miércoles, 29 de septiembre de 2010

CAPITULO 11 !

Todos estábamos tratando de digerir... entender... aceptar lo que habíamos escuchado. Nadie de nosotros esperaba eso. Nick no entendía lo que pasaba, mientras que Sara no paraba de llorar. Nate solo estaba viendo hacia un punto fijo en la pared, como si no hubiera nada alrededor. En cambio yo estaba tratando de entender cada una de las palabras que había escuchado minutos atrás. *¿Por qué estas cosas tienen que pasar?* Pensé. Obviamente una pregunta sin respuesta alguna. ¿Era un castigo que Dios nos había puesto? No entendía porque si mamá era buena con todas las personas.


- ¿Qué tan avanzada está? – dijo Sara cuando por fin dejo de llorar.
- Bastante - se le corto la voz a mi mamá- es muy tarde.
- No puede ser tan tarde mamá – alegó Nate. – Tiene que haber alguna solución. No sé te llevamos con el mejor oncólogo del país. ¿Quimioterapia? Podría funcionar pero tiene que haber alguna solución... carajo! – Mi hermano estaba consternado. NO podía con su alma.
- No Nate, no hay. – dijo papá al cabo de unos segundos. No me había dado cuenta que mi padre no paraba de llorar. Jamás lo había visto así, solo cuando el abuelo murió y nada más.
- Mamá lo lamento… - se me fue la voz. No encontraba palabras para nada.
- No lamentes nada hija. Los quiero a todos, jamás olviden eso.- las lagrimas de mi mamá brotaban de sus ojos como dos lagunas.- Pase lo que pase siempre seremos una familia unida. Por favor somos los Shane (: - todos reíamos mientras las lágrimas salian de nuestros ojos.
- Mamá – dijo una voz inocente que al parecer no comprendía la situación.- ¿Te vas a morir? – al escuchar esas 4 palabras mi corazón se partió en dos. Nick no entendía que es lo que pasaba. Mamá se levanto y se incoo ante él. Lo agarro de las manos y lo miro a los ojos.
- No Nick.- se acerco a él y lo abrazo – no por ahora – susurró , pero alcanzamos a escuchar.


Lo que quedaba de la noche la pasamos en familia. No queríamos perder ni 1 segundo sin mi mamá, pero todos moríamos de sueño y ya que es algo necesario tuvimos que ir a dormir.


Llegué a mi cuarto y me arrope entre mis sabanas. No tenía ganas de hacer tarea ni de chatear. Solo quería descansar y pensar.


De pronto tuve un flashback de cuando era niña:


- ¡Tú puedes Kim!- me gritaba desde el otro lado de la piscina- Vamos hija solo te falta un poco más.
- ¡Si se puede hermanita! – Me animaba Nate. Me faltaban menos de dos metros para llegar a la cima: el primer lugar del campeonato infantil de natación. De pronto sentí una pared y saque mi cabeza del agua. Vi que los marcadores indicaban que había un ganador. Una nueva ganadora que se apellidaba Shane.
- ¡GANASTE HIJA! ¡LO HICISTE! – mi mamá gritaba emocionada. Salí de la piscina y me dirigí corriendo hacia ella. La abrasé y de paso mi hermano también lo hizo …


El flashback acabó. Ese momento fue uno de los mejores que había tenido. No me imaginaba una vida sin una madre con la cual pelear y discutir, una madre con la cual platicar sobre mi corazón. No era lo mismo tener el hombro de una amiga para llorar que el de una madre. De hecho mi mamá era mi mejor amiga, aunque peleáramos. Supongo… simplemente extrañaría todo eso. *¿Qué estás diciendo Kim? Mamá NO morirá.* *Estúpido cáncer. * Pensé. *¿Te vas a morir mami?* Esas palabras cruzaban mi mente como balas. Me recosté de lado para poder pensar mejor pero lo único que conseguí fue quedarme dormida.


Desperté con el cuello entumecido y me dolía la cabeza. Tenía migraña -.- y de paso tenía que ir a la escuela. **Ya solo 2 días mas y el fin de semana... ¡Bendito fin de semana!** pensé. Me levante de la cama pero caí de nuevo cuando me di cuenta que estaba algo mareada. Aun era temprano por lo que tal vez podía dormir un rato más. Me acomode de nuevo para conciliar el sueño cuando sentí un gran bulto a lado de mi. Le quite las sabanas y vi que ese ggran bulto era nada mas y nada menos que Nick.


- ¿Qué estás haciendo aquí? – le pregunté algo irritada.
- No quería dormir solito. – respondió con su inocente voz.
- Tienes 10 años por favor madura. –
- Tengo 7 Kim. Creo que ya no sabes contar. – bromeo.
- Como sea ¡Largo!
- No... no quiero Kim. Tengo miedo.
- ¿Miedo de que? – me sorprendí. Nick jamás había tenido miedo de dormir solo
- Pues… hay algo debajo de mi cama. No me deja dormir. Mueve mi cama y me tira. – podía ver en sus ojos su gran mentira.
- Bien – me levante y me dirigí a su cuarto.
- ¿A dónde vas?
- A espantar el estúpido monstruo q no me deja dormir. Ah espera ese está en mi cama. Iré por el otro que a ti no te deja.


Llegué al cuarto de Nick y prendí el interruptor de la luz. Su cuarto estaba bien ordenado. Su cama des tendida con la colcha en el suelo, su escritorio azul rey que tenía figuras de cohetes color amarillo con rojo, estaba perfectamente ordenado. Su armario abierto con su ropa tirada. Nada fuera de lo normal. Me acerque a la cama y me hinque para ver qué era lo que molestaba mi hermano. Mi sorpresa llegó cuando vi que era… absolutamente nada.


- Estúpido niño… Lo mataré. – susurre.


Me levante del piso decidida a matar a ese pequeñuelo cuando note que había algo debajo de su almohada. Era una foto, de mamá con Nick cuando apenas era recién nacido. El monstruo de la cama de mi hermano solo era una pesadilla y la verdadera razón por la que fue conmigo fue por miedo… a perder a mamá y quedarse solo. Regrese a mi cuarto algo triste por esa situación.


- Nick .. ¿Qué hacia una foto de mamá contigo debajo de tú almohada? – pregunté aunque ya sabía la respuesta. Nick se tiro las sabanas encima para que no lo viera. Me avente encima de él y lo “torturé” con cosquillas para que me dijera. – Vamos Nick, o el monstruo de las cosquillas te matará.
- No, no, no, no… ¡Hahahahahahahaha! Basta Kim…
- No pararé! El monstruo de las cosquillas está aquí y no descansará hasta que digas la verdad!
- Bien bien…- se sentó en la cama frente a mí y se puso serio – la verdad es que… quiero pasar con mi mamá todo el tiempo. Por eso me dormí con su foto. Para no perder ni un segundo. – me partió el corazón cuando dijo eso.
- Nick todo estará bien. Saldremos de esta juntos y mamá estará contigo.
- ¿Me lo prometes? – No podía prometerle algo que no era verdad -¿Me prometes que mamá siempre estará conmigo?
- Si… - tuve que mentirle. – Bueno iré a bañarme. Duerme un rato mas aún es temprano. – Le dije antes de que las lágrimas brotaran de mis ojos.


Termine de bañarme y pensé en que ponerme. Hacia lago de frio así que decidí ponerme unos jeans con una sudadera morada con líneas que tenía. Nick seguía dormido pero ya era tarde por lo que lo levante. Baje a desayunar para irme a la escuela. El ambiente estaba algo tenso: Nate seguía en su mundo…como preocupado y Sara tenía los ojos rojos e irritados y su nariz roja, había llorado toda la noche.


- Buenos días familia – dijo papá
- Buenos días – dijimos todos.
- ¿Dónde está Nick? – preguntó
- Sigue dormido – le respondí.
- Iré a despertarlo
- Esta dormido en mi cuarto – mi papá me miró incrédulo al igual que el resto de la familia.
- ¿Qué hace ahí?
- Tenía pesadillas-asintió con su cabeza y subió a despertarlo.


Empezamos a desayunar de una manera silenciosa e incómoda. Yo por mi parte solo veía a mi mamá que tenía la cara de enferma. No lo había notado, estuve demasiado ocupada con mis cosas para no ver que mi madre estaba muriendo. El solo recordar eso y sentir la culpa pasar por mis venas hizo que se me quitara el apetito. Fui a lavarme los dientes y espere a que mis hermanos terminaran para poder irnos. Cuando terminaron, note que nadie de los 3 teníamos ganas de ir a la escuela. Estábamos desganados, deprimidos, tristes y enojados. Faltaba una cuadra para llegar cuando por fin alguien se animo a hablar.


- ¿Cómo durmieron? – preguntó Nate.
- Bien – dije
- SI igual – dijo Sara que no podía con su alma.
- ¿Enserio? – dijo asombrado.
- No – respondimos al unísono.
- Sigo mal por lo de ayer… no puedo creerlo. Aun no digiero las palabras – agregó Sara
- Creo que TODOS estamos igual – hice énfasis en “todos”
- ¿A qué te refieres? - preguntó Nate
- Digamos que cierto niño de 1.30m está deprimido.
- Vaya.. no lo note. Como nunca noto a Nick… - dio Sara en tono indiferente
- Si. – dijo Nate- tenemos que hacer algo para que mamá disfrute sus días.
- Mamá no morirá Nate – dijo Sara sonriendo.
- ¿Qué? Sara tiene cáncer y está muy avanzado. Hay que aterrizar en la realidad.
- Mi mami no morirá – repitió con una voz triunfante.
- Sara por favor ya madura de una vez. Me tienes harto con tus cosas infantiles – mi hermano estaba siendo muy duro – entiende que mamá no saldrá de esto. De una vez entiendan las dos. Aterricen en la realidad, no sean un par de niñas caprichosas idiotas – termino gritando.
- Nate cálmate…
- ¡Cómo quieres que me calme si mi madre está muriendo! Ustedes son un par de estúpidas que viven en su mundo de … – se detuvo y se recargo en un árbol. Parecía que estaba llorando. - ¿creen que no daría todo porque esto no estuviera pasando? Si lo haría pero no hay nada que hacer y todavía Sara me sale con sus estupideces de niñita de kínder. Madura. – se dirigió a ella. – yo creo que a mamá le encantaría verte madurar.
- Nate ya cállate. Así jamás arreglaremos nada & solo estás haciendo a Sara llorar – le grité.
- ¡Me vale madres! Que madure.


Decidí dejar las cosas así ya que no quería problemas con Nate. El resto del camino a la escuela fue un largo y doloroso silencio. Llegamos a la “escuela” (que para mí era más bien una cárcel) y entramos. Cada uno se fue a su área mientras que yo estaba tratando de hacer un plan en mi mente para poder irme de ahí. Fingiría una enfermedad o algo parecido, solo quería irme. No tenía ganas de estar ahí y menos aun sabiendo que tendría que lidiar con la muestra de matemáticas.

Entre al salón y avente mi mochila en una banca. Saque mis llaves del locker y saque mis cosas. Tocaba History así que la verdad me daba igual. Me acosté en una de las paletas de las sillas.


*Esto debe de ser un sueño… tiene que serlo*


- No, no lo es. – dijo una hermosa voz.
- ¿Qué? – dije algo desconcertada.
- Princesa, estabas pensando en voz alta. – Me sentí en mi propio cuento de hadas cuando Daniel me dijo esa palabra.
- Ahh – me reí como tonta – lo siento, ando en otro mundo ahora.- sentí que mis ojos se me humedecían y Daniel se acerco a abrazarme.
- ¿Qué pasa hermosa?
- Nada…importante.
- Debe de ser importante para que la chica más hermosa de todo el planeta este llorando.
- Bueno… ahh Daniel te juro que ya no puedo más.
- ¿Qué sucede? – se hinco ante mí y empecé a contarle todo lo sucedido. Pude notar en sus ojos la preocupación y el dolor que le causaba verme así.
- Kim... todo saldrá bien. Yo estaré contigo pase lo que pase. Siempre.
- ¿Sabes? Soy afortunada en tenerte conmigo.
- No, yo soy más afortunado porque te tengo a ti. Sin ti mi vida no tendría razón de ser.
- Eres hermoso.
- Tú lo eres y nunca te dejaré ir ni dejaré que te lastimen. Eres demasiado importante para mí. Y no me importan lo que digan los demás como el estúpido de mi primo.
- Bueno ahí hay un problema – dije
- ¿Cuál? – dijo con voz incrédula.
- Que ese estúpido es mi mejor amigo.- le sonreí y le di un beso en la mejilla derecha.
- Si bueno… Alex no es my romántico que digamos aparte de que es algo torpe.
- Cierto – me reí.
- En fin, todo saldrá bien Kim y estaré a tu lado en todo momento. No lo dudes.
- Gracias Daniel… - era el momento perfecto para decirle lo que sentía, para decirle esas dos palabras por las cuales había esperado… – te a...
- ¡Ya basta los dos! Me dan nauseas – no habíamos notado que Alex estaba a ahí escuchando todo. – ¡Daniel recuerda que tenemos una reputación amigo!- si tú y tu reputación se irán muy a la mier... si no te largas de aquí Alex
- Prefiero perder esa “reputación” a no decir lo que siento.
- Vaya... creo que andar con Kim te ha afectado el cerebro. ¿Qué le metes mujer? Es mi primo no te pases…- agregó.
- Lo sé. Creo que este muchacho no debería juntarse conmigo – dije bromeando.
- Oh me has roto el corazón.
- ¿Te doy un curita? – le bromee
- Ustedes dos tienen problemas.
- Lo sabemos.- contestamos.
- Que modestos… - dijo- bueno Kim ¿Qué sucede? ¿Por qué tienes tus ojitos llorosos?- Alex siempre notaba cuando estaba triste, tal vez es porque siempre ha sido mi mejor amigo... desde que estabamos en el vientre de nuestras madres.
- Bueno… mi mamá está enferma así que pues le queda poco tiempo – se me corto la voz.
- Oh... lo siento muchísimo. – sus palabras eran sinceras.
- Gracias Alex.






Salimos del aula y nos encontramos a Lauren que estaba muy emocionada. Le preguntamos que tenía y nos respondió diciéndonos que su amor verdadero la había invitado al baile “Baile ¿Baile? ¿Qué Baile?” Pensé… Claro el baile de invierno. Pero aun no sabíamos quién era esa persona…


- ¿Quién es? - pregunté algo ansiosa. Era increible que tuviera pareja.
- Por Dios Kim… es Nate- ¿Mi hermano? No era posible.. ¡ella se merece algo mejor!
- ¡¿Qué?!
- Si ¿algún problema? – dijo en tono frio y serio
- No... para nada. – estaba algo confundida ¡como Nate la invito a ella? no es que no la quiera pero Nate tiene a todas a sus pies ¿Por qué ella?
- Felicidades – dijo Santi con una gran sonrisa
- ¿Entonces tu a quien llevarás? – Pregunto Sara
- No lo sé… mira esa chica de la cabellera pelirroja es linda.. tal vez si llego y le doy uun besito y le digo lo guapa q está em acepte.
- ¿Qué? – Sara le proporciono un puñetazo en el estomago. Uno tierno claro.
- Como crees amor. Obviamente a la dueña de mi corazón.
- ¿O enserio enloquecieron o deberás tengo que conseguirme una novia? – dijo Alex irritado.
- No te preocupes- dijo Santi que le puso una mano en su hombro como diciendo “pobre iluso” – ya encontrarás a alguien.. tarde o temprano... aunque yo digo que será tarde. – Reímos todos.
- Pagaras por esto... te doy 3…
- Hay por favor.
- 1..
- No me asustas
- 2….
- ¡Joder…! – y así Santi se fue corriendo y a la cuenta de tres Alex se fue detrás de él.


El resto del día fue muy bueno. Todos mis amigos me trataron de subir el ánimo y sí que lo lograron. Al fin la salida había llegado y yo como siempre, espere a Daniel


- ¿Puedo acompañarte a tu casa?
- Por supuesto, no necesitas preguntarme Daniel – le respondí con un tono suave y cariñoso.
- Perfecto – me sonrió y me dio un dulce beso.


En el camino fuimos hablando de cómo nos había ido. Empezamos a hablar desde cosas sin importancia hasta cosas que a los dos nos importaban


- ¿Así que te enamoraste de mi cuando me viste por primera vez?
- Si, suena algo cursi saliendo de mi verdad- rio – pero esa vez ahí en el hospital cuidado a Alex por su fractura… te vi y pude ver en ti que eras perfecta y que no quería perder ni un minuto alejado de ti. Y esa vez que fui a tu casa por el motivo de la pizza me di cuenta que lo que sentía era real.
- Vaya – sonreí
- ¿Y tú? – pregunto ansiosamente
- Pues digamos que yo ya había empezado a sentir algo por ti, te quería muchísimo como amigo, pero ese sentimiento ya no bastaba – se paró enfrente de mí. – y bueno míranos aquí estamos… juntos. – me acerque a él.
- Si y nadie nos separará.
- Nunca, nadie.
- Bueno ahora que estamos tan íntimos – sonrió y se puso rojo- quería preguntarte algo.
- ¿Qué pasa?
- ¿Quieres ir al baile conmigo?
- Por supuesto, nada sería mejor. (: - nos dimos un beso que para mi duro una eternidad. Yo ya era adicta a él. De pronto nos separamos y solo nos vimos a los ojos. Era el momento perfecto para decirnos esas dos palabras
- Te Amo – dijimos al mismo tiempo. ¡Vaya! Teníamos esa conexión. Normalmente me habría asustado porque lo dijimos al mismo tiempo pero en realidad se me hizo la cosa más hermosa del mundo.
- ¿Qué? – volvimos a decir. Nos reímos y nos abrazábamos. Era un momento perfecto.
- Si, si te amo y lo gritare a los cuatro vientos. Que todos se enteren que amo a Kimberly Shane y que es lo más hermoso que e pudo haber pasado. Que es como un sueño para mí.
- Pues, no lo sigas soñando porque es una realidad y jamás me superarás ;D yo te amo muchísimo más y eso
nunca nada ni nadie lo cambiará.- nos dimos un beso , un muy dulce beso y seguimos con nuestro camino.


Faltaba poco para llegar a casa cuando de pronto vi una ambulancia afuera de la casa. Me aferre a la mano de Daniel que estaba igual de nervioso que yo. Algo malo había pasado. Nunca una ambulancia había venido a casa. Muchas cosas pasaron por mi cabeza en ese momento, pero la principal era una sola: Mamá.


- ¡KIM! – grito una voz de un niño pequeño- ¡Tienes que entrar! – dijo entre lágrimas mi pequeño hermanito Nick.
**********************************************************
Lector@s! lamento muchísimo no haber escrito en días. Bueno ahora se vienen mis exámenes por loq eu se me hará algo difícil escribir :/ pero tratare de poner por lo menos 1 capitulo más en estos dias les parece?
Espero que sí! :D
Gracias a tod@s por leerla
y no olviden comentar! su opinon cuenta muchisimo & hacen que me inspire para continuar con sta historia!



martes, 14 de septiembre de 2010

CAPITULO 10 !

Definitivamente reprobaría ese examen y lo peor es que era mi culpa. Jamás me había ido mal en laguna materia y mucho menos en un examen. Estaba ideando alguna excusa para cuando dieran la calificación.



- Hey iremos al parque después de clases – dijo Alex interrumpiendo mi plan - ¿quieres venir?
- Claro…
- ¿Qué pasa? – sí que lo noto. Si le decía que había reprobado el examen el tendría menos esperanzas en aprobar.
- Reprobé el examen – tuve que decirlo.
- ¿Tú? No.. si tu reprobaste imagínate yo ¬¬ - cierto…
- No digas tonterías Alex – me reí
- Es la verdad cuando tu sacas 10 yo saco 5 o sea que si tu sacas 5 yo saco …¿3?
- Cero Alex. – Era pésimo para matemáticas.
- ¿Vez? Ahí está… Espera !¿Qué?¡ ¿CERO? no me digas eso... mi padre me matará
- Tranquilo saldrás bien. Digo ¿Cuántas probabilidades hay? Yo no estudie, tu si lo hiciste. Yo estaba demasiado ocupada en… - me detuve. No quería aún que fuera oficial.
- ¿Ocupada? ¿Con que? – más bien con quien…
- Nadie, nadie.
- OKOK entonces ¿si vienes? Puedes invitar a tu novi… Daniel ¿Vienes o no?
- ¿Qué dijiste? – le reclamé. Y yo que no quería que fuera oficial.
- Que si vienes – se hizo el tarugo
- No, después de eso.
- ¿El “vienes o no? – sí que trataba de hacerme enojar.
- No, lo que iba en medio.
- Ah… no creas que no se picarona xD – vaya. El chisme, el chisme.
- Dios, ¿Cómo te enteraste?
- Oh... soy como el Facebook
- Chismoso ¬¬ - cierto. Entonces ¿Cómo supiste?-
- Ya lo dije.
- No, no lo hiciste.
- Facebook. – En ese momento pensé muy seriamente en cerrar mi Face.
- Demonios ¿que ya nadie puede publicar a gusto y libremente?
- Hahahah me amas.
- ¿Enserio? – dije con tono de sarcasmo. Me enojaba que todo el mundo se enterara de cosas que no les incumbía.


Caminamos hacia el patio principal para encontrar a los demás. Alex seguía entusiasmado con la idea de que estuviera de novia con su primo. Decía que estaríamos de grandes viviendo en la misma cuadra y nuestros hijos jugarían juntos, que todas las noches jugaríamos bingo y seríamos unos vecinos felices. * Bueno Alex, sigue soñando que apenas llevo 3 horas con novio”* pensé. Pero no me desagradaba la idea de que Daniel & yo nos casáramos. Mientras vagaba por el corredor del segundo piso note que Alex ya no estaba conmigo *¿Dónde te metiste?* Pensé. De pronto, una persona que desearía no verla de nuevo se acerco a mí.

- Así que ¿tan rápido me olvidaste? – dijo esa voz que me dabas escalofríos, más que eso me daba asco.
- Si bueno, la gente olvida muy rápido las cosas que no valen la pena. – contesté. No era posible que fuera tan cínico y modesto. Era increíble que todavía se atreviera a hablarme y peor aún, decirme esa gran estupidez.
- Vaya, ya te sabes defender.- Me quede callada, solo veía sus ojos verdes que estaban llenos de odio y malicia
- ¿Qué quieres? ¿Para qué me buscas? ¿No te basto con todo lo que paso antes? Ya déjame.
- ¿Aun no lo olvidas? Supéralo- me reventó que me dijera eso. En este caso ÉL debía superarlo, no yo!
- Yo no soy la que está aquí parada diciendo como me olvidaste tan rápido – Estaba harta - Aléjate de mi Jordan Collins.
- Kim… se que andas con ese solo por mi… no trates de superarme – se empezó a acerar a mí al mismo tiempo que me arrinconaba en la pared. – Anda.. engáñalo conmigo. Podría funcionar, no se daría cuenta…- Mi cara se torno de color rojo (lo sé porque lo pude sentir). Estaba enfurecida. Trate de digerir cada una de las palabras que me dijo. Reaccioné 1 segundo después y le di una cachetada de esas que sientes que hasta la mejilla se te quema.
- ¡¿PERO QUE TE SUCEDE?! ¡ME DOLIO! – se sobre exalto. Tal vez me pasé con la cachetada, pero no me arrepentía.
- Bueno, ese era el punto. Y mira ¡RESULTO! – Me agarro del brazo y lo apretó fuertemente. Mientras trataba de quitármelo de encima, escuche a alguien que venía corriendo hecho la furia. No me tome la molestia en ver quien era ya que estaba demasiado ocupada tratando de quitar la mano de Jordan de mi brazo.
- Suéltala -. Dijo Daniel con voz enojada pero increíblemente “sexy” ; él estaba enojadísimo. No, enojadísimo es poco. Y encabr*nado le quedaba corto.
- A ti quien te metió… - se defendió Jordan
- Me meto porque quiero y porque la amo. – De pronto lo único que vi fue a un adolorido Jordan tirado en el piso con sangre en su nariz. Daniel le había pegado demasiado fuerte pero bien merecido.
- Te metes con MI chica y te metes conmigo – Awww amé lo de Mi chica. Simplemente era mi hombre perfecto.

Me tomo de la mano y me llevo al centro del patio dejando al idiota de Jordan en el piso. Daniel estaba furioso y no podía controlarse.

- ¿¡Como ese idiota te pudo hacer esto!? – exclamó.
- Tranquilo Daniel, ya paso. – Trate de tranquilizarlo – aparte no me lastimo.
- Pero como si estas roja del brazo y sus dedos se quedaron marcados en tu piel – voltee a ver si brazo y tal como dijo Daniel, tenía los dedos de Collins marcados.
- Vaya... no creí que ...
- Lo mato. – me interrumpió. Daniel estaba exagerando, no era para tanto.
- Daniel – lo agarre de la mano y lo acerque a mi.- enserio estoy bien. No pierdas tu tiempo con ese tal Collins.
- ¿Segura?
- Muy segura. – le dije. Me contestó de vuelta con una sonrisa seguido de un cálido beso. Al estar con él todo mi mundo tenía luz.

Salimos de la escuela y nos fuimos directamente al parque. Yo por mi parte, iba agarrada de la mano de Daniel. Todos aceptaron el hecho de que anduviera con él, lo aprobaban y eso me ponía muy feliz. Daniel era increíble: me reía con él, podía platicar de lo que sea con él. Incluso aunque estuviera en el peor momento una sonrisa suya hacia que olvidara todo y recordará que la vida es hermosa. Oh si amaba su sonrisa, era como la puerta a un mundo nuevo , aunque se escuche tonto per para mi lo era. Amaba todo de el ...


- Subámonos a los columpios – dijo Sara. Aun seguía siendo infantil.
- Súbete tú que yo no me quiero arruinar el maquillaje – Dijo Lauren que últimamente estaba siendo algo vanidosa por una razón: Nate.
- Bueno yo si subiré a los columpios, hace mucho que no lo hago ¿vienen chicos? – se dirigió Nate a sus amigos que nos acompañaban esa tarde.
- En ese caso yo también voy con ustedes – contestó Lauren con una sonrisa de oreja a oreja.
- ¿Pero no te vas a arruinar el maquillaje? Porque te verías horrible con ya sabes tu lápiz labial por los ojos – dijo Santi en tono de burla.
- Ash que chistosito Santiago. Iré porque hace mucho que no subo a un columpio.
- Bien como digas. ¿Quieres ir a dar una vuelta?
- Perdón ¿me hablas a mí? – le contesté.
- No... a… Sa-Sara – Obviamente no era a mí. Y ésta acepto sin excusas ni contestaciones.
- Lleven condón. DIGAN NO AL SIDA – dijo Lucas riéndose al mismo tiempo que le pegó a Lucas en el brazo.
- ¿Lo dices por Jessica y por ti verdad? Debí imaginarlo. – Santi agarro a Sara de la mano y se la llevo. Se veían tan lindos juntos…
- Vaya, me la aplico.
- Si, si lo hizo – dijimos todos riéndonos de lo patético que se vio eso.

Después del gran acontecimiento de Lucas y el de que mi hermana llegara con una sonrisa y agarrada de la mano de Santi, nos sentamos a charlar por horas en el pasto. El tiempo se paso volando y se estaba haciendo de noche. De pronto de una calle salió una figura enrome con dos luces al frente. Pude distinguir el vehículo desde metros atrás. Era una camioneta, pero no cualquiera si no una en particular: la de mi mamá. Inesperadamente, se estaciono como loca enfrente del carro. Nate, Sara y yo sabíamos que algo había pasado o simplemente andaba de neurótica. Me despedí de todos, incluyendo a mi NOVIO (vaya se sentía hermoso decir eso) quien rápidamente se paro y me acompaño a mi carro. Era todo un caballero.


Nos subimos a la camioneta y arranco enseguida. Apenas pude cerrar la puerta. Ya llevábamos 5 minutos de camino y todos seguíamos en silencio.


- Hola mamá…- le dije rompiendo el hielo.
- Tengo que hablar contigo. – demonios. Ya empezábamos.
- Si claro. ¿Qué pasa?
- No seas cínica sabes perfectamente lo que pasa. – dijo enojada.
- No, no sé. – Lo dije con tono de indiferencia, cosa que no debí hacer ya que le enfurecía.
- ¿Ah no sabes? Pues ahorita te lo recordaré-. Freno y prendió la luz del carro ya que era de noche y saco del guantero un papel que estaba arrugado y doblado a la mitad… mi examen-. ¿Puedes explicar esto?
- Oh ya empezamos – susurró Nate.
- Mamá estudié pero...- Pero… ¿De dónde saco eso?
- No, no estudiaste. Te la pasas en la computadora y eres una floja. Así no saldrás adelante y no serás nada en la vida.
- Mamá deja de decirme así y de donde sacaste mi examen!?
- ¿Qué te crees Kim? La vida no está fácil. Nada fácil.
- ¡Ya sé que no está fácil! – le grité.- ¿De dónde lo sacaste?- Prendió el carro y emprendimos nuestro camino de nuevo.
- ¡Pues parece que si está fácil para ti! Y lo saque de la escuela. Me llamaron diciéndome que habías sido la más baja de toda a generación ¿No te da vergüenza?– añadió gritándome aun más fuerte. De 60 km/h paso en no sé cuantos segundos a 90km/h
- Mamá vas muy rápido, por favor bájale- dijo Sara algo nerviosa.
- ¿Sabes qué? Si estudie no entiendo porque salí mal y no me importa lo que pienses.
- ¡Estas castigada! ¡Y NO ESTUDIASTE!
- ¡No estoy castigada nada más porque tú lo dices! ¡Y si lo hice! – le grité.
- ¡Harás lo que yo diga y se acabo!
- ¿¡Que sucede contigo!? Jamás te habías puesto así por una calificación mamá.
- Estoy mal…
- Si estas pero pesimamente mal. No te desquites conmigo por tus problemas.
- Kim cállate. – Nate se estaba enojando, el odiaba que peleáramos.
- ¿Problemas? Tengo más que eso Kim. Y no me desquito
- ¿A qué te refieres? Y por supuesto que te desquitas conmigo madre– no entendía de que hablaba mi mamá… pero no sonaba bien.
- Ya hablaremos de eso llegando a casa. Ahora déjame manejar o chocaremos
- Si chocamos seria tu culpa. Tu iniciaste la discusión – le reclame
- Cállate Kimberly. Me estas sacando de quicio.
- Mamá tu también para que la provocas – contestó Nate.
- Tú ya me sacaste a mí de quicio desde hace un buen rato. – fue lo último que le dije. El resto del camino fue un silencio incomodo. Nate & Sara estaban enojados por la mini-pelea. Llegamos a casa y azote la puerta del coche. Obviamente mi mamá enloqueció cuando lo hice.


Subi corriendo a mi cuarto ignorando a mi papá y a mi hermanito Nick . Solo quería estar sola. A los 10 minutos Sara subió a decirme que había reunión familiar.


- Sara, no me importan las reuniones familiares.
- Será mejor que bajes o haras enojar a mi madre. Si a la próxima se vuelven a pelear y provocas que casi choquemos… simplemente te lo adviertp Kimberly- cerro la puerta de golpe. Salí de mi cuarto y me encontré a Nate que venía con cara de "mirame y no me toques".
- ¿Bajaras? – pregunté
- ¿Tengo otra opción? – respondió
- ¿Estás enojado? – Le dije pero era algo obvio por su actitud de mamon a mas no poder.
- Si… andan de neuróticos los dos y tu no ayudas con tu comportamiento explosivo.
- Si bueno ambos sacamos eso de mamá asi que no me critiques Nathan.


Bajamos a regañadientes. Cuando llegamos a la sala, nos sentamos en los sillones de piel. Mi mamá estaba sentada en uno de los sillones individuales al igual que mi papá mientras que Nate, Nick, Sara y yo estábamos en el sillón más grande frente a ellos.


- Se preguntaran porque estamos aquí reunidos.
- Si la verdad es que tengo prisa y tengo que hacer tarea- dijo Sara mostrándose indiferente.
- Si bueno Sara creo que lo que les diré afectara el futuro de todos así que creo que tu tarea podrá esperar. – dijo mamá. Cuando dijo esas palabras todos nos petrificamos excepto papá que tenia mirada demacrada. Algo había pasado y era malo.
- ¿Qué pasa? – dijo Nate en tono preocupado.
- Bueno chicos…- de pronto mamá se quedo callada. Su mirada se perdió- no sé por dónde empezar- río en tono algo nervioso.
- ¿Qué pasa? – preguntó el pequeño Nick. Se le empezaron a humedecer los ojos a mi mamá cosa que ninguno de los 4 (como hijos) soportábamos.
- ¿Mamá es por mi culpa que estas así? Lamento si es eso. – estaba consternada. Odiaba que mi mamá llorará y mas por mi culpa.
- No Kim, no es culpa de nadie- dijo papá que estaba más nervioso que nunca.
- Esto... tiene que entender que… las cosas pasan. En fin la razón por la que estamos aquí es… - Dejo de hablar. Las palabras no le salían. Pensó en que decir, tomo aire y comenzó a hablar.


***********************************************
Porfavor comenteeeeen! No dan ganas de escribir cuando no comentan ):
Love ya! (:

domingo, 5 de septiembre de 2010

CAPITULO 9

Lectoras! siento muchisimo no haber publicado desde hace... semanas! pro he estado algo ocupada. EN fin, un gran error que cometi es que en realidad Lauren no esta enamorado de Nate, es Jessica :S:S lo siento! Soy algo torpe hahaha. Disfruten el capitulo y tratare de darme tiempo para publicar mas (:
::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::
El fin de semana se me pasó volando al igual que los primeros 3 días de la semana, Estaba muy metida en la escuela y en Daniel que había olvidado por completo otras cosas que, al menos para mí, no tenían tanta importancia…




- ¡Chicas! ¿Ya tienen pareja para el baile? – vaya el baile. Cada año la escuela organizaba un baile de invierno. Este año se celebraría en el auditorio y esta vez a los chicos les tocaba invitar.
- No… que Lucas me invitara- dijo Jessica
- Pero es tu novio por supuesto que irán juntos- dije. Era algo obvio. Bueno obvio para mí.
- Si pero aun así quiero que él me invite.
- Bueno tú tienes suerte de por lo menos tenerlo asegurado no que yo…- Nate al parecer no se daba cuenta de que Jessica estaba en busca de su corazón. Tal vez era hora de hacerle de Cupido.
- Lauren te ayudaré. Pero dame tiempo.
- ¿Tiempo? El baile es en 2 meses.
- Tengo mucho tiempo no te preocupes yo me encargo de que tengas pareja para el baile.
- Y hablando de parejas – dijo Lauren - ¿tú ya tienes?
- No…- por supuesto que no aunque esperaba que “alguien” me invitará…
- Kim sabemos que hay algo entre Daniel y tu
- ¿Qué? ¿Entre Daniel y yo? No para nada digo o sea bueno… ¿tan obvia soy?
- Algo – dijeron las dos al mismo tiempo que soltaron una risita.
- ¿ustedes que saben? – les pregunte. Tenía que saber más.
- Pues la forma en que lo miras...
- Lo miras diferente a como mirabas a Jordan – dijo Lauren
- ¿Y eso es bueno o malo?
- Bueno (: - dijeron las 2
- Me gusta y mucho. Y creo que yo también le gusto a él no estoy del todo segura pero espero que sí.


Ellas sabían lo que me pasaba con Daniel pero me preguntaba ¿Quién más sabia? Tal vez era hora de dejar de ser tan obvia o seguir asi y dejar que las cosas pasen. En fin muchas cosas psaban por mi mente.


- Kim, necesito hablar contigo – sonaba algo serio. Alex nunca suena serio, sino mas bien en un tono feliz. Pero esta vez era diferente
- ¿Claro que …- no me dejo ni terminar mi frase cuando me jalo y me llevo afuera.
- Eres mi mejor amiga y creo que tienes cosas que contarme. Kim hace mucho que no hablamos, te la pasas con Daniel. Sé que te gusta, lo noto en tu mirada pero te has olvidado de todos bueno no de todos solo de mi ¿dime cuando fue la última vez que hablamos, que vimos una película, que estuvimos juntos como los dos granes amigos que somos? Extraño a la Kim que se sentaba conmigo en el almuerzo para contarme las estupideces que hacía en clase y tú me conoces, no a cualquiera le daría un discurso como este e.e- era verdad. Solamente a dos personas le había hecho un discurso así: su ex novia y su hermanita.
- Oh Alex lo siento, no sabía que me había distanciado tanto de ti.
- Pues sí, si lo hiciste y quiero que me cuentes todo lo que ha pasado con Daniel. No quiero que te lastimen de nuevo.
- Mira créeme que.. Daniel no me lastimará eso espero – murmure para mis adentros- y perdóname por distanciarme así. Eres mi mejor amigo y jamás haría algo para lastimarte (:
- Está bien. Pero no te salvas de contarme lo que pasa con Daniel
- Haha obvio que no. Ven te cuento. – Le conté desde principio a fin sin parar (:. Le conté del dia del parque, cuando nos acostamos en el patio a ver las nubes. Simplemente todo. Las palabras me salían fluidas y al decir su nombre “Daniel” sentía que nada podía ser mejor. Simplemente era perfecto. El hablar de él todo el día hizo que el resto de las clases se me fueran volando. Saliendo de la escuela me despedí de todos y me fui directo a casa.


En el camino hacia mi “hogar dulce hogar” no dejaba de pensar en él, en especial en su sonrisa que para mí era como la puerta a un nuevo mundo <3. Eran tantos mis pensamientos hacia él que olvide por completo el hecho de que tenía que llegar rápido a hacer tarea de física y química. Era bastante y terminaría rápido así que acelere el paso. Llegue a casa, comí y subí directamente a hacer la tarea. NO estaba tan difícil como creía. Tenía que hacer problemas de intensidad de corriente y de velocidades. Eran muchos pero había mucho tiempo. Cuando termine eran las 8 de la noche y ya había terminado con mi tarea. Baje a ver que había de cenar pero no había nada bueno en el refrigerador así que decidí aprovechar nadie estaba para pedir pizza.


Pasaron 20 minutos y tocaron a la puerta. Sabía que era el de las pizzas y saque dinero de un jarro de cristal que le habían regalado a mi madre en su boda. Abrí la puerta y me sorprendí al ver al repartidor.






- ¡Kim! No pensé encontrarte aquí – dijo verdaderamente sorprendido al igual que yo.
- Wooow ni yo
- Bien aquí está tu pizza – empezó a reírse sin razón alguna.
- ¿De qué te ríes?- dije riéndome contagiada de su risa.
- Es solo que…
- Dime
- Que jamás pensé encontrarte así… ahora sé dónde vives – soltó una carcajada y no pude resistirme a reír con él.
- Ni yo a que me trajeras la pizza. Aquí está tu dinero
- Gracias. Que disfrute su pizza de pepperoni Srta. Shane
- Muchas gracias guapo repartidor de pizza- al decir esto los dos nos reímos como locos.
- ¿No quieres pasar a comer un pedazo conmigo?
- Mmm tengo tiempo así que creo que sí.
- Estaciono su moto BMW junto a la camioneta y se quito su casco color rojo. Era increíble que él estuviera en mi casa y eso que teníamos poco de conocernos. Era muy agradable estar con él. Me sentia yo misma.
-¡Pepperoni pizza!
- Se nota que te encanta – dijo viéndome con cara de “esta chica está loca” – ¡Golosa!
- Déjame ser repartidor de pizza
- Oh que mal plan – se hizo el ofendido
- Perdón sabes que bromeo. A comer pizza agarra la que quieras.
- pero ¿y tus hermanos y tus papás?
- Pues Sara se fue con una amiga, Nate con sus amigos a los bolos, y Nick, papá y mamá se fueron a Sanborns porque no le gusta Jacob’s Place así que aquí me tienes comiendo pizza.
- Oh que bien. Aunque no sé que es ese lugar de Jacob place ya que jamás he estado ahí y soy nuevo en la ciudad.
- Lo sé lo sé. Y ¿qué me dices de ti? Nunca te veo con tus hermanos o tus papás… siempre te vas solo ¿por dónde vives?
- Primero no tengo hermanos. Segundo mi papá trabaja hasta tarde y mi mamá está enferma así que no puede salir. Y tercero vivo en Interlomas.

-Oh eso es… genial.
- Si. Bueno algo.
- ¿Algo? ¿Por qué algo? – dije curiosa.
- Porque pues es un vecindario de ricos y no me considero rico-. Baje la mirada y vi su ropa tipo diseñador. De paso recordé que su padre venía por él en una camioneta Hummer. No puedo creer que no se considere rico.
- Ah entiendo-. De hecho no lo entendía.
- No era posible que el viviera ahí. Me imaginaba que era chico de dinero pero no creí que de tanto. Ahí vivían puros empresarios. Era imposible que pudiera ser amiga de una persona tan... de dinero. Me chocaban las personas que presumían de eso.
-¿Qué piensas? -. No había notado que me quede con la cabeza baja.
- Nada importante.
-Dime
-Bueno… estaba pensando en que para tener tanto dinero no eres como los demás.
- ¿A qué te refieres con “los demás”?
-A que son presumidos, engreídos, ególatras, egoístas, odiosos y que se creen con mas derecho por el simple hecho de tener dinero… A eso.
-Oh ya entendí. Pero créeme yo no soy esa clase de rico.
-Te creeré.


Se levanto de un salto y dijo que se le había hecho muy tarde y salió corriendo hacia el patio.


- Lo siento muchísimo, se me pasa el tiempo volando contigo.
- No te preocupes vas ve con Mr. Pizza – dije bromeando
- Claro que lo haré
- No si yo lo hago primero- lo estaba retando
- ¿Ah sí? - me contesto de manera picara.
- Si, te apuesto a que no llegaras con tu siguiente cliente
- Cuanto a que si
- Apuesto a que no – cuando menos lo note, estábamos a pocos centímetros, uno del otro. Sentía mariposas en el estomago y note que él se sentía igual. Esperaba que eso fuera algo… bueno.
- ¿Sabes? Amo cando te pones así
- X) Gracias – me sonrojé. En eso sus manos tocaron mis mejillas y el se acerco. Pude sentir su respiración y de pronto unos labios dulces y suaves. En ese momento el tiempo paro, el mundo dejo de dar vueltas. Eramos olo el y yo. tal y como queria (:
- Wooooow – dijimos al unísono. Nos reímos cuando nos dimos cuenta de que los dos sentimos esa conexión
- Bue..bueno me tengo que ir – se tropezó y cayó al piso
- ¿estás bien? – dije algo nerviosa
- Claro, claro (:


Se levanto rápido y subió a su moto. Se puso el casco y salió disparado a su camino. Estaba feliz viviendo mi cuento de hadas. Jamás me imagine que este momento llegaría. Sentía que el era el correcto y por supuesto era lindo, caballeroso, guapo... Hermoso todo lo que una chica quisiera tener. ¿Qué más puedo pedir? Subí vacilando las escaleras. Abrí la puerta blanca de mi cuarto y entre. Abrí la ventana y me senté a lado en un pequeño sillón café que tenía, solo quería recordar una y otra vez lo que había pasado esa noche.


Llego el lunes “bendito lunes” pensé. La verdad yo odiaba los lunes pero ahora que tenía una razón para ir a la escuela: él. En la clase de matemáticas nos dijeron que al día siguiente tendríamos examen. Tenía que estudiar muchísimo ya que era mala. Esa tarde no me podía concentrar, lo único que rondaba por mi cabeza era Daniel y un montón de números sin sentido.


Trate de despejar mi mente al acostarme y tratar de pensar en la inmortalidad del cangrejo pero lo único que conseguí fue quedarme dormida. De pronto sentí q algo vibraba debajo de mi almohada seguido por un molesto pitido. Me levante de salto y me pegue contra una repisa que estaba arriba de la cama.


-Estúpida – me dije. Me di tal golpazo que veía doble y me dolía la cabeza.
-¿Qué pasa?- gritó Nick desde el pasillo
- Nada... me pegué.
- Tonta.
- Tarado.
- Yo no me pegue contra la repisa – tuche…


Cuando me logre levantar del piso (si me caí…) note que estaba oscureciendo. Tome mi celular y vi la hora. ¡Eran las 7 de la mañana! No estaba oscureciendo, estaba amaneciendo y no había estudiado nada. Iba a reprobar, definitivamente no pasaría a preparatoria… Me bañe rapidísimo ya que era demasiado tarde y me fui directo a la escuela. Mi cabello seguía escurriendo y yo iba nerviosa y muy tensa.


- ¡Kim! – dijo Santiago
- ¿¡Que quieres!? – la verdad no era mi intención gritarle.
- Uuuy nada. Mamona ¬¬
- Lo siento Santi. No ha sido un buen día.
- ¿Qué? Apenas llevamos 20 minutos aquí.- tenía razón pero definitivamente el no sabía todo lo que me había pasado esa mañana.
- Si bueno me levanté con el pie izquierdo.
- Si ya lo note. Bueno y ¿Sara? - ¿Sara? ¿Por qué me preguntaba sobre mi hermana?
- No lo sé... ¿Por qué tu pregunta?
- No nada más quiero saber.
- Bien.
- ¿Y como está?
- Supongo que bien.- ¿A Santi le gustaba mi hermana?
- Ahh muy bien. ¿Estudiaste para matemáticas?
- No, me quede dormida toda la tarde y lo poco que estudie no pude concentrarme bien por lo que no se si reprobaré o sea imagínate si repruebo o sea que…
- ¿Y Sara tiene novio? - ¿¡QUÉ!?
- Okay basta. ¿Qué sucede? ¿te gusta mi hermana?
- No para nada. Simple y sana curiosidad
- A otro perro con ese hueso – le refute
- Bueno ese es un problema… tú no eres un perro – ¡Dios mío! Se dio la vuelta y se fue por el pasillo. Era obvio que algo estaba mal. Tal vez los dos se gustaban. En ese momento recordé del favor que le tenía que hacer a mi hermana: investigar quien le gusta a Santiago.


Me encontré a Daniel en el pasillo de los lockers y le conté sobre todo lo que había pasado.



- Vaya creo que ya hay otra pareja nueva.
- ¿Otra?- dije algo confundida. – NO sabía que había una pareja nueva.
- Bueno… en unos segundos es pero que haya una nueva. Te quería preguntar algo. – oh por Dios. ¿será…?
- ¿Qué pasa? Dime – mi corazón latía a mil por hora.
- Bueno Kim, me gustas y creo que lo deje claro esa noche – me sonrió- en fin bueno, eres como mi estrella e mi propio cielo. Nunca había sentido algo parecido y sé que tal vez me creas un loco por decir esto pero es la verdad.
- ¿Sabes? La chica que este contigo sería la más afortunada del mundo- era verdad, no lo podía negar.
- Entonces ¿quieres ser esa chica? ¿Esa chica tan afortunada a la que yo amo con todo mi ser? – sus mejillas se tornaron rojas pero sus sonrisa me dijo que era sincero.
- Si – le sonreí. Lo siguiente fue un beso. El primer beso de amor para los dos. Fue aun mejor que el de aquella noche. Jamás creí que llegaría este momento. De pronto solo éramos el y yo, ya nada importaba solo el hecho de que estuviéramos juntos. De pronto la campana nos interrumpió.
- Creo que llegaremos tarde al examen de mate- me dijo al oído.
- Creo que si – contesté. Agarre mis cosas pero él me las arrebato y las cargo. Tomo mi mamo y nos fuimos juntos hacia el salón de matemáticas. Nada podía ser más perfecto.


Llegamos al salón y todos nos miraron sorprendidos ya que nuestras manos estaban unidas y nuestros dedos entrelazados. Alcance a escuchar que unas chicas decían que no era posible que Daniel y yo estuviéramos juntos. Obviamente para mí era posible pero ellas no lo creían ya que él era el más guapo y yo no era la más guapa ni mucho menos la más popular.


- Tomen asiento – dijo al profesora. – Este examen es muy importante. Vale el 60% de su calificación bimestral. Si lo reprueban los veré cada viernes por 4 horas los siguientes 2 meses. – agarro el montón de exámenes y los empezó a repartir-
- ¿Y = mx+b ?- ¿¡Qué?! No recordaba absolutamente nada. - ¿Qué es una función? … Sacar el calor latente de… - Dios mío.


Seguía respondiendo el examen cuando una sombra negra se acerco a mi
- Shane deme su examen ahorita mismo
- Profesora.. nos testa interrumpiendo a todos.
- Querrás decir a ti. – no había notado que era la única que seguía haciendo el examen
- Oh vaya… buenohablo en nombre de todos.
- Démelo- dijo con tono autoritario.
- No, espéreme un poco más.
- ¿Perdón? Yo no espero.
- Por favor! –
- ¡Dije que no! – me quito el examen de las manos en un abrir y cerrar de ojos. No había respondido casi nada.
- Demonios....