29 de Noviembre -. Fue un día gris, triste… un día sin vida. El sol no había salido y no iba a salir. Había una enorme nube gris que cubría gran parte del cielo. No se escuchaban los cantos de los pájaros, al igual que no había ni un rayo de luz que iluminara ese día. Nick no lo comprendía. A pesar de que ese día demostró una gran huella de madurez, esta se había ido. Sara no quería hablar con nadie. No había comido, dormido, llorado ni escuchado música, lo cual era extraño en ella; y Nate solo fingía ser fuerte. Yo por mi parte, estaba ausente. Mi cuerpo estaba presente, pero mi mente no. Esa luz que había iluminado mi camino, que cada día de mi vida me recordaba lo importante que era, esa luz que siempre estaba a mi derecha, esa luz que significaba tanto para mí, esa luz tan hermosa… Si, esa luz que le daba sentido a todo lo que conocía se había desvanecido. Me sentía perdida, sin saber a dónde ir. Tal y como te sientes en una de esas casas de espejos en donde en cada espejo vez algo diferente respecto a ti: en uno te ves gorda, en otro delgada, en otro baja y en otro alta. Cada uno muestra una parte de ti que no conocías. Así me sentí yo. Con tanto dolor me había dado cuenta de muchas cosas como que nunca sabes lo que tienes hasta que lo pierdes y que en la vida cada minuto y cada segundo en ella es valioso. También me había dado cuenta que el sonreír y fingir que todo está bien no es ser fuerte. Eso es ser débil ya que no aceptas tus debilidades. Ser fuerte es sacar tus temores, llorar, gritar y después de todo eso es seguir adelante y no mirar atrás. Tragarte el dolor solo trae eso, más dolor.
Mamá había muerto horas antes de la llegada de mi papá al hospital. Según los doctores ella no sintió nada gracias a la anestesia. Eso era lo único que me ponía feliz, el saber que mamá no había sufrido. Por supuesto que ese día fue el día más oscuro de mi vida. Había perdido una parte de mí. Una parte que jamás regresaría y lo único que se quedaría era su recuerdo. Si, ella fue y siempre será mi madre pero el no tenerla solo hacía que la vida fuera más difícil. Jamás creí que ese día llegaría. Aún recuerdo las palabras del Dr. James al momento de su partida:
- Frank …
- No.. James no es cierto. – papá puso esa cara de angustia al momento de escuchar que de la boca del Dr. James salía su nombre.
- Lo siento muchísimo. Te puedo decir que ella no sintió dolor.
- Me estas mintiendo ¡Eres un bastardo! – Sara estaba viendo toda la escena, incluso cuando papá se le echo encima al Dr. James. También vio cuando Nate fue a separar a los dos y abrazar a papá. Yo llegué en ese momento al oír los gritos y fue cuando lo supe: ella se había ido.
- ¡NO! No es cierto no… papá dime que no es verdad – le supliqué mientras mi corazón se aceleraba y trataba de salirse de mi pecho.
- Lo siento mucho – me dijo mientras me tocaba mi cara con sus manos. Sentí como mis piernas de pronto empezaron a temblar y como no aguantaban mi peso. Caí en el piso llorando descontroladamente mientras Nate trataba de consolarme. Nick lloraba con Sara mientras mi hermana trataba de explicarle (mentirle) que ella solo estaba dormida. Pero por supuesto que mi pequeño hermano no es tonto. El sabía lo que había pasado.
"Looks like another day,
Slipping through my window shade.
Chasing the dark away,
Seeking into my room again.
Are you a sad and lonely thing,
Come to steal my piece of mind.
The only peace I find,
Is pretending you're that still laying next to me.
So why, why, why
The suns gotta shine,shine.
Why don't it just stay away?
Why do dreams have to fade,
Into all these shades of blue,
Where I wait for you.
Pray love reaches through,
All these shades, shades of blue.
Where you close your eyes,
Feel me by your side.
I will wait for you,
In all these shades of blue."
En su funeral estábamos todos. Desde papá hasta el Dr. James. Los amigos de la familia y por supuesto nuestros amigos estaban presentes. A mí ya no me salía otra lágrima ya que había llorado en exceso el día anterior. Daniel estaba conmigo, abrazándome y tomando mi mano delicadamente. El sabía que pasaba por un momento realmente duro. Alex y Lauren estaban del lado opuesto a Daniel, a mi derecha. Podía sentir que estaban ahí conmigo porque sabían que necesitaba de ellos: mi familia. La ceremonia fue corta pero significó mucho para nosotros, no solo porque todos hayan estado ahí si no porque estuvieron ahí. Todos tenían su pequeña historia con mi madre, desde una historia de adolescencia hasta una universitaria. El padre había empezado a dar su pésame cuando recordé aquellas palabras que me dijo mi madre tiempo antes de morir.
- No llores hija, la vida no se acaba.- me dijo cuando me vio desconsolada por la muerte de mi perrito.
- Pero mamá, era mi perrito.
- Lo sé pero estoy segura que él no hubiera querido verte llorar. A él le hubiera encantado verte feliz pero no por su muerte si no porque lo conociste y tuviste una gran experiencia con él. No llores porque terminó, sonríe porque sucedió. Eso quiero que hagas tú cuando yo muera, que será en mucho tiempo hija.
*Vaya, te equivocaste mamá* Pensé mientras sonreía. Daniel noto mi sonrisa y me jalo llevándome hacia el otro extremo del panteón.
- Sonreíste – me dijo
- Si lo sé.
- Pero ¿Por qué?
- Recordé algo que mi mamá me dijo – me vio con unos ojos que me decían ‘quiero saber’- M e dijo que cuando ella muriera, no llorará porque acabo su vida o sea su estancia aquí. Y que sonriera porque había sucedido. O sea que había tenido la gran oportunidad de conocerla.
- ¿Sabes? Cada día me sorprendes más. Lo cual me fascina. Cada día aprendo algo nuevo de ti. Y esto hace que me vaya enamorando cada día un poco más de ti.
- Si supieras que cada que veo tus ojos o escucho tu voz, mi amor hacia ti crece de una manera exagerada. Esto significa que hoy te amo más que ayer y menos que mañana.
- Bueno saberlo. – dijo mientras besaba mis labios.
Al día siguiente no quería ir a la escuela por obvias razones. Estaba deprimida y no quería salir de mi cuarto y mucho menos de mi cama. Sabía que tenía que ir a la escuela pero simplemente mi mente y mi corazón decían que no soportarían estar 8 horas en ese reclusorio mientras mi mamá estaba sola en esa caja de madera cubierta de cemento a tres metros bajo tierra. Pero por otro lado sabía que mamá hubiera querido que fuera. Y así mi voluntad de fuerza me ayudo.
Llegué a la escuela primero que nadie. No quería irme con mis hermanos. Solo quería estar sola. Mientras caminaba hacia la escuela, pensé en que tal vez no tendría por qué estar triste, ya que mi mamá iba a estar en un lugar mejor y por supuesto, ya no sufriría. Pero era demasiado egoísta, no quería que se fuera. Quería que se quedara conmigo. **No seas así de egoísta** me dije.
- ¡Kimmy! – me dijo Alex mientras me abrazaba
- Vaya, extrañaba tus abrazos Alex.
- Ya se Kim. Soy irresistible.
- Calla. – le sonreí.
- ¿Cómo sigues?
- Pues es difícil el saber que ella no volverá. Pero digo la vida tiene su rumbo y el dolor algún día sanara.
- Exactamente. Tu mamá jamás hubiera querido verte así. Ella hubiera querido que estés feliz y que disfrutes tu vida al máximo.
- Me vas a hacer llorar – le di un pequeño empujón- pero gracias Alex.
- Hey te tengo un regalo.
- ¿Enserio? ¿Qué es? – saco de su mochila una cajita.
- Ábrela y verás.- la abrí y me encontré con una sorpresa. Era una pulsera que tenía un corazón que decía afuera BFF&A. Abrí el corazón y había una foto de nosotros dos a los tres años y una actual.
- Kim se que estás pasando por un mal momento. Quiero que sepas que tu eres mi mejor amiga y que aunque ya no estés con nosotros por estar con ese .. mi primo siempre te querremos en especial yo.
- Alex. Jamás lo dudes. Tu eres mi mejor amigo y te amo muchísimo por ser el gran hermano que eres.
- Aww jamás me habías dicho algo así. – dijo mientras fingía llorar.
- Deja de fingir y dame un abrazo.- Me abrazó y sentí una sensación increíble ya que me hizo sentir mucho mejor un abrazo de mi mejor amigo.
Llegamos a la escuela juntos, tal y como en los viejos tiempos. Notaba que tenía muchas miradas encima y todas trataban de decir “Lo siento mucho”. No quería la lástima de nadie. Solo quería que me dejaran en paz.
- ¡Daniel! – dije con alegría cuando lo vi parado hablando con Lucas
- ¿Cómo estas princesa? – me preguntó.
- ¿Le preguntas a mi mente o a mi corazón?
- Tu corazón. – respondió.
- ¿Quieren que me vaya y los deje en su momento de pura intimidad? – dijo Lucas algo incomodo.
- Pues si quieres vernos besándonos… - dijo Daniel esperando a que se fuera.
- Okay, okay. Ya entendí. Me largo... pero antes ¿saben donde esta Jessica?
- Buscándote – dijimos al unísono. Esperamos a que se fuera para poder seguir nuestra conversación.
- Pues... destrozado y enamorado. – le sonreí.
- ¿Puedo repararlo? No quiero que tu corazón sufra. – Este chico me volvía loca.
- Seguro... sabes lo que tienes que hacer, ¿no es así?
- Claro- se inclino y me dio un tierno beso. Era increíble como uno de sus besos hacían que me olvidará de todo, aunque fuera por solo un segundo.
- Sí, creo que eso necesitaba- le sonreí mientras lo abrazaba.
- Oh, se me olvidaba. Te traje algo.
- ¿Qué es? – saco un cajita de gamuza de su bolsillo. La abrió y adentro había un collar bañado en oro con un dije. El dije era un corazón de oro y plata con pequeñas piedras brillantes alrededor y con una D en medio.- Daniel... esto es... hermoso.
- No más hermoso que tú. – me sonrió.
- Daniel, esto es increíble.
- ¿Te lo pongo? – asentí con la cabeza. Me recogió el pelo para poder abrochar el collar. – Digno de una princesa.
- Gracias Dan.
- No tienes porque agradecerme. Te mereces esto y más.
- No, no es verdad.
- Claro que lo es. Eres hermosa, estupenda, inteligente y la más sincera de las chicas que he conocido. Tú eres increíble y no hay nadie igual a ti. Estoy 100% de que más de un chico desearía estar contigo.
- SI pero bueno yo tengo al chico que quiero. – le sonreí.
- Me siento muy afortunado.
Después de esa agradable conversación con Daniel, nos dirigimos al salón desganados. No queríamos tener clases aparte de que yo estaba deprimida.
- ¡Daniel! Ven te tengo que enseñar algo.
- Lo siento no puedo.
- ¿Por qué no? – lo miro de forma desafiante mientras me barría.
- No quiero. Aparte estoy con Kim. – desvió su mirada maligna hacia nuestras manos que estaban entrelazadas.
- Ahh... esa…
- ¿Esa? No sé quién te creas para hablarle así a mi novia. – Le reclamo. – Te sugiero que te largues.
- ¿Qué quien soy yo? TU EX NOVIA – Recalcó
- Si tú lo has dicho. EX NOVIA y uno de mis más grandes errores.
- Bien. Esto no se quedará así Shane.
- ¿Me estás amenazando? – le dije de manera sarcástica
- Tómalo como quieras.
- Ya lárgate Sofía. ¿Viniste aquí a México para hacerme la vida imposible? Si es así no te resultará.
- Ya veremos Daniel. Ya veremos.
- Lárgate. No me asustas.
- Como dije, ya veremos. -. Se dio la vuelta mientras emprendía su camino hacia... ¿el baño? Bueno como sea el punto es que se largo. Estaba harta de que esa vieja trata de quitarme a Daniel. Ella lo dejó y él lo acepto. Que lo supere.
- Lo lamento Kim, el es algo…
- ¿Estúpida, engreída, egoísta, terca, idiota, imbécil y zorra?
- Si todas esas. Tiene una obsesión conmigo la cual no entiendo.
- Si bueno tiene problemas mentales. Esta hueca eso es lo que pasa.
- Amo cuando te expresas así de las personas – se empezó a reir.
- ¡Pues que! Es la verdad. Los niños buenos & los borrachos SIEMPRE dicen la verdad – le guiñe el ojo.
Sofía
Después de la partida de mi Daniel, me di cuenta que en realidad no lo quería tanto. Al menos eso pensaba hasta tres meses después. Estaba enamorada y fui una verdadera estúpida al perderlo. Tenía que recuperarlo a como diera lugar. Tenía muchos planes pero él estaba en México y no en Canadá. Le rogué a mi papi que me llevará a México. El por supuesto no accedió pero se me ocurrió algo que haría que él me llevara por su voluntad a vivir aquí. Era algo loco pero lo valía. Me metí a una de esas tiendas donde venden ropa tipo Armani y me robe una bolsa. Me detuvieron los policías y me llevaron a prisión. No me importaba aparte de que solo duré una hora. La hora más horrible de mi vida ya que estaba entre mugrosos y nacos. Era realmente asqueroso. Cuando mi papi llegó, pagó la fianza de $5000 dólares, obviamente en cheque ;D . Me regaño horrible y me dijo que era una vergüenza para la familia. Obviamente no quería que nadie supiera que la hija del político era una ladrona. Le recordé lo de México y esta vez sí que accedió. Y aquí estoy viendo como mi chico está con esa perra. Tenía que hacer algo. Algo que solo alguien como yo haría. Venganza por olvidarse de mí tan rápido. Lo único que me animaba es que tenía a mi grupo de estúpidos admiradores míos. Pero solo tengo un objetivo: él.
Ese día Kim se había pasado conmigo. ¿Retarme a mí? Solo los perros retan. En fin, ya tenía mi plan listo, solo era cosa de esperar unas horas. Le pedí a un chico (admirador) que me ayudara.
- ¿entonces me ayudarás Joe? – le dije coqueteándole un poco.
- Por supuesto – me miro y se trato de acercar para besarme.
- Espera – lo detuve- tendrás ese beso y mucho más pero antes tienes que hacer todo lo que yo te diga
- Lo que tu pidas- lo tuve que besar para que cayera redondito. Esto iba a ser muy bueno.
Ya tenía todos mis planes hechos. Una hora más y estos dos tortolitos acabarían destrozaditos. Pero aún había algo más que hacer, de hecho esa era la segunda parte del plan. El plan número uno era manipular a Kim.
- ¡Kim! ¿Puedo hablar contigo? – le dije tratando de no ser tan hipócrita
- ¿Conmigo? ¿Sobre qué? – dijo irritada.
- Bueno mira – la senté en la banca que estaba a lado de nosotras- se que no me he portado bien contigo, pero necesito que sepas algo
- Mira no tengo tiempo para escuchar pendejadas
- No lo son – contesté- es por tu bien. – cuando escucho mis palabras se tenso un poco pero aún así me escucho – Muy bien. Mira o te conviene Daniel. El tiene mala fama y no quiero que te lastime como me lastimo a mí.
- Tu no lo …
- SI lo conozco mejor que tú – la interrumpí. - ¿Ya te dio un collar? ¿Fue a tu casa como el pizzero? – por su cara pude notar que sí.
- Lo suponía. No pierdas tu tiempo en él. – Me paré y me fui. Había caído redondito. Era perfecto, solo faltaba la otra parte del plan pero para esto necesitaba a Joe.
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Hey u girls! como estan mis queridas lectoras?
Espero que super bieeen (:
En fin, aqui esta el capitulo. NO es tan bueno como los demás pero decidi djarlo ahi :)
La prox. semana publico! ok?
Ahh y mi correo es my_love_story184@hotmail.com
repittttooo hahaha my_love_story184... ya saben (:
Gracias por todo! Comenten e inviten a sus amigos :) !
OIGAN O SOY YO O LA VOZ DE JUSTIN BIEBER EN KISS&TELL SE ESCUCHA MAS GRAVE? (IPOD DE LA COLUMNA DERECHA )
**Se aceptan comentarios y sugerencias** ---> xD












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