel.
- ¿Cómo estás? No supe nada de ti desde el viernes.
- Si bueno tenía cosas que hacer como tu… comprenderás.
- ¿a qué te refieres? – me quede callada. - ¿Tiene que ver esto con Sofía?
- Jamás la mencione así que…
- Kim – me interrumpió. – Yo no la quiero a ella entiendes? Te quiero a ti. Ella solo está aquí porque según me quiere recuperar pero resulta que yo estoy enamorado de alguien más. Y ese alguien no es ella. Eres tú.
- Ya no sé si creerte.
- Kimberly… ¿crees que te mentiría? Ella solo fue un error. Y yo jamás trataría de lastimarte. Jamás ¿entiendes?
- Entiendo.
- ¿No me crees verdad?
- Daniel… no estoy de muy buen humor en este momento. Por favor... luego hablamos ¿sí?
- Está bien. – me di la vuelta y me fui al otro patio. Me sentí basura por haberle dicho eso a Daniel pero no quería lastimarlo ya que solía lastimar a las personas cuando estaba enojada.

De pronto sonó mi celular. Contesté y hubiera dado todo por no escuchar esa noticia…
- Kim iré por tus hermanos y por ti a la escuela en 20 min. Avísales
- ¿Qué pasa?
- Tienen que venir al hospital – se le hizo un nudo en la garganta, de esos que no te permiten ni respirar- las cosas no andan bien.
- Está bien – ahora yo era la del nudo. Tuve un flashback de todo… entonces supe que el momento estaba por llegar.

Busque a Nate por todas partes. Ya no sabía en donde buscar hasta que recordé **El lugar VIP**. Ese lugar era el de los populares. Mi hermano encajaba perfectamente ahí: guapo, alto, inteligente, ojo verde y buen chico. Fui corriendo hasta allá y lo busque hasta que lo encontré. Lo jale y mis ojos le dijeron todo.Inmediatamente se paró de su lugar y fuimos a buscar a Sara, que estaba con Santi. Después fuimos por Nick. No me había percatado de que Alex, Lauren, Jessica, Andrés,Lucas & Daniel estaban viendo como nos íbamos… llorando. En ese momento Daniel entendió por que estaba en esa actitud.

Llegamos al hospital. Mi papá estaba en la sala de espera con mi tía y unos amigos de mis padres.
- Ya están aquí.
- Si… ¿podemos pasar? – pregunto Sara ansiosamente.
- Claro... ehhhm… pasen en orden por favor. Primero tú Nate y Sara – Mi hermano trago saliva y mi hermana respiro hondo. Así entraron. Fueron los 20 minutos más largos de mi vida. Estaba desesperada. Moría por entrar y verla… por última vez. Ahora si comprendía que esto era real y que las cosas si estaban pasando. No era un mal sueño, era una realidad. Mi realidad.

Nate y Sara salieron cabizbajos con ojos llorosos y desanimados.
- Te toca Kim- dijo Sara que se estaba limpiando la nariz con un pañuelo.

Me paré y respiré hondo **No llores, ella te quiere ver bien** pensé. Entre a la habitación y mamá estaba conectada a muchos aparatos. Estaba mucho peor que la última vez. No soportaba verla asi. ** ¿Por qué Dios está haciendo esto? ** Pensé.

- Kim – dijo mamá con un tono de cansancio pero dulce a la vez. Ya no podía estar así con mamá, no podía ser fría y fingir que todo estaba perfecto.
- Hola mamá.
- ¿Cómo estás hija? – apretó un botón de su cama y el respaldo se levanto a tal grado que la podía ver de frente.
- Muy bien.
- Bueno tomate estos medicamentos. Te servirán.
- No, no servirán – me sonrió.
- Mamá toda saldrá perfectamente bien. Solo tienes que aplicarte estos medicamentos y verás que mejorarás.
- Kim escúchame – sentí como se deslizaban unas lágrimas por mis mejillas. – ven – dio pequeños golpes con la mano en un espacio que quedaba a lado de su cama
- Mamá estarás bien. Ya verás que seguiremos saliendo y siempre estaremos juntas junto con Sara, Nate y Nick y papá y seremos la gran familia que siempre hemos sido y … - sentí que las palabras ya no salían de mi boca
- Quiero que me hagas un favor ¿Puedes?
- Claro.- agarre sus manos que estaban traslucidas, delgadas y débiles.
- Dile a Sara que siempre será mi pequeña princesa. – no podía oír esas palabras que estaban a punto de salir de su boca.
- Mamá no digas eso.- le refuté.
- Déjame seguir.- De sus ojos salían lagrimas pero seguía con una sonrisa en su cara.- Dile a Nick que él es mi superhéroe favorito y que nada se compara a él
- Basta mamá. – sollocé. Las lágrimas habían tapado mi vista.
- Y dile a Nate que siempre será mi niño pequeño, mi bebé y que estoy muy orgullosa de él
- Mama cállate por favor- le ordené
- Eso quiero que les digas.
- Tú puedes hacerlo. Yo no soy lo suficientemente fuerte aparte de que tú estás aquí y puedes decírselos personalmente – dije seriamente.
- Kim. Escúchame ¿Sabes? Este mes aprendí muchas cosas. No solo de tus hermanos y de tu papá, como que será un problema al cocinar, si no de ti.
- Mamá…
- Lo mejor de este mes fue ver que creciste como persona, que te has hecho toda una mujer y… una bella, bella mujer – empezó a llorar -. No pude haber pedido algo mejor que ver a mi hija enamorarse y poder compartir esas alegrías, risas y lágrimas. Es lo mejor que pude haber vivido hija.
- Hablas como si ya no pudiéramos hacerlo mamá…- estaba hecha un mar de lágrimas. No podía escuchar a mi mamá decir esas cosas. Mamá bajo la cabeza y pude ver dos perlas que caían de sus ojos.
- No me queda mucho tiempo – me sonrió.
- No digas eso... aún no es tiempo.
- Kim – me interrumpió- Quiero que sepas algo. Cada vez que te sientas mal ahí estaré yo. Cuando te gradúes, ahí estaré yo siempre a tu derecha. Cuando te cases, no lo dudes, siempre te veras hermosa. Y cuando tengas tus hijos ahí estaré yo contigo recordante cuanto te amo hija. – Sus palabras quedaron grabadas en mi cabeza... y mi corazón.
- Mamá... – me desmorone enfrente de ella pero no podía permitírmelo y menos en ese preciso momento. Pero el dolor me absorbió y me ganó. – perdóname, te amo y te prometo que en todas esas cosas tú estarás presente. Ten fe. Tú me enseñaste a ser fuerte así que se fuerte mamá. Tienes que salir adelante, lo haremos juntos
- Te creo Kim…- de pronto cerro sus ojos - Yo no paraba de llorar y de pensar en una vida sin mi mamá. Simplemente todos nos desmoronaríamos y la vida no sería la misma sin ella, mi mamá, nuestra madre-¿Dónde está Nick? – me sonrió. Sus ojos brillaban como nunca antes los había visto brillar. Estaban llenos de vida pero al mismo tiempo, de alguna manera, cansados.
- Si, si claro- me seque las lagrimas, tomé el valor necesario para salir al pasillo. –Iré por él. . – saque mi cabeza y le dije a Nick que viniera. Mi hermanito se levanto del piso en donde estaba jugando con sus carritos y entro.
- ¡Mami! ¡Mamí!
- ¡Nick! Mi cielo
- Mami te quiero mucho- se recargo en su pecho mientras empezaba a llorar
- Nick yo te quiero mucho más ¿sabes? Eres mi pequeño saltamontes.
- Mami…- se le quebró la voz a mi hermano- ¿me esperaras? O sea me refiero a que ¿me esperaras alla arriba aunque me tarde mucho y.. siempre estaré en tu memoria? – No creía lo que escuchaba. Nick entendía lo que estaba pasando. Espere a escuchar la respuesta de ella
- Qué cosas dices.. por supuesto que te esperaré. Aunque sea una eternidad
- Te amo mami.

No soporte más y salí al pasillo con el ánimo por los suelos. Mi familia ya no estaba ahí por lo que supuse que habían ido por un trago. Podía sentir mi cara roja al igual que mis ojos y las lágrimas deslizándose por mis mejillas. Jamás olvidaría las palabras de mi madre. Sin duda la extrañaría. Empecé a recordar cuando me enseño a andar en bicicleta junto con Sara y Nick. Siempre me dijo que mantuviera las manos en el volante y que no viera hacia atrás. Ahora eso era lo que tenía que hacer: no mirar hacia atrás cuando ella muriera. Tenía que seguir adelante pero eso no significaba que la olvidaría. También recordé que ella me dijo que la vida era una y que había que aprovecharla ya que los años no regresan **Totalmente cierto**. No pude aguantármelas ganas de llorar como jamás había llorado. Me senté en el pasillo del hospital y seguí con mi llanto.

No sé exactamente cuantos minutos u horas pasaron, pero de pronto sentí que alguien se sentó a mi lado. Ni siquiera tuve que voltear para saber que Daniel estaba ahí conmigo, abrazándome, dándome todo su apoyo incondicional.
- Todo estará bien. – Me dijo esperando a que mi llanto cesara por un segundo.
- Perdóname por tratarte así hace rato – lo voltee a ver.
- No tienes porque pedirme perdón. Perdóname a mi por no darme cuenta de lo que estaba sucediendo
- No hay cuidado.
- Te quiero Shane.
- Yo no te quiero, te amo.- dije- Como no tienes idea.- agregué.
- Estaba esperando a que me lo dijeras – y me dio un beso mientras secaba mis lágrimas.

martes, 12 de octubre de 2010

NOTA

Listas para un capitulo lleno de lágrimas?
Recomiendo que esten en su cama con su laptop/portatil, con una caja de Kleenex, helado o chocolate, una cobija & que tengan su intimidad para llorar a mares... TAL COMO YO!
¿Quien esta list@? :)

miércoles, 6 de octubre de 2010

CAPITULO 13!

Daniel



Su sonrisa me deleitaba. Sus ojos me hipnotizaban. Su mirada me traía loco al igual que el perfume de jazmines que usaba. Simplemente estaba enamorado. Nunca creí sentir algo así por alguna persona, ni siquiera por la ardiente de Sofía me sentí así ya que era puro físico pero nada de personalidad. Me sentía afortunado por estar con Kim. Ella me hacía, me hace y siempre me hará sentirme vivo. Tal vez estoy exagerando de la manera más ridícula y patética pero mis sentimientos hacia ella son tan fuertes que no los puedo ocultar.

Ese viernes estaba decidido a declararle mis sentimientos. Al escuchar ese si sentí como mi corazón se detuvo y lo primero que se me vino a la mente fue “esta chica es hermosa”. Me había dejado de importar Sofía desde mucho tiempo atrás por lo que me sentía feliz de no estar usando a Kim para sacarme a la otra de la cabeza. Esta clase de amor era diferente.



Lucas me había acordado del baile cuando me conto sobre Sara y el.
- Si ya ando con Sara- dijo con voz triunfante.
- ¡Qué gusto! Y ¿ ya la besaste o qué? Sería algo ridículo si no lo has hecho.
- Pues… no – se puso rojo. El muy idiota no la había besado aun. Tal vez quería esperar un poco pero mi lema “no dejes pasar las oportunidades ya que pueden ser perfectas”.
- Lucas… ¬¬
- ¿Qué? Pienso hacerlo en el baile de invierno
- ¿Baile? ¿Qué baile? – me miró raro – El baile..
- Te olvidaste de eso. Kim te matará – dijo soltando una carcajada
- No, no lo hará pero gracias por recordarme.
- De nada. Ya sabes. ¿Entonces iras con ella o te conseguirás otra chica sexy?
- No seas imbécil, obviamente iré con ella. Para mi ella es la chica más hermosa de este lugar.
- Vaya.. lo cursi se te está pegando. Qué asco. Tienes una reputación Daniel. Más bien “TENEMOS” – se dirigió a Alex que llegaba de su entrenamiento de atletismo.
- ¿Qué de que hablan? – dijo Alex
- De que este idiota dice que iré con otra chica.
- ¿Iras con otra chica? ¿Y Kim? Le hiciste algo y te mato.
- No, tranquilo. No le hice nada. Pero Lucas saca sus poco éticas conclusiones.
- Ahh si así es Lucas.
- Bueno, bueno dejen de criticar al pobre de Lucas – dijo Lucas. – Y ¿tu tienes pareja Alex?
- No. No creo ir. Para que voy si no tengo pareja.
- Pues Andrea no te quita la mirada de encima eh… - le dijé.
- ¿Andrea? ¡ESTA HORRIBLE!
- Claro que no.. andale ve y besale esos granitos suyos.
- Eres un asco Lucas. No jamás saldría con ella. Nunca. Qué asco. Solo hay que verla para vomitarse. No más bien con su nombre uno se convulsiona aquí.
- Tonto – río Lucas.
- Lucas… ¬¬
- Alex…
- Chicos..
- Daniel… - Reims los tres al mismo tiempo.
- Bueno ya entonces tu con Sara y tú con Kim. Por cierto- continuó- como amigo les daré un muy buen consejo: Por favor… usen CONDON!
- No seas idiota. – LE DIJE.
- No lo soy… ¿o qué? ¿Eres virgen o no le quieres quitar su virginidad a ella?
- ¿Qué? Alex eso no tiene nada que …
- Espera ¿tienes alguna clase de impotencia? – me reí para no soltarle un puñetazo a los dos que solo veían el cielo –
- Ya sabes... ¿impotencia sexual? – dijo Lucas
- ¡NO LUUUUCAAAAAAAS! ¿Y ESO QUE TIENE QUE VER CON EL BAILE? No seas pendejo.
- Lo siento es que- suspiro y se acerco a mi poniendo una mano e mi hombro izquierdo- me preocupas amigo.
- Si bueno preocúpate por ti que se ve que lo tienes pequeño. – nos reímos
- Eso no es verdad. Pregúntale a cualquiera – se puso rojo
- ¿Cualquiera? O sea que si grito que no tienes ¿todos lo sabrán?
- Daniel… ¬¬
- ¡BROMEO! ¿Como tú con el condón no?
- Bien.
Llegó la última clase y salí del laboratorio de química para buscar a Kim. La busque y la busque por minutos hasta que del locker 127 vi una cabellera café. Obviamente era mi Kim. Salimos de la escuela agarrados de la mano. Pero decidí hacer algo nuevo para salir de la rutina de solo estar juntos en la salida.

- ¿te puedo acompañar a casa? – le pregunté.
- Claro. No tienes porque preguntarme – me sonrió. Caminamos un largo tramo mientras hablábamos de cómo nos había ido, chistes, música… de todo. Con ella el tiempo se detenía mientras hablábamos y me sentía muy a gusto. Traía mi guitarra así que decidí tocarle una canción. Nos paramos enfrente de un parque y le dije que se sentara en la banca
- ¿Me tocarás una canción? – dijo ansiosa
- Claro. Pero no cualquier canción. Una que bueno…
- ¿Qué? – me miro a los ojos mientras entrelazaba sus dedos con los mios.
- La escribí especialmente para ti. – después de escuchar estas palabras se puso seria. Después hizo un sonrisa y me dio un tierno beso.
- Quiero escucharla.
- Perfecto. Bueno aquí voy. No soy muy buen cantante asi que o te burles
- Descuida – me sonrió.


“Oh no, oh no, oh
They say that hate has been sent
So let loose the talk of love
Before they outlaw the kiss
Baby, give me one last hug


There's a dream that I've been chasing
Want so badly for it to be reality
And when you hold my hand then I understand
That it's meant to be 'cause, baby, when you're with me


It's like an angel came by, oh and took me to heaven
Like you took me to heaven, girl
'Cause when I stare in your eyes it couldn't be better
I don't want you to go, oh no, so




Let the music blast, we gon' do our dance
Bring the doubters on, they don't matter at all
'Cause this life's too long and this love's too strong
So baby, know for sure that I'll never let you go


I got my favorite girl
Not feeling no pain, no fear
Don't have a care in the world
Why would I when you are here?


There's a moment I've been chasing
And I finally caught it out on this floor
Baby, there's no hesitation, no reservation
By taking a chance and more, oh no, because


It's like an angel came by and took me to heaven
Like you took me to heaven, girl
'Cause when I stare in your eyes, it couldn't be better
I don't want you to go, oh no, so

Let the music blast, we gon' do our dance
Bring the doubters on, they don't matter at all
'Cause this life's too long and this love's too strong
So baby, know for sure that I'll never let you go


It's like an angel came by and took me to heaven
Like you took me to heaven, girl
'Cause when I stare in your eyes, it couldn't be better
I don't want you to go, oh no, so


Take my hand, let's just dance
Watch my feet, follow me
Don't be scared, girl, I'm here
If you didn't know, this is love
Let the music blast, we gon' do our dance
Bring the doubters on, they don't matter at all, oh baby
'Cause this life's too long and this love's too strong
So baby, know for sure that I'll never let you go


So don't fear, don't you worry 'bout a thing
I am here, right here, I'll never let you go
Don't shed a tear whenever you need me
I'll be here, I'll never let you go


Oh no, oh no, oh
I'll never let you go
Oh no, oh no, oh
I'll never let you go”


Terminé la canción y pude ver como las lágrimas le recorrían los ojos. Esa era su canción. Solo esperaba que llorara porque le gusto, no por mi horrible voz.
- ¿Qué opinas? – le dije mientras se secaba las lágrimas
- Es hermosa. La ame.
- Bueno ahora lo sabes. Esto es amor. – le dije.
- Y ese sentimiento jamás cambiará- me dio un beso que duró una eternidad.
- Te amo y nunca me cansare de decírtelo.
- Te amo. Eres mi príncipe azul y jamás me cansaré de decirte que eres increíble y que a tu lado todo es perfecto.

Nos dimos un beso más y emprendimos de nuevo nuestro camino. Todo iba perfecto hasta que llegamos a su casa y 2 ambulancias esperaban afuera mientras su hermano pequeño lloraba gritando su nombre. Entramos a casa y supe de que se trataba todo. Su mamá había recaído. Habían como 8 médicos en la casa sacando cosas médicas de manera acelerada. Pude ver que Kim estaba asustada. Detestaba verla así, lastimada.
- Estaré contigo, siempre.- el dije mientras la veía a los ojos.
- Gracias Daniel. – y me dio un beso en la mejilla.


Kim


Cada día mamá iba empeorando. Estaba más débil a cada segundo al tal grado de que ya no podía mantenerse de pie. Nate había mejorado su comportamiento y hasta le había pedido disculpas a Daniel.
- Enserio, perdóname. No pensé en todo lo que dije. Soy un idiota
- Si lo eres. – respondió Daniel de la manera más seca.
- Ya te dije que perdón. No presiones – lo fulmino con la mirada.
- Bien, bien. Perdonado pero no vuelvas a repetirlo.
- Lo prometo.


Estaba feliz porque Nate al fin había entrado en razón. Mi hermano jamás se había puesto así pero supongo que era cuestión de tiempo el hecho de explotar y decir todos sus sentimientos.
El lunes de la siguiente semana no me hubiera imaginado lo que estaba a punto de pasar.
- ¿Ya tienes vestido para el baile? – pregunto Jessica
- No, con el problema de mamá no tengo cabeza para andar pensando en esas cosas.
- Deberíamos ir hoy a comprarlos juntas. Así sirve de que te distraes un rato ¿no crees?
- Pues chance ..
- Hey chicas ¿Quién es ella? – dijo Lauren. Volteamos a ver y vimos a una chica alta, rubia de ojos gris azulados. Tenía buen cuerpo y linda sonrisa motivo del cual todos los chicos la miraron embobados.
- Ni idea. – respondí.
- Buenos días clase – dijo el Prof. Marco.
- Buenos días.
- Bueno empezaré con… - se detuvo al ver que la nueva estudiante no tenía un lugar.- Tu debes ser la estudiante de intercambio ¿no es asi?
- Exacto- le sonrió. – Me llamo Sofia Laveara – se dirigió a todos.
- ¿Qué? – susurré. - ¿Será Sofía… la ex novia de Daniel? – pensé.
- Bueno tome asiento a lado de la señorita Shane por favor - **NO…** Pensé.
- Claro – me sonrió de la manera más hipócrita. No sabía quién era y no tenía razones para ser así.
- Señorita Shane usted será la guía de su compañera. Inclúyala en su grupo de amigos, hable con ella y muéstrele las instalaciones.
- Seguro – tuve que rendirme.
- Bueno empezaré con unas fórmulas que vendrán en el próximo examen. Dicto: …-

La clase continuo su curso mientas yo seguía pensando en si ella era la famosa Sofia. Al fin sono el timbre de terminada la clase.
- Bueno me llamo Kimber …
- Sé cómo te llamas. – dijo mientras me veía despectivamente.- Te conozco. Imagínate que eres muy popular de donde vengo. Canadá.
- Vaya. – le dije de una manera muy mamona.
- Si. Bueno andas con Daniel, el más popular de Canadá y supongo que de aquí también. Pero eso no durará mucho.
- ¿Su popularidad? – le dije algo confundida.
- No, el que seas su novia. Su corazón me pertenecía desde antes asi que no esperes mucho de tu relación con él. ¿Te parece?
- Mira no sé quién te crees que eres pero …
- Pero nada – dijo interrumpiéndome. - ¿Y quién me creo? La ex novia de Daniel. Y recuperaré lo que me pertenece así que te puedes ir marchando.
- Con gusto me marcho pero no te daré el gusto de quedarte con él. Vienes y ya te crees el centro del universo. Hey reina aquí las cosas no son así.
- No me importa. Quedas advertida. – se fue dándome un golpe con su brazo. Esa chica me daría muchos problemas.



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Aww que lindas las que comentaron ayer :)
en fin aqui esta el otro capitulo:D
comenten comenten !
Espero mañana ponerles aún más .. espero porque esto de los exámenes no me gusta para nada
:)
Gracias por todo lector@s
P&L !

martes, 5 de octubre de 2010

CAPITULO ...12? :D

CAPITULO ...12?






- ¡KIM! – grito una voz de un niño pequeño- ¡Tienes que entrar! – dijo entre lágrimas mi pequeño hermanito Nick.
- ¿Qué sucede? – en eso pude ver a mi papá que salía de la casa- ¿papá que sucede? – le pregunté muy angustiada. No podía seguir mintiéndome, sabía que algo andaba mal y obviamente tenía que ver con mamá.
- Necesito tu ayuda, saca a Sara de adentro por favor. Daniel tu ayúdame con Nate.
- Claro señor- Daniel obedeció a mi papá son poner objeción alguna. Eso me dijo que él era el indicado para mí.

Entramos a casa y habían médicos por todas partes. La mayoría estaban arriba en el cuarto de mamá. Los paramédicos estaban tomando notas de algunos medicamentos que estaban en la cocina mientras que otros sacaba y guardaban equipo médico. Uno de ellos, tenía un esfingomanómetro (se usa para tomar la presión arterial) y otro de ellos tenía una especia de mini- vasitos de esos en donde colocan tu sangre cuando vas a hacerte análisis a los hospitales.


Daniel al ver mi reacción me jalo y me llevo a la cocina.


- Todo estará bien – me dijo mientras me daba un beso en la frente.
- Eso espero Daniel. Tengo mucho miedo. – hundí mi cabeza en su hombro mientras unas lágrimas recorrían mi nariz.
- No tengas miedo, aquí estoy yo. – Me abrazo más fuerte. Su abrazo me hizo sentir protegida y podía oler su perfume que me hipnotizaba.
- Te amo Daniel. Enserio que gracias por todo lo que haces por mi.
- Yo muchísimo más Kim y not ienes nada que agradecerme. - sus ojos brillaban y me decian mas que mil palabras. El era el indicado (yn)
- Tenemos que ir por Nate y por Sara- recordé la orden de mi papá.
- Es cierto vamos a buscarlos. – me agarro de la mano y subimos las escaleras ya que probablemente ellos estarían ahí.


Llegamos al cuarto de mi mamá y la escena era devastadora. Estaba sentada en el piso, sangrando de la nariz y con la mirada perdida. Nunca ni en mis sueños más oscuros creí que iba ver a mi mamá así.


- ¿¡QUE LE ESTAN PONIENDO!? ¡Déjenla en paz! – gritó Nate al ver que le ponían unos tubos via intravenosa a mi mamá. Mientras veía la escena note a un paramédico que se veía algo nervioso, tal vez era un residente o probablemente un principiante en este trabajo. Le temblaban las manos mientras armaba uno de esos soportes largos de metal que sostienen las bolsas de suero. Cuando por fin logro embonar las piezas le aplico el suero a mamá. Ella se quejó ya que era una aguja larga.
- ¡ERES UN IDIOTA! – Nate soltó un puñetazo hacia la cara del médico. Él de regreso lo estrello hacia el tocador donde tiro todos sus perfumes y papeles. Papá al escuchar la pelea subió corriendo las escaleras de caracol y los separo.
- ¿¡QUE TE PASA NATE!? ¡TRANQUILIZATE EN ESTE MOMENTO CON UNA CHING…! – gritó papá.
- ¡LA ESTABAN LASTIMANDO! – contestó.
- No Nate …- dijo uno voz suave y débil - estoy bién. Algo cansada pero bien.- los ojos de mi mamá tenian derrames. Estaban rojos totalmente. Estaba apuinto de entrar en pánico al ver su piel más palida de lo normal, sus labios secos y partidos y suss ojos rojos y débiles.


- ¡Mamá! – dijo Sara que corrió directamente hacia sus brazos.- ¡Te amo mamá! Por favor quedate conmigo. - sollozó Sara


- Y ustedes – se dirigió a nosotros cuando se dio cuenta de lo sucedido. - ¿¡NO LES DIJE QUE SACARAN A ESTOS DOS DE AQUÍ!? ¡HAGANLO AHORA MISMO! ¡SIRVAN DE ALGO!- nos gritó. Agarre a Sara que estaba aferrada hacia mamá y le empuje hacia el pasillo. Daniel, por su parte, al ser de la misma altura que Nate (1.75) le fue fácil sacarlo.


Cuando al fin Daniel pudo sacar a Nate del cuarto, mi hermano enfureció y empezó a golpear las paredes como loco.


- ¡YO LO VI! ¡LA ESTABAN LASTIMANDO! – gritó
- Nate tranquilizate - le dijo Daniel
- ¿Tranquilizate? ¿YO? ¡TÚ STABAS PEOR CUANDO TU ESTÚPIDA NOVIA CANADIENSE TE CORTO.. SOFIA!
- Eso paso hace tiempo
- A puesto a que mi hermana no sabe nada - lo fulmino con la mirada que estaba llena de lagrimas.- Si lo sabía.
- Nate… basta. Ven conmigo – sentí como mis mejillas ardían del coraje. Le sonreí a Daniel aunque ahora tenpia la misión de saber quien era esa tal "Sofía".  Lleve a Nate hacia mí habitación con la esperanza de hacerlo entrar en razón. - Tenemos que ser fuertes. Mamá no nos puede ver así y mucho menos a ti. Se supone que eres el mayor así que demuéstralo, danos el ejemplo. Dale el ejemplo a Nick y a Sara y de paso a mí también. O que ¿quieres que mamá se vaya con este mal recuerdo de cuando su hijo mayor que se supone es el responsable estuvo a punto de matar a un paramédico solo por su inmadurez y su descontrol? ¿y de paso lastimarme a mi y que entre en depresión por las pendejadas que acabas de decir sobre Daniel que bien sabes que su intención conmigo es buena?  ¿¡ESO QUIERES NATHAN, QUE TODOS SE ALEJEN DE TI?! – le dije pasando de un tono serio a uno .. no tan serio.
- Lo siento…
- No, no lo sientas y muestra que puedes hacerlo. Has que mamá se sienta orgullosa.
- Tienes razón. Hay que hacer que los últimos días de mi mamá sean los mejores. ¿Qué dices?
- Opino que tu idea es perfecta – y así sellamos nuestro pacto al estilo Shane.

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Okay lectoras hagamos un trato:
Si hoy en este capítulo comentan mínimo 4 ... mañana (o incluso hoy si es que comentan haha) les subo un capitulo BIEN LARGO! hahaha :D
que dicen? trato? todo depende de ustedes :)
Comenten...
P.S: Llevo llorando en mi teclado desde el capitulo anterior -___-
PEACE !