lunes, 29 de noviembre de 2010

Capitulo ... 18

Había sacado todo con aquella canción pero aún me sentía vacía.  Regrese a casa pasando por un camino que se me hizo muy familiar. Recorde que en aquella calle llena de flores, fue la primera vez que sentí algmo mas que amistad hacia Daniel.  Aún podía oír su voz en aquella converzación:
" - ¿¡Que te sucede!?

- ¿¡Que te sucede a ti!? – añadí.
- Solo trataba de asustarte – dijo Daniel mientras me sonreía.
- Pues que linda forma de asustar, te pude haber lastimado sabes? Se kung fu!- le sonreí - no es cierto.
- Hay sí muy “Karate Kid” – río - o que? eres ninja?
- Descubrise mi identidad secreta.
- Jaja,  oye mira sé que esto te parecerá... algo patético y estúpido. Pero creo que no encajo con ustedes.
- Eso no es verdad Daniel- creo que era mejor hablar de Karate Kid ¬¬
- Claro que lo es.
- Mira si es así tal vez es porque no hablas mucho, de hecho conmigo que es con la que hablas mas… casi no te conozco…
- Es verdad. Es que extraño tanto Canadá que bueno me olvide de empezar de nuevo.
- Creo que debería de ser borrón y cuenta nueva-. Le sonreí
- Mmm bueno ¿qué quieres saber de mí? – añadió.
- No lo sé. ¿Quién es Daniel? – nos reímos ya que era una pregunta algo irónica.
- Pues es un chico muy guapo canadiense de ojos café claro y pelo cobrizo ya sabes… todo un hombre que tal eh?– era realmente divertido " .. era el chico del cual me había enamorado.

Seguí con mi camino hacía casa. Escuche que mi celular estaba sonando así que lo saqué de mi bolsa morada con pequeñas rosas que me había regalado mi madre años atras. En la pantalla del celular decía que era una llamada entrante de Lauren.. "Lauren".. pensé. Pulse en el botón de bloquear llamada ya que realmente no quería escuchar sus relcamos y sus "te lo dije".
Llegué a casa, ya algo tarde, pero la verdad no me importaba. Ya nada me importaba. Había perdido a dos personas muy queridas en menos de tres meses: a mi madre y a Daniel. Me senté en el columpio que quedaba debajo de un arbol de limones que habíamos plantado todos juntos cuando llegamos a esa casa. 
Recorde que en ese lugar había tenido mi primer beso con aquel chico que me traía de rodillas ante él:
" - Lo siento muchísimo, se me pasa el tiempo volando contigo.

- No hay cuidado, anda ve a repartir pizzas en tu super moto.  – dije bromeando
- Claro que lo haré- me dijo guiñando el ojo
- No si yo impidoque llegues a tu siguiente orden- lo estaba retando
- ¿Ah sí?
- Si, te apuesto a que no llegaras con tu siguiente cliente
- Cuanto a que si
- Apuesto a que no – cuando menos lo note, estábamos a pocos centímetros, uno del otro. Sentía mariposas en el estomago y note que él se sentía igual. Esperaba que eso fuera algo… real y no uno de los tantos sueños en los que había soñado en ese momento tan perfecto.
- ¿Sabes? Amo cando te pones así
- Gracias – me sonrojé. En eso sus manos tocaron mis mejillas y el se acerco. Pude sentir su respiración seguido por unos labios dulces y suaves.
- Wooooow – dijimos al unísono. Nos reímos cuando nos dimos cuenta de que los dos sentimos esa conexión
- Bue..bueno me tengo que ir – se tropezó y cayó al piso
- ¿estás bien? – dije algo nerviosa
- Claro, claro - me sonrío. "

"No puedo creerlo, cada lugar me recuerda a el" me dije. Entre a casa sin hacer caso a los que se encontraban en la sala. Subí rápidamente a mi cuarto y me tiré en la cama. Quería descansar después de un día tan más del asco. Por minutos trate de quedarme dormida al cambiarme de lugar o de posición en la cama hasta que al fin me quede dormida.

Desperté cuando unos rayos de luz iluminaban mi cara. Ya era sábado y seguía sintiendo ese hueco en el pecho. Tenía algo de hambre por lo que baje a desayunar
-Buenos días familia - dije tratando de sonar feliz.
- Buenos días- dijeron todos.
- Bueno chicos me voy a trabajar, cuidan a Nick por favor - dijo papá mientras se ponía su bata para irse al Hospital Ángeles.
- Seguro- dijo Nate- Bueno ahí lo cuidan, yo me voy a practicar con la banda
- ¿Desde cuando tienes banda? - contestó Sara algo irritada.
- Desde... ayer. ¿Algún problema?
- SI, tu no sabes tocar ni la puerta- refutó.
- Mira Sara, que tu seas una amargada y...
- ¡Basta! ¿Qué no pueden estar ben por lo menos un minuto?
- Vaya y lo dice la que se la aso gritando "Daniel, Daniel.." toda la noche.- dijo Nate tratando de molestarme
- "Oh Daniel, Daniel.. no me dejes por esa güera oxigenada Daniel"- dijo Sara. Nate soltó una carcajada y le dio "cinco" a mi hermana.
- Ustedes son pateticos.
- No, tú lo eres. Jamás tienes suerte en el amor- me salí corriendo de la cocina antes de que vieran mis lágrimas.
Llegué a mi cuarto y me sente a lado de la ventana. Odiaba con todo mi ser que mis hermanos fueran tan poco sensibles. La única vez que los vi llorar fue cuando mamá nos dijo que tenía cáncer y cuando murió. De ah+i en fuera ¡nunca!  Vi la hora en mi reloj y eran apenas las 7 de la mañana. Me bañé y decidí que no quería quedarme toda la mañana en mi casa pero tampoco quería pasar por la cocina para poder salir asi que metí mi guitarra en su estuche y lo baje con cuidado por una enredadera que daba hacia el patio trasero. Cuando al fin la guitarra estaba en el piso fue mi turno de bajar . Baje con poco éxito ya que dos veces estuve a nada de caer y romperme gran parte de mi ser.

Abrí la puerta de la cochera y salí hacia el parque. Era un día soleado por lo que pensé que me iba a servir para despejar mi mente.. expandir mis horizontes.. ver con mi ojo interno.

Llegué al parque y me dirigí de nuevo al área de los arboles con nieve (que en realidad era pequeñas flores blancas). Me senté y saqué mi guitarra. Tenía que darle una melodía a esa canción que había hecho.

¡Al fin! Le habia dado una melodía a la letra y todo en menos de 2 horas. Ahora eran las 9:30 a.m. Le hice los últimos detalles a la canción y comencé a tocar.

- ¡Vaya! Cantas increible - dijo una voz que era conocida.
- Gracias Alex.
- Kim lamento lo que ...
- Calla. No tienes nada que lamentarte, estas cosas pasan y pues la vida sigue... supongo. Y bueno tal vez había una beuna razón para que él me dejara.
- Si la hay. ¿No te dijo cierto?
- No...A que te refieres?
- Bueno.. la razón por la cual te corto es porque se va a Canadá otra vez.
- ¿Qué?- no lo entendía.
- Si. No te mencionó nada porque sabía que te dolería pero mi primo es tan bruto que no sabe como manejar esa clase de asuntos.
- Okay retrocede y pausa. ¿De que hablas?
- El te ama pero no quería lastimarte y al parecer lo que no queria hacer resulto ser lo que paso.
- Dios... y le grité tantas cosas que lo lastimaron...
- Si. Pero el también tiene la culpa por ser tan estúpido.
- ¡ESPERA! ¿QUÉ DIJISTE?
- Que es un estúpido...
- NO NO LO OTRO!
- ¿Qué te ama?
- No Alex! Lo anterior a eso!
- ¿Qué si hay una razón?
- ¡¡¡ALEX!!!
- Lo siento lo siento.. lo de Canadá?
- Si eso! ¿SE VA?
- ¡La que no me escucha!
- ¿Cuándo!
- En..- miró su reloj y la expresión en su cara cambió completamente- media hora.
-¡¿MEDIA HORA?!- Me pare agarrandolo a el de su camisa y empujandolo hacia el tronco del arbol. TIENS QUE LLEVARME! TE LO RUEGO!

Le llamó a su hermano inmediatamente para que nos llevara al aeropuerto. Yo por mi parte le iba gritando para que le acelerara. Nos pasamos los altos, casi atropellamos a dos personas y a un perro. Estuvimos a nada de chocar contra un camión de carga pero el camión alcanzó a poner el freno. Yo estaba histérica porque las manecillas del reloj no se deténían. Bajamos Alex y yo del auto corriendo. Me tome la pequeña molestía de decirle algo al hermano de Alex, James.
- JAMES APRENDE A MANEJAR!!! - le grité y Alex y yo nos soltamos riendo.

Corrimos y corrimos hasta que encontrarmos un tablero electronico gigante que decpia las horas de vuelo y las puertas.
- Destino;Ontario, Canadá- Salida: Cd. de México, México - 10:00 a.m. - 29/nov/10 - ABORDANDO.- puerta B4

Estabaa  pocos segundos de perder al amor de mi vida. Preguntamos a una señorita trabajadora del aeropuerto y nos indico donde estaba la puerta.
No tuve tiempo ni de darle las gracias cuando salimos corriendo. Sentpia que el tiemopo lo tenía encima. Estaban abordando el avión y aun no llegaba. Cuando al fin llegamos a la puerta aún habían personas en la fila de abordar. Fue ahpi cuando vi a un chico alto, blanco de pelo café claro, ojos color miel... estaba apunto de pasar.
- Alex, ahi esta...
. KIM GRITALE !!!

´Me acerque un poco más a la puerta cuando vi que era mi última oportunidad...
- ¡¡¡¡DANIEL!!! - grité esperando que escucharpa mi voz.

sábado, 27 de noviembre de 2010

Capítulo 17

Capítulo 17


- Vete tú, yo me quedo. Y a Kim no la llamas una cualquiera. Una cualquiera es tu nueva novia.- dije mientras subía las escaleras. Estaba furioso.
- ¿Qué dijiste?
- Lo que escuchaste – dije mientras cerraba de un portazo la puerta de mi cuarto. ¿Cómo se atrevía a decir esas cosas de Kim? No era nadie para decirlas. Odiaba a mi papá desde que engañó a mi madre con su novia.

Ahora lo único que importaba era pensar en un plan para quedarme. Tenía que ser algo rápido ya que mi papá tenía más de la mitad de las cosas de la casa en unas cajas de cartón. Estaba pensando en muchas cosas... Que de nuevo tendría que dejar una escuela, mis amigos y… mi novia… la historia se estaba repitiendo pero era distinto ya que mi novia si me quiere. ¿Era la oportunidad de empezar de nuevo en lugar que ya había conocido? NO sabía pero lo que si sabía era que no podía perder a Kim.

Me metí a MSN para pedirle ayuda a Alex. El conocía mejor a Kim que… ¿Qué estaba diciendo?
Alex Rock & Roll(8) dice:
Que pedo wey.
Daniel (*) Football dice:
Heey … necesito hablar contigo
A: ¿Qué pasa?
D: Mi papá se quiere regresar a Canadá y pues acabo de saber que odia a Kim
A: ¿Hablas enserio? Si te vas la lastimarás. Acaba de perder a su mamá ¡No la dejes o te mato!
D: ¿Crees que yo quiero irme y dejar todo aquí? NO
A. Pues haz algo.
D: por eso te cuento esto ¡para que me ayudes!
A: Okay mira pienso mejor cuando duermo así que mañana te diré el plan. Bye .

Kim

Había llegado a casa y al parecer las cosas se habían tranquilizado. Me dirigí a la cocina por u vaso de naranja ya que estaba sedienta. Cuando abrí el refrigerador estaba casi vacío. Digo casi vacío porque habían unas cajas de leche, jugo de naranja y un pastel de zanahoria. Recordé a mi mamá. Ella siempre hacía ese pastel cada vez que Nick estaba triste o cuando algo andaba mal. Según ella el pastel de zanahoria curaba todo. Cerré el refrigerador y subí a mi cuarto ya que no quería seguir pensando en mamá ya que solo me ponía triste. Pase por el cuarto de Nate que estaba dormida boca abajo y con una mancha de saliva. Luego venía el cuarto de Sara que estaba hablando por teléfono con Santi. Me faltaba solo un cuarto para llegar al mío. En eso volteé al cuarto de Nick y vi una sombra que estaba recargada en la oscuridad de la ventana. Esa sombra estaba viendo hacia la luna.

- ¿Qué haces Nick? – dije mientras me acercaba a él para darle un abrazo.
- Viendo la luna. – Miré hacia ella. Era hermosa; se veía grande y blanca. La noche estrellada resaltaba la belleza de la luna.
- Es hermosa
- Lo sé. Kim…
- ¿Qué pasa?
- ¿Crees que mamá nos este viendo en este momento?
- Por supuesto. Es tu ángel de la guarda Nick. Jamás te dejará solo.
- Kim… ¿me acurrucas? ¿Cómo mamá lo hacía?
- Seguro – le sonreí. Lo cargue y le di tres vueltas en el aire, tal como mamá lo hacía. Lo senté en la cama y le empecé a hacer cosquillas mientras destapaba la cama. Cuando mi hermano terminó de reír se metió entre las cobijas.
- ¿Te quedas un ratito conmigo?
- Bueno pero solo un rato.- Me senté enfrente de él .
- ¿Crees en los ángeles?
- Por supuesto.Loa ángeles siempre estan con nosotros.
- ¿Y porque mamá nos dejó si era un ángel?
- Nick… mamá…- tenía que buscar las palabras exactas para explicarle el por qué de su muerte. – Dios le dio una tarea que tenía que cumplir y ya que la cumplió Dios la llevo de vuelta a su paraíso.
- Entonces ella esta allá arriba – no era una pregunta
- Exacto.
- ¡Qué bueno! ¿Entonces no esta viendo en este momento? O sea a ti y a mi aqui sentados?
- Si – se me hizo un nudo en la garganta. – Bueno ya duérmete que mañana es viernes y aun hay escuela – me acerque a él y le di un beso en la frente. – Descansa.
- Si. – abrí la puerta para salir cuando de pronto dijo algo – Te Amo hermana.
- Yo también te amo Nick.

Salí con una sonrisa del cuarto de mi hermanito. ¿Me había dicho que me amaba? Vaya. Ninguno de mis hermanos me había dicho eso. Me fui a mi cuarto y me lance a la cama. Me quede dormida con todo y ropa.

*Día siguiente. Escuela*

Daniel

Iba en la camioneta de papá. Me reusaba a hablarle por el comentario que había hecho la noche anterior.
- ¿No me vas a hablar?
- No
- Daniel, hijo esto es bueno para los dos. No seas desconsiderado
- No lo soy. Pero simplemente quiero quedarme ¿no lo entiendes?
- Mira si lo dices por la chica esa..
- Kimberly Shane.
- ¿Shane? Vaya con razón..
- ¿De qué hablas?
- Su padre se robo a mi chica. - ¿De qué carajos hablaba mi papá?
- ¿Qué?
- Si antes de que conociera a tu mamá conocí a su madre. Le iba a pedir que saliéramos pero su padre se adelanto. Qué lástima. Yo la pude haber hecho feliz no que ese méndigo últimamente anda de borracho y drogadicto.
- Papá tú no sabes nada así que..
- ¿Cómo esta su madre? Igual de buena supongo.. – dijo mi papá. Era incomodo tener una conversación con el sobre la mamá de Kim.
- Muerta. – vi como sus ojos se abrían mientras se ponía pálido. De pronto cambio esa cara de terror por una sonrisa
- Déjate de bromas
- No bromeo... murió hace como un mes. Tenía cáncer.
- No puedo creerlo. Ella que siempre fue tan viva y alegre. Mis condolencias a Kim.
- Casi no la conocí pero se veía que era increíble.
- Sí que lo era – se estaciono a lado de la escuela. No había notado que habíamos llegado. – en fin la mudanza sale esta tarde así que vete despidiendo. Mañana el avión se va a las diez.
- ¡¿Qué?!
- Ya deja de quejarte y vete a la escuela.
- No, no puedes hacer eso. Eres un egoísta de lo peor. ¡Papá dame un día mas! ¡Porfavor! Te lo ruego.
- Boleto no reembolsable – me sonrío.
- Eres un verdadero asco. Ojala no fueras mi papá– salí de la camioneta y azote la puerta. Estaba enojado. Mi papá estaba arruinando la vida al quitarme a Kim, quitarme mis amigos, mi escuela… mi México. Ya me sentía mexicano y no me quería ir. La vida era muy diferente en este país.

- Estúpido papá que tengo. Estúpida vida. Estúpida…
- Epaa! Bájale primo.
- Déjame en paz. – lo empuje hacía la pared y lo tiré.
- ¿Qué te pasa pendejo?
- Que mi padre idiota ya organizó todo. La mudanza sale a las diez de la mañana de mañana.
- ¿Mudanza? – dijo Lauren mientras se acercaba. – Daniel…¿te vas?
- SI se va y dejará a Kim. – dijo Alex con ojos de odio.
- ¡Tú eres una despreciable y maldita cucaracha!¡Eres un egoista! ¿Cómo te atreves? Espero que le hayas dicho ya porque… - me quede en blanco. No le había dicho absolutamente nada a Kim.- no le has dicho nada… ¿cierto?
- No he tenido tiempo. Lauren esto fue muy rápido- le grité
- Ella a ti no te importa – dijo enojada-
- Claro que..
- ¡No! No te importa. Lo sabía. Jamás me caíste bien, me caiste peor cuando tu estúpida ex-novia llegó y con esto me caes aun peor. No puedo creerlo- se dio la vuelta para irse mientras gritaba.
- Tiene razón. No te importa. Desde que llego tu amada Sofía no miras de la misma manera a Kim. Me das pena.

- ¡ESO NO ES CIERTO ALEX! ¡YO LA AMO CON MI ALMA Y ODIO A MI ESTUPIDO PAPÁ POR HACERME ESTO COÑO! – grité. No me había percatado que la mayoría me había escuchado. Me veían con cara de pobre idiota. – Me largo.

Estaba triste y angustiado. No quería irme de aquí y dejar a todos pero al mismo tiempo de alguna manera si quería ya que volveria al lugar en el cual naci. Tenía que hablar con Kim lo antes posible y tenía que explicarle esto de alguna manera pero siendo suave.

- ¡Daniel! ¿es cierto que te vas?
- Si – le conteste a Lucas – me voy mañana.
- Lo siento hermano, se te extrañara. Bueno venía a decirte que Kim casi casi grito a los cuatro vientos lo mucho que te ama. Fue algo incomodo lo tengo que aceptar pero – ya no escuchaba lo que Lucas decía. Solo me imaginaba a Kim gritándole a todos lo que sentía por mí. No podía decirle que me iba. Pero tampoco quería lastimarla. Tal vez era mejor terminar con ella... sin alguna explicación.



Kim
-¡Lo amaba, lo amaba, lo amaba, lo amaba! SI, LO AMO. - grité.
El simple hecho de tenerlo cerca era increible. Jamás pense que amaría a alguien así. Ni siquiera a Jordan que sufrí por el por años. Ese sentimiento que tuve hacia el jamás se comparará con lo que siento por Daniel. El era asombroso, cariñoso, caballeroso, el alma de la fiesta, alegre, deportista, músico. Amaba su forma de caminar, de cuando reia y hacia un sonidito de alegría al igual que como movia sus dedos al tocar guitarra.  Simplemente era increiblemente indescripitible. Sus defectos lo hacían perfecto. Casí no podía decir todo lo que amaba de él porque cuando estas enamorado no te puedes expresar porque son tantas cosas que amas de esa persona que jamás terminas.  El era mi Daniel y de nadie más. Cada vez que lo veía sabía que el era para mí.
Caminé hacia el patio buscando alguna señal de vida de mis amigos o de Daniel. Mientras observaba el lugar vi a Lauren hablando con mi hermano.
- ¡CHICOS! - les grité.
- Oh ... demonios- alcancé a escuchar que dijo Lauren.
- Cambiemos de tema.. no digas nada - le susurró Nate.
-¿Me perdí de algo? - los miré fijamente mienteras se hacían los que no escucharon- ¿Por que esas caras?
- Nada. - dijeron al unísono.
-Bien.. ¿han visto a Daniel? - dije haciendo una sonrisa
-NO- de nuevo dijeron al mismo tiempo. Esta vez su cara les había cambiado y estaban nerviosos ¿Qué esta pasando?
-Mirá, ahí esta. - se alejaron rápidamente mientras me acercaba a Daniel
 
-¡Daniel! - le dije mientras buscaba sus labios mientras lo abrazaba. De pronto el me quitó de la forma mas.. despreciable que pudo haberlo hecho - ¿Pasa algo? - dije algo confundida
- Kim... lo siento.
- ¿´Qué pasa?
-  No te quiero ver mas. Ya estoy harto. NO te quiero, jamás te he querido y nunca lo haré. Perdóname por engañarte dee sta manera.
- ¿Eso es todo? - sentí como mis ojos se llenaban de lágrimas y como muchas miradas estaban sobre nosotros. - ¡¿ESO ES TODO LO QUE TIENES QUE DECIR?! -lo empujé. - Me engañaste y todavía me pides perdón. - Las miradas eran de Lucas, Alex, Lauren, Nate con sus amigos (Andrew, Melissa,  James, Andrés) Sara, Jessica, Jordan y Sofía. - No te quiero volver a ver.
- Kim....- dijo mientras sus ojos también se llenaban de lágrimas. Me agarró la mano y trató de acercarme
- ¡Sueltame! - Me di la vuelta, haciendo mi camino de vuelta a la soledad.
Estaba devastada, enojada, deprimida y derrotada. Mi corazón latía a mil por hora. ¿Por qué me pasaban estas cosas? La respuesta estaba en la pregunta. 
Ya era la salida y mejor para mi porque no quería ver a nadie. Me fui corriedndo de la escuela . No paraba de correr, de hecho no sabía ni por donde iba. Lo único que escuchaba en mi cabeza era su voz diciendome esas palabras "No te quiero, jamás te he querido y nunca lo haré". ¿Entonces todos los te amo, todos los abrazos y besos, eran toda una farsa? ¿Todas sus palabras fueron vacías? No podía creerlo. Era la mayor mentira que me había tragado. Sacudí mi cabeza tratando de quitarme todos esos pensamientos y note que había llegaod al parque Coyoacan. ntre a lo más profundo de aquel lugar tan verde. Llegué a un area donde los arboles tenían flores blancas lo cual hacía que pareciera que eran copos de nieve. Me senté en uno de los árboles y me llegó una canción. Tenpia que ver con lo que estaba sintiendo en ese preciso momento. Tenía que escribirla. Saque una libreta de mi mochila y empece a escribir.
 
"I still remember the look on your face
Lit through the darkness at 1:58
The words that you whispered
For just us to know
You told me you loved me
So why did you go
Away
Away?

I do recall now
The smell of the rain
Fresh on the pavement
I ran off the plane
That July 9th
The beat of your heart
It jumps through your shirt
I can still feel your arms

But now I'll go sit on the floor
Wearing your clothes
All that I know is that
I don't know how to be something you miss
Never thought we'd have a last kiss
Never imagined we'd end like this
Your name, forever the name on my lips

I do remember
The swing in your step
The life of the party, you're showing off again
And I roll my eyes and then
You pull me in
I'm not much for dancing
But for you I did

Because I love your handshake
Meetin' my father
I love how you walk with your hands in your pockets
How you kissed me when I was in the middle of saying something
There's not a day when I don't miss those rude interruptions


But now I'll go sit on the floor

Wearing your clothes

All that I know is that
I don't know how to be something you miss
Never thought we'd have a last kiss
Never imagined we'd end like this
Your name, forever the name on my lips

So I'll watch you live in pictures like I used to watch you sleep
And I feel you forget me like I used to feel you breathe
And I keep up with our old friends just to ask them how you are
Hope it's nice where you are

And I hope the sun shines
And it's a beautiful day
And something reminds you
You wish you had stayed
You can plan for a change in weather and town
But I never planned on you changing your mind

So I'll go sit on the floor
Wearing your clothes
All that I know is that
I don't know how to be something you miss
Never thought we'd have a last kiss
Never imagined we'd end like this
Your name, forever the name on my lips


Just like our last kiss
Forever the name on my lips
                                                          Forever the name on my lips 
                                                                Just like our last"


*********************************************************************
Girls! Bueno espero les guste!.. Próximamente NO HABRÁ MÁS DRAMA... jajaja bueno poquito pero luego verán que todo será color rosa!
Por cierto estoy pensando en hacer una nueva novela.. ¿que dicen? ¿de que les gustaría que tratara?
COMENTEN! (:
LOVEYOUALL!




















sábado, 20 de noviembre de 2010

sábado, 13 de noviembre de 2010

Capítulo 16 (:

CAPITULO 16



Daniel
Amaba a Kim con toda mi alma. Sinceramente jamás había sentido lo que ella me hace sentir. Cada que estaba con ella sentía esa conexión. Esa conexión que nunca encontré con alguna otra chica. Pero algo rondaba por mi cabeza ¿Por qué Sofía había vuelto? No lo entendía. Ella no tenía nada que hacer aquí. A menos que tratará de arruinar mi relación pero no tenía porque. Digo, ella ya no siente nada por mí.


Kim


No sabía cuál era el plan con maña de Sofía pero me había atrapado. No sabía si seguir confiando en Daniel… lo que dijo fue exactamente como él me enamoró. No sabía que pensar pero estaba segura de que Daniel sería incapaz de hacer algo así… o… ¿tal vez no lo conocía lo suficiente? Sea lo que sea, su plan diabólico de la hija de Drácula era perfecto. Me tenía muy asustad porque estaba desconfiando de mi novio lo cual no era correcto.


Llegué a casa a eso de las 5 pm. Y me encontré con una sorpresa que no fue de mi agrado.


- Basta, sin ella no soy nada – dijo papá que traía una botella de vodka
- Papá deja eso ahí por favor. – dijo Nate tratando de calmarlo.
- ¿Qué no ves que tu madre está muerta? No somos nada... somos mier…
- ¡PAPÁ! ¿Qué te sucede? Las cosas no saldrán bien si…
- ¡¿A QUIEN LE IMPORTA?! – dijo aventando la botella de vidrio a la pared mientras que esta se rompía en pedazos- A mí no.
- A mi si – dijo Sara. No me había percatado de que mi hermana estaba ahí parada. – no nada más a ti te duele la partida de mamá. A todos nos duele y mucho pero no nos emborrachamos en la casa ni hacemos destrozos solo por nuestro dolor. Ella JAMÁS hubiera querido esto. Madura.
- Niña insolente- le soltó una cachetada lo que hizo que Nate reaccionara y empujara a papá hacía la pared. No podía creer que esto estaba pasando. Sin mamá todo esto se estaba derrumbando. Podía escuchar en forma de eco a Nate y papá pegándose y gritándose pero yo me había bloqueado para no saber nada. Salí de la casa corriendo y me dirigí al parque. NO quería ver como mi familia se derrumbaba


“Como te extraño mamá” me dije. Las cosas no iban bien desde que ella había muerto. La casa era fúnebre y papá cada día estaba peor. Mi hermano Nate empezaba a fumar y Sara se había vuelto una chica rebelde. Nick y yo seguíamos siendo normales pero eso no bastaba. Llegue al parque y me sente en el húmedo pasto recargando mi cabeza en un tronco seco. Estaba observando el cielo viendo como las nubes tenían distintas formas en ese momento me pregunté si mi madre me estaría viendo desde esos hermosos tonos azulados.


- ¿Quién soy? – dijo esperando que supiera quién era mientras tapaba mis ojos.
- Reconocería esa voz en cualquier lugar Daniel –quite sus manos de mis ojos y lo besé.
- Me encantas – me dijo mientras sentía como la sangre se me iba a las mejillas. – y ¿Qué haces aquí tan sola?
- Pues digamos que hubo riña en la casa y mejor me fui.
- Mira mi consejo es que sigas a delante y ayudes a tu hermanos a salir adelante también. Sé que duele lo de tu mamá pero ella esta mejor y no hubiera querido ver a sus hijos mal. Ella los hubiera querido ver unidos. Sé que puedes Kim y yo te ayudaré.
- ¿Sabes? Eres una persona excepcional. NO sé qué haría sin ti.
- Yo me hago una pregunta a diario ¿Qué haría yo sin ti? No tendría una vida…
- No digas eso Daniel …
- Espera – dijo interrumpiéndome con un beso.- tú eres mi vida.


Esas palabras hicieron que sintiera miles de mariposas en el estomago. Estaba enamorada y yo lo amaba. Nada podía ser más perfecto. Nos paramos y fuimos a un puesto de frutas que estaba al otro lado del parque. Pedimos unos mangos preparados y nos fuimos a sentar de nuevo esta vez acostados en el pasto admirando el cielo juntos.


Daniel
Había pasado una fantástica tarde con esa chica de los ojos cobrizos y con una sonrisa que me mataba. No podía creer que esa criatura fuera mía. Simplemente la amaba. Amaba todo de ella, su risa, sus ojos, su sonrisa, su manera al caminar, la manera en que hacía sus chistes y su hermosa voz al cantar. Me puse a pensar en que si no hubiera sido porque papá pidió que lo transfirieran a México probablemente jamás la hubiera conocido. Íbamos caminando por unas calles en Coyoacán cuando notamos que estábamos a unas cuantas casas de la suya.


- Creo que llegamos Dan – me dijo mientras hacía un puchero.
- No me quiero separar de ti ni un minuto- le dije mientras la abrazaba contra la puerta.
- ¿Crees que yo sí?
- Espero que no – contesté.
- Acertaste. No puedo vivir sin ti. No hay día en que no estés en mi corazón- exclamó.
- Qué bueno que lo dices. Hey ya es tarde y está enfriando ¡y no traes chamarra! Ten la mía. – me quite mi chamarra azul oscuro y se la di a ella. Inmediatamente se la puso.
- Vaya...- dijo mientras se acomodaba el pelo dentro de la gorra de la chamarra – huele delicioso. – me sonrió.
- Gracias- le guiñe el ojo – te habló al rato ¿te parece?
- Seguro – me acerque a ella y la bese. Cuando terminó nuestro beso entro a su casa. Sin duda fue uno de los mejores días con esa chica a la cual yo amaba.


 Estaba a punto de llegar a casa cuando de pronto vi una mudanza afuera de la casa. Me pregunté muchas cosas en ese momento, pero simplemente ninguna cuadraba. Entre a mi casa y vi todo empacado lo cual me pareció realmente extraño.


- Daniel, ya llegaste. – dijo mi papá
- Si...  ¿Qué es todo esto? ¿te mudas?- empezó a reír mientras echaba un ojo a las cajas.
- ¿Mudarme? ¿Yo? – soltó una fuerte carcajada – Nos mudamos.
- ¿Qué? –
- Sí, me transfirieron de nuevo a Canadá ya que me necesitan más allá. La empresa no puede trabajar si estoy tan lejos. El nuevo cliente no está satisfecho por lo que me necesitan, Este cliente es muy importante y le dará mucho dinero a la empresa.
- Pero papá ¡Yo no me quiero ir! – le grité. Estaba furioso. ¿Cómo se le ocurría a mi padre semejante pendejada de mudarnos? – Y no me importa tu estúpida empresa.
- Daniel escúchame, cuando llegamos aquí tu no querías así que ahora que tenemos la oportunidad de regresar no la puedes desaprovechar. Kim entenderá. Es tu futuro. - dijo enojado. En ese momento pensé solo en una cosa... Kim. No me imaginaba el irme a Canadá sin ella. Me negaba el hecho de tener que dejarla
- Papá porfavor no me quiero ir.
-Daniel lo que importa es mi trabajo y no te dejaré aquí solo.
- Me quedo con Alex. Es mi primo y vamos a la misma escuela ...
- Ya te dije que no. Y mirá si esto es por Kim, dejame decirte que la hija de mi jefe no esta nada mal. Es de tu edad, linda y alta. Vamos dale una oportunidad a la muchaha. Aparte ella no es una cualquiera.
- Vete tú, yo me quedo. Y a Kim no la llamas una cualquiera. Una cualquiera es tu nueva novia.- dije mientras subía las escaleras. Estaba furioso.
**************************************
Chicas! Espero les haya gustado este capítulo! Perdón por no haber escrito en semanas.
Gracias por todo su apoyo (:
Este capitulo va para todas ustedes. Me inspire en un comentario de una chica en mi entrada de "AYUDA" hahaa (: Por cierto pasense por esta página http://amusicallovestory.blogspot.com/  esta muy linda la historia.



Las quieeeeeeeeerooooooooo!
<3
¿Quién quiere un nuevo capítulo? :)

viernes, 5 de noviembre de 2010

HELP.!

Chicas:
últimamente no he tenido mucho tiempo para publicar. De hecho no me llega la inspiracion y eso es triste. He tenido ciertos.. problemas entonces como que no estoy asi de ánimo :/
Alientenme para inspirarme!
C'mon! (:
LOVEYA!

Atte. YO !

miércoles, 27 de octubre de 2010

Capitulo 15

Capitulo 15


29 de Noviembre -. Fue un día gris, triste… un día sin vida. El sol no había salido y no iba a salir. Había una enorme nube gris que cubría gran parte del cielo. No se escuchaban los cantos de los pájaros, al igual que no había ni un rayo de luz que iluminara ese día. Nick no lo comprendía. A pesar de que ese día demostró una gran huella de madurez, esta se había ido. Sara no quería hablar con nadie. No había comido, dormido, llorado ni escuchado música, lo cual era extraño en ella; y Nate solo fingía ser fuerte. Yo por mi parte, estaba ausente. Mi cuerpo estaba presente, pero mi mente no. Esa luz que había iluminado mi camino, que cada día de mi vida me recordaba lo importante que era, esa luz que siempre estaba a mi derecha, esa luz que significaba tanto para mí, esa luz tan hermosa… Si, esa luz que le daba sentido a todo lo que conocía se había desvanecido. Me sentía perdida, sin saber a dónde ir. Tal y como te sientes en una de esas casas de espejos en donde en cada espejo vez algo diferente respecto a ti: en uno te ves gorda, en otro delgada, en otro baja y en otro alta. Cada uno muestra una parte de ti que no conocías. Así me sentí yo. Con tanto dolor me había dado cuenta de muchas cosas como que nunca sabes lo que tienes hasta que lo pierdes y que en la vida cada minuto y cada segundo en ella es valioso. También me había dado cuenta que el sonreír y fingir que todo está bien no es ser fuerte. Eso es ser débil ya que no aceptas tus debilidades. Ser fuerte es sacar tus temores, llorar, gritar y después de todo eso es seguir adelante y no mirar atrás. Tragarte el dolor solo trae eso, más dolor.


Mamá había muerto horas antes de la llegada de mi papá al hospital. Según los doctores ella no sintió nada gracias a la anestesia. Eso era lo único que me ponía feliz, el saber que mamá no había sufrido. Por supuesto que ese día fue el día más oscuro de mi vida. Había perdido una parte de mí. Una parte que jamás regresaría y lo único que se quedaría era su recuerdo. Si, ella fue y siempre será mi madre pero el no tenerla solo hacía que la vida fuera más difícil. Jamás creí que ese día llegaría. Aún recuerdo las palabras del Dr. James al momento de su partida:


- Frank …
- No.. James no es cierto. – papá puso esa cara de angustia al momento de escuchar que de la boca del Dr. James salía su nombre.
- Lo siento muchísimo. Te puedo decir que ella no sintió dolor.
- Me estas mintiendo ¡Eres un bastardo! – Sara estaba viendo toda la escena, incluso cuando papá se le echo encima al Dr. James. También vio cuando Nate fue a separar a los dos y abrazar a papá. Yo llegué en ese momento al oír los gritos y fue cuando lo supe: ella se había ido.
- ¡NO! No es cierto no… papá dime que no es verdad – le supliqué mientras mi corazón se aceleraba y trataba de salirse de mi pecho.
- Lo siento mucho – me dijo mientras me tocaba mi cara con sus manos. Sentí como mis piernas de pronto empezaron a temblar y como no aguantaban mi peso. Caí en el piso llorando descontroladamente mientras Nate trataba de consolarme. Nick lloraba con Sara mientras mi hermana trataba de explicarle (mentirle) que ella solo estaba dormida. Pero por supuesto que mi pequeño hermano no es tonto. El sabía lo que había pasado.


Estabamos en el carro. Todos estaban llorando o durmiendo para no llorar, yo por mi parte estaba escuchando una canción. Esa melodía hizo que mis sentimientos se movieran. Me sentí destrozada..

"Looks like another day,
Slipping through my window shade.
Chasing the dark away,
Seeking into my room again.
Are you a sad and lonely thing,

Come to steal my piece of mind.
The only peace I find,
Is pretending you're that still laying next to me.

So why, why, why
The suns gotta shine,shine.
Why don't it just stay away?
Why do dreams have to fade,
Into all these shades of blue,
Where I wait for you.
Pray love reaches through,

All these shades, shades of blue.
Where you close your eyes,
Feel me by your side.
I will wait for you,
In all these shades of blue."

 
En su funeral estábamos todos. Desde papá hasta el Dr. James. Los amigos de la familia y por supuesto nuestros amigos estaban presentes. A mí ya no me salía otra lágrima ya que había llorado en exceso el día anterior. Daniel estaba conmigo, abrazándome y tomando mi mano delicadamente. El sabía que pasaba por un momento realmente duro. Alex y Lauren estaban del lado opuesto a Daniel, a mi derecha. Podía sentir que estaban ahí conmigo porque sabían que necesitaba de ellos: mi familia. La ceremonia fue corta pero significó mucho para nosotros, no solo porque todos hayan estado ahí si no porque estuvieron ahí. Todos tenían su pequeña historia con mi madre, desde una historia de adolescencia hasta una universitaria. El padre había empezado a dar su pésame cuando recordé aquellas palabras que me dijo mi madre tiempo antes de morir.


- No llores hija, la vida no se acaba.- me dijo cuando me vio desconsolada por la muerte de mi perrito.
- Pero mamá, era mi perrito.
- Lo sé pero estoy segura que él no hubiera querido verte llorar. A él le hubiera encantado verte feliz pero no por su muerte si no porque lo conociste y tuviste una gran experiencia con él. No llores porque terminó, sonríe porque sucedió. Eso quiero que hagas tú cuando yo muera, que será en mucho tiempo hija.


*Vaya, te equivocaste mamá* Pensé mientras sonreía. Daniel noto mi sonrisa y me jalo llevándome hacia el otro extremo del panteón.


- Sonreíste – me dijo
- Si lo sé.
- Pero ¿Por qué?
- Recordé algo que mi mamá me dijo – me vio con unos ojos que me decían ‘quiero saber’- M e dijo que cuando ella muriera, no llorará porque acabo su vida o sea su estancia aquí. Y que sonriera porque había sucedido. O sea que había tenido la gran oportunidad de conocerla.
- ¿Sabes? Cada día me sorprendes más. Lo cual me fascina. Cada día aprendo algo nuevo de ti. Y esto hace que me vaya enamorando cada día un poco más de ti.
- Si supieras que cada que veo tus ojos o escucho tu voz, mi amor hacia ti crece de una manera exagerada. Esto significa que hoy te amo más que ayer y menos que mañana.
- Bueno saberlo. – dijo mientras besaba mis labios.

Al día siguiente no quería ir a la escuela por obvias razones. Estaba deprimida y no quería salir de mi cuarto y mucho menos de mi cama. Sabía que tenía que ir a la escuela pero simplemente mi mente y mi corazón decían que no soportarían estar 8 horas en ese reclusorio mientras mi mamá estaba sola en esa caja de madera cubierta de cemento a tres metros bajo tierra. Pero por otro lado sabía que mamá hubiera querido que fuera. Y así mi voluntad de fuerza me ayudo.


Llegué a la escuela primero que nadie. No quería irme con mis hermanos. Solo quería estar sola. Mientras caminaba hacia la escuela, pensé en que tal vez no tendría por qué estar triste, ya que mi mamá iba a estar en un lugar mejor y por supuesto, ya no sufriría. Pero era demasiado egoísta, no quería que se fuera. Quería que se quedara conmigo. **No seas así de egoísta** me dije.


- ¡Kimmy! – me dijo Alex mientras me abrazaba
- Vaya, extrañaba tus abrazos Alex.
- Ya se Kim. Soy irresistible.
- Calla. – le sonreí.
- ¿Cómo sigues?
- Pues es difícil el saber que ella no volverá. Pero digo la vida tiene su rumbo y el dolor algún día sanara.
- Exactamente. Tu mamá jamás hubiera querido verte así. Ella hubiera querido que estés feliz y que disfrutes tu vida al máximo.
- Me vas a hacer llorar – le di un pequeño empujón- pero gracias Alex.
- Hey te tengo un regalo.
- ¿Enserio? ¿Qué es? – saco de su mochila una cajita.
- Ábrela y verás.- la abrí y me encontré con una sorpresa. Era una pulsera que tenía un corazón que decía afuera BFF&A. Abrí el corazón y había una foto de nosotros dos a los tres años y una actual.
- Kim se que estás pasando por un mal momento. Quiero que sepas que tu eres mi mejor amiga y que aunque ya no estés con nosotros por estar con ese .. mi primo siempre te querremos en especial yo.
- Alex. Jamás lo dudes. Tu eres mi mejor amigo y te amo muchísimo por ser el gran hermano que eres.
- Aww jamás me habías dicho algo así. – dijo mientras fingía llorar.
- Deja de fingir y dame un abrazo.- Me abrazó y sentí una sensación increíble ya que me hizo sentir mucho mejor un abrazo de mi mejor amigo.


Llegamos a la escuela juntos, tal y como en los viejos tiempos. Notaba que tenía muchas miradas encima y todas trataban de decir “Lo siento mucho”. No quería la lástima de nadie. Solo quería que me dejaran en paz.


- ¡Daniel! – dije con alegría cuando lo vi parado hablando con Lucas
- ¿Cómo estas princesa? – me preguntó.
- ¿Le preguntas a mi mente o a mi corazón?
- Tu corazón. – respondió.
- ¿Quieren que me vaya y los deje en su momento de pura intimidad? – dijo Lucas algo incomodo.
- Pues si quieres vernos besándonos… - dijo Daniel esperando a que se fuera.
- Okay, okay. Ya entendí. Me largo... pero antes ¿saben donde esta Jessica?
- Buscándote – dijimos al unísono. Esperamos a que se fuera para poder seguir nuestra conversación.
- Pues... destrozado y enamorado. – le sonreí.
- ¿Puedo repararlo? No quiero que tu corazón sufra. – Este chico me volvía loca.
- Seguro... sabes lo que tienes que hacer, ¿no es así?
- Claro- se inclino y me dio un tierno beso. Era increíble como uno de sus besos hacían que me olvidará de todo, aunque fuera por solo un segundo.
- Sí, creo que eso necesitaba- le sonreí mientras lo abrazaba.
- Oh, se me olvidaba. Te traje algo.
- ¿Qué es? – saco un cajita de gamuza de su bolsillo. La abrió y adentro había un collar bañado en oro con un dije. El dije era un corazón de oro y plata con pequeñas piedras brillantes alrededor y con una D en medio.- Daniel... esto es... hermoso.
- No más hermoso que tú. – me sonrió.
- Daniel, esto es increíble.
- ¿Te lo pongo? – asentí con la cabeza. Me recogió el pelo para poder abrochar el collar. – Digno de una princesa.
- Gracias Dan.
- No tienes porque agradecerme. Te mereces esto y más.
- No, no es verdad.
- Claro que lo es. Eres hermosa, estupenda, inteligente y la más sincera de las chicas que he conocido. Tú eres increíble y no hay nadie igual a ti. Estoy 100% de que más de un chico desearía estar contigo.
- SI pero bueno yo tengo al chico que quiero. – le sonreí.
- Me siento muy afortunado.

Después de esa agradable conversación con Daniel, nos dirigimos al salón desganados. No queríamos tener clases aparte de que yo estaba deprimida.




- ¡Daniel! Ven te tengo que enseñar algo.
- Lo siento no puedo.
- ¿Por qué no? – lo miro de forma desafiante mientras me barría.
- No quiero. Aparte estoy con Kim. – desvió su mirada maligna hacia nuestras manos que estaban entrelazadas.
- Ahh... esa…
- ¿Esa? No sé quién te creas para hablarle así a mi novia. – Le reclamo. – Te sugiero que te largues.
- ¿Qué quien soy yo? TU EX NOVIA – Recalcó
- Si tú lo has dicho. EX NOVIA y uno de mis más grandes errores.
- Bien. Esto no se quedará así Shane.
- ¿Me estás amenazando? – le dije de manera sarcástica
- Tómalo como quieras.
- Ya lárgate Sofía. ¿Viniste aquí a México para hacerme la vida imposible? Si es así no te resultará.
- Ya veremos Daniel. Ya veremos.
- Lárgate. No me asustas.
- Como dije, ya veremos. -. Se dio la vuelta mientras emprendía su camino hacia... ¿el baño? Bueno como sea el punto es que se largo. Estaba harta de que esa vieja trata de quitarme a Daniel. Ella lo dejó y él lo acepto. Que lo supere.
- Lo lamento Kim, el es algo…
- ¿Estúpida, engreída, egoísta, terca, idiota, imbécil y zorra?
- Si todas esas. Tiene una obsesión conmigo la cual no entiendo.
- Si bueno tiene problemas mentales. Esta hueca eso es lo que pasa.
- Amo cuando te expresas así de las personas – se empezó a reir.
- ¡Pues que! Es la verdad. Los niños buenos & los borrachos SIEMPRE dicen la verdad – le guiñe el ojo.


Sofía


Después de la partida de mi Daniel, me di cuenta que en realidad no lo quería tanto. Al menos eso pensaba hasta tres meses después. Estaba enamorada y fui una verdadera estúpida al perderlo. Tenía que recuperarlo a como diera lugar. Tenía muchos planes pero él estaba en México y no en Canadá. Le rogué a mi papi que me llevará a México. El por supuesto no accedió pero se me ocurrió algo que haría que él me llevara por su voluntad a vivir aquí. Era algo loco pero lo valía. Me metí a una de esas tiendas donde venden ropa tipo Armani y me robe una bolsa. Me detuvieron los policías y me llevaron a prisión. No me importaba aparte de que solo duré una hora. La hora más horrible de mi vida ya que estaba entre mugrosos y nacos. Era realmente asqueroso. Cuando mi papi llegó, pagó la fianza de $5000 dólares, obviamente en cheque ;D . Me regaño horrible y me dijo que era una vergüenza para la familia. Obviamente no quería que nadie supiera que la hija del político era una ladrona. Le recordé lo de México y esta vez sí que accedió. Y aquí estoy viendo como mi chico está con esa perra. Tenía que hacer algo. Algo que solo alguien como yo haría. Venganza por olvidarse de mí tan rápido. Lo único que me animaba es que tenía a mi grupo de estúpidos admiradores míos. Pero solo tengo un objetivo: él.


Ese día Kim se había pasado conmigo. ¿Retarme a mí? Solo los perros retan. En fin, ya tenía mi plan listo, solo era cosa de esperar unas horas. Le pedí a un chico (admirador) que me ayudara.


- ¿entonces me ayudarás Joe? – le dije coqueteándole un poco.
- Por supuesto – me miro y se trato de acercar para besarme.
- Espera – lo detuve- tendrás ese beso y mucho más pero antes tienes que hacer todo lo que yo te diga
- Lo que tu pidas- lo tuve que besar para que cayera redondito. Esto iba a ser muy bueno.


Ya tenía todos mis planes hechos. Una hora más y estos dos tortolitos acabarían destrozaditos. Pero aún había algo más que hacer, de hecho esa era la segunda parte del plan. El plan número uno era manipular a Kim.


- ¡Kim! ¿Puedo hablar contigo? – le dije tratando de no ser tan hipócrita
- ¿Conmigo? ¿Sobre qué? – dijo irritada.
- Bueno mira – la senté en la banca que estaba a lado de nosotras- se que no me he portado bien contigo, pero necesito que sepas algo
- Mira no tengo tiempo para escuchar pendejadas
- No lo son – contesté- es por tu bien. – cuando escucho mis palabras se tenso un poco pero aún así me escucho – Muy bien. Mira o te conviene Daniel. El tiene mala fama y no quiero que te lastime como me lastimo a mí.
- Tu no lo …
- SI lo conozco mejor que tú – la interrumpí. - ¿Ya te dio un collar? ¿Fue a tu casa como el pizzero? – por su cara pude notar que sí.
- Lo suponía. No pierdas tu tiempo en él. – Me paré y me fui. Había caído redondito. Era perfecto, solo faltaba la otra parte del plan pero para esto necesitaba a Joe.

********************************
Hey u girls! como estan mis queridas lectoras?
Espero que super bieeen (:
En fin, aqui esta el capitulo. NO es tan bueno como los demás pero decidi djarlo ahi :)
La prox. semana publico! ok?
Ahh y mi correo es my_love_story184@hotmail.com
repittttooo hahaha my_love_story184... ya saben (:
Gracias por todo! Comenten e inviten a sus amigos :) !
OIGAN O SOY YO O LA VOZ DE JUSTIN BIEBER EN KISS&TELL SE ESCUCHA MAS GRAVE? (IPOD DE LA COLUMNA DERECHA )


**Se aceptan comentarios y sugerencias** ---> xD



lunes, 25 de octubre de 2010

miércoles, 13 de octubre de 2010

Capítulo 14...

Aqui esta el capitulo.. disfrutenlooooooo! & espero les guste tanto como yo lo disfrute mientras escribia...
Comenten por favor :) Sus comments son super importantes.! Asi se si voy bien o mal jaja
 Me inspire muchisimo entre lágrimas y sonrisas ... haha
LOVEYA!.... // O soy yo o hago los capitulos demasiado largos? .. O_O MUY LARGOS !
************************************************

Estaba frustrada y enojada. ¿Cómo era posible que esta arpía me hiciera eso? Ni siquiera la conocía y no era mi amiga. Tenía que hablar con Daniel para que me diera ciertas explicaciones.
- ¿Qué le sucede a esa? – dijo Alex
- No lo sé. Pero esta estúpida.
- Lo sé. ¿Cómo se atrevió a hablarte asi? GUARRA!
- De hecho si lo es. Tiene finta de… - nos reímos.
- Pero es linda.- Le di un zape en la cabeza - ¡OUCH! ¿Qué? Tengo que aceptarlo
- Si bueno Alex no lo aceptes en mi cara ¿te parece?
- Muy bien. Y ¿Qué harás con Daniel?
- ¿A qué te refieres?
- Pues la ex está aquí y viene hecha la madre dispuesta a separarte de él. Aparte creo que el acepto muy bien su llegada…
- ¿De qué hablas?
- Voltea discretamente hacia tu derecha – me dijo. Me voltee bruscamente y ahí lo vi abrazado de ella mientras que esta me veía con ojos de furia.- ¡Dije discretamente Kimberly!
- Perdón – me reí.- Pero ¿que hace con ella? No, no esto no se quedará así. Para nada.
- Kimberly antes de que hagas una estupidez espérate.
- ¿Esperarme? Jamás.
- Vamos – me rodeo y me abrazo por atrás para detenerme antes de que hiciera una idiotez. – deja tus celos d un lado – gimió.
- Bien. Pero Alex, no quiero perderlo- hice un puchero.
- No lo perderás Kim. Te lo juro. Esa arpía solo esta molestándote y logrará su objetivo si no te controlas. No seas estúpida. Juega mejor que ella.
- ¿De qué hablas? – no entendía a que se refería Alex.
- No caigas en su juego... solo juega en el. – EN ese momento aun no captaba – Me refiero a que juegues su juego, que le sigas la corriente y al final se la devuelvas diez veces mejor.
- Oh, ya entendí. Me agrada tu mente Alex. Por eso eres mi mejor amigo – le di un golpe en el brazo.
- Lo sé. Pero tú no eres mi mejor amiga. De una vez te aviso
- ¿De qué hablas? – se me corto la voz y al mismo tiempo me exalte.
- No, no lo eres. Tu eres mi hermana ¿entendiste?
- Awww… Alex eres increíble. – Nunca me cansaré de decirlo, Alex es una persona maravillosa y soy afortunada de tenerlo como mejor amigo. Me había dado cuenta que hace ya largo tiempo que no tenía una noche de películas con él, ni un paseo por el parque mientras contábamos chistes sin sentido. Tampoco habíamos ido a pasear por el Parque Hundido. A contar nuestras penas. Realmente extrañaba esos días. Tal vez me estaba alejando mucho de todos mis amigos. Hace días que no sabía nada de Andres, ni de Lauren ni de Jessica. Solo las veía en la mañana y platicábamos por cinco segundos. Tenía que recuperar todos esos momentos y hacer unos nuevos.

Mientras seguía pensando en que hacer, sentí una vibración en mi mochila. Creí que Nick había vuelto a poner una serpiente en mi mochila, como esa vez que tenia a su serpiente “Squirrl” y solo por un berrinche suyo tuve que pagar las consecuencias siendo suspendida una semana por “poner la integridad de mis compañeros en peligro”. Cuando me di cuenta era solo mi celular que tenía siete llamadas perdidas de mi papá y cinco mensajes de Nate, Sara y sus respectivos amigos.

Uno de los mensajes decía asi:
- Papá: Kim COMUNICATE inmediatamente.
Dos
-Justin (amigo de Nate): Nate te está buscando, es urgente apurate Kimberly.
Tres
- Charlotte (amiga de Sara): Hey comunícate con Sara! Algo paso…
Cuatro
-Emma (amigo de Nate): Kimmy tu hermano te busca.. Anda desesperado porfa hablale!
Cinco (el más alarmante)
-Sara: Kimberly llama a papá. Mamá se puso muy mal.

Definitivamente esto no era algo bueno. Le hable inmediatamente a mi papá preguntándole que había pasado. La respuesta fue la misma de Sara, solo que tenía que ir al hospital saliendo de la escuela.
- Alex, mamá se puso mal – pude sentir como mis ojos se llenaban rápidamente de lagrimas
- No, Kim… no llores. ¿En qué hospital esta?- Alex se veía más consternado y nervioso de lo que yo estaba.
- El Ángeles. – apenas pude decirlo.
- Vámonos. Te acompañare. – me dijo
- No, Alex tienes que estudiar para tu extra de francés.
- Es más importante el ayudarte a ti que pasar un examen. Enserio iré contigo.
- Gracias – lo abrace mientras las lágrimas recorrían mis mejillas que ardían de dolor.

Habíamos llegado al hospital. Entramos por la entrada que era exclusivamente de urgencias pero no nos importo. Lo que ahora más me importaba era la salud de mi mamá. Habían muchos doctores y era difícil diferenciarlos a cada uno por sus batas blancas impecables. Mis hermanos, sus amigos y los míos, seguíamos buscando al Dr. James. No lo encontrábamos hasta que el se acerco a nosotros.

- La familia Shane. Que milagro. – dijo, aunque más bien eso iba para Nate.
- Si bueno, hola doctor. Venimos a ver a mamá. ¿Dónde está?
- Habitación 512. – se acerco a Nate y después le hizo una seña de que lo acompañara. Al parecer le quería decir algo privado... no tan privado ya que lo escuche.
- No es recomendable que suban todos. Solo ustedes que son la familia. Pero no creo que sea buena idea el que Nick vea a tu mamá en ese estado.
- Pero tiene derecho a …
- Sé que tiene derecho Nathan. Pero la situación de tu madre es complicada y no es buena idea que Nick vea a tu mamá. Esta peor que ese día en tu casa.
- Está bien.- Nate se acerco a nosotros y me dijo que teníamos que hacer algo para que Nick no empezara a llorar por no ver a mamá.
- Bien lo tengo… Nick – le dije dulcemente- iremos a ver a mamá nosotros tres primero. Luego subes tú a verla ¿te parece?
- Bueno. – me acerque y le di un beso en su frente. – Pero regresan.
- Claro – dijimos los tres.

Nos subimos al elevador y nos fuimos al quinto piso. Recorrimos pasillos y pasillos hasta que encontramos su habitación. Cuando entramos ahí estaba. Sentada en su cama comiendo un caldo de pollo. Sus manos le temblaban ya que no tenía fuerza

- Hola mamá- me animé a decirle.
- ¡Kim!¡Nate!¡Sara! Qué alegría que estén aquí. – sonrió.
- Si mamá. ¿Cómo te sientes? – preguntó Nate.
- Pues… me duelen mis brazos. La quimioterapia no está funcionando.
- Lo lamento – dijo Sara que tenía un nudo en la garganta.
- No hay porqué lamentarse. ¿Cómo les ha ido? – Empezamos a entablar una larga conversación. Le conté de la chica nueva y su relación con Daniel. Sara le conto sobre el baile y Nate le conto sobre su nueva novia y como iba con ella. Mamá estaba muy emocionada con nuestras historias. Todo iba bien hasta que el Dr. Entró por la puerta anunciando que la hora de visitas se había acabado.

- Chicos, amor- le dijo a papá.- y Doctor…¿puedo ir a la playa?
- ¿Qué? – dijimos todos al mismo tiempo.
- No es muy conveniente. Esta enfermedad no es un juego.
- Si pero quiero ir. Es lo único que pido.
- Seguro – dijo papá.—mañana..
- Ahora.
- Mamá aquí no hay playas, tendríamos que viajar y …
- Por favor – mi mamá miro a mi papá. El pudo ver en sus ojos esas palabras que no podía mencionar ‘No me queda mucho tiempo’.
- Está bien. Mañana saldremos en avión a tu playa favorita. ¿Qué opina Doc?
- Pues si eso es lo que la paciente pide… aceptaré sus órdenes.

Al siguiente día, el avión salió a las 6 de la mañana a Cancún. Alex y Lauren me hicieron el favor de acompañarme para que no estuviera sola ya que sabían que estaba en un mal momento. Llevábamos una hora de avión y solo había una cosa en mi cabeza. Ya no era mamá… era Daniel. No había recibido ni una sola llamada de él. Había pensado en enviarle un mensaje pero me limite a hacerlo. *Que él te busque* Me dije a mi misma. Aparte el estaba muy feliz con su ex novia.
- ¡Mira! Ya casi llegamos – gritó Lauren
- Ya quiero llegar- dijo Alex que tenía un tremendo mareo.
- Te dije que no comieras esas ostras. ¡PERO NUNCA ME HACES CASO!- contestó Lauren
- Bueno perdóname… pero el animal descansa cuando come.
- Animal
- Hey... ¿Kim? ¿estás bien?- dijo Alex cuando noto que mi cuerpo estaba presente pero mi mente no.
- ¿Por qué no habría de estarlo? – dije secamente
- Estas rara – contesto Lauren
- Estoy cansada. Eso es todo.
- No te ha llamado… ¿cierto?
- No ¿¡feliz!?
- Kim no te desquites con nosotros. Solo tratamos de ayudarte.
- Kim vamos… no estés así. Tienes que estar feliz con tu mamá y de paso con unos amigos tuyos – sonrió – disfrútalo.
- Lo haré. Se los prometo chicos. Los quiero.
- Nosotros también.

Llegamos al aeropuerto después de 3 largas horas. Estaba feliz de poder pararme y estirar mis piernas que venían entumidas. Saliendo de la sala de llegadas había un gran ventanal donde se podía ver la playa a lo lejos. Mamá se quedo viendo hacia la nada. Nosotros nos alejamos y fuimos por nuestro equipaje.

Regresamos corriendo ya que habíamos tardado un poco porque Alex tenía hambre y se paro en un puesto d4l aeropuerto a comprarse unas papas. Nos fuimos directamente al hotel y de ahí a la playa. No podíamos perder ni un momento ya que solo estaríamos ahí 24 horas.

La playa estaba hermosa. Como era algo tarde, el amanecer se veía hermoso con sus distintos tonos de rojo, naranja y amarillo. El agua estaba azul cristalina. Era como un sueño, pero en ese momento mi único sueño era tener a Daniel cerca. No podía soportar el no tenerlo conmigo y pensar que estaba con la Zorrafía.
- ¡Kim! Ven está el atardecer – gritó mamá son sus pocas fuerzas.
- Claro mamá – dije mientras tiraba a la arena blanca unas conchas pequeñas que me había encontrado.

Nos sentamos papá, mamá, Sara, Nate, Nick, Alex, Lauren y yo a admirar el hermoso atardecer. Estábamos platicando, riendo y aventándonos agua a la cara. La estábamos pasando de maravilla. De pronto papá se paro y extendió su mano, la cual mamá agarró con mucho gusto. Se levantaron y se fueron caminando juntos por la playa.

- Esto es hermoso ¿no crees Aida?
- Por supuesto Frank. No habría pedido algo mejor – dijo mamá
- ¿Sabes? Estaba recordando el otro día… la primera vez que te vi.
- ¿Enserio? Cuéntame. Quiero escuchar esa historia. Nada me haría más feliz.
- Claro. Bueno no sé por dónde empezar – se río algo nervioso.- Estaba en mi juego de basquetbol. Iba en la universidad. Los PUMAS estábamos ganando y eran los últimos tres minutos. Yo estaba feliz porque íbamos a ganar la copa estatal y pasaríamos a la siguiente ronda. Todo era perfecto. Había esquivado a McGuire a la primera e hice una canasta en el último segundo. Fue la canasta ganadora. Todos estábamos celebrando en el patio de la escuela, cantando y por supuesto que celebrando nuestra victoria. Ahí fue cuando la vi sentada leyendo a Shakespeare con esa mirada tan dulce y esa sonrisa tan hermosa. Iba vestida con una blusa café, un collar algo largo y unos jeans que eran en forma de tubo. – sus ojos se estaban poniendo llorosos. – Estaba fascinado por aquella criatura tan… inocente que incluso tuve miedo de ir y hablarle. No quería que me rechazaran cosa que era algo estúpida ya que pues… era algo así como el más “popular y guapo” de la universidad. – De pronto dejo de hablar.
- ¿Qué paso después? – dijo mamá que estaba llorando de felicidad.
- De pronto… ella alzo la mirada y me sonrió – papá sonrió al mismo tiempo que sus lagrimas caían de sus ojos. – Fue algo inexplicable.. inexplicable lo que sentí. Sus ojos me dijeron más que mil palabras y su sonrisa me hipnotizo. En ese momento supe que tú eras la mujer de mi vida. – Los dos estaban llorando mientras se daban un beso apasionado.
- Frank… - se le corto la voz a mi mamá.
- Espera – le puso un dedo en sus labios que ahora estaban partidos. – en ese momento supe que lo único que quería era pasar el resto de mi vida contigo. Me imagine que íbamos a casarnos y tener muchos hijos y que seríamos la pareja perfecta. Simplemente por el hecho de que lo que teníamos era amor. Un amor indestructible. Pero ¿sabes? Nunca quise este final… - papá se acerco a mamá y recargo su cabeza en su hombro. Le fue algo difícil ya que él era mucho más alto pero aun así no le importó.
- Escúchame Frank – alzo su cabeza y la sostuvo entre sus dos manos.- El amor verdadero no tiene final feliz, simplemente porque no tiene final. Tu siempre serás ese alguien por el que en mis años de adolescencia y hasta ahorita… - en ese momento los dos cruzaron miradas. Se olvidaron del mundo y volvieron a sus años de universidad.- Tú eres mi sueño y nunca cambiaría algo ya que por eso estamos aquí. La vida sigue Frank y tendrás que vivirla sin mi- papá gimió mientras no controlaba sus lágrimas. – Pero quiero que me prometas algo
- Lo que sea- respondió rápidamente
- Que siempre me querrás. No me importa que no me ames. Solo quiero que siempre me tengas en tu mente.
- ¿Hablas enserio? Tú eres lo único en lo que pienso desde que me levanto hasta que duermo. Incluso en mis sueños te veo.
- ¿Me lo prometes?
- Te lo prometo amor.- En ese momento llegaron un grupo de jóvenes de preparatoria que venían en un tipo “Spring Break”. Uno de los chicos traían una enorme grabadora mientras otro de ellos traía en una mano un bonche de discos. En eso uno de ellos puso una canción que inmediatamente mis padres reconocieron.
- ¿Recuerdas nuestra canción?
- Como olvidarla…- mi papá se alejo un poco de mamá. Volteo a ambos lados a ver si nadie veía y
extendió su mano- ¿me concedes esta pieza?
- Por supuesto – Y así empezaron a bailar a la orilla del mar mientras él le cantaba su canción.
- Someday, when I'm awfully low,
when the world is cold
I will feel a glow just thinking of you
and the way you look tonight.

Yes you're lovely, with your smile so warm
And your cheeks so soft,
There is nothing for me but to love you,
And the way you look tonight.

With each word your tenderness grows,
Tearing my fear apart...
And that laugh that wrinkles your nose,
It touches my foolish heart.

Lovely ... Never, ever change.
Keep that breathless charm.
Won't you please arrange it?
'Cause I love you ... Just the way you look tonight.
And that laugh that wrinkles your nose,
it touches my foolish heart.

Lovely... don't you ever change
Keep that breathless charm.
Won't you please arrange it?
'Cause I love you...and just the way you look tonight
just the way you look tonight…



La noche había llegado y mamá se veía cansada. Fuimos a cenar todos menos mamá y papá ya que ella se empezó a sentir mal y papá quiso hacerle compañía. Termínanos de cenar y nos fuimos cada uno a nuestros respectivos cuartos. Al siguiente día tuvimos que salir del hotel de emergencia ya que mamá había empeorado y tuvo que ser internada de urgencia en el hospital en México. Tomamos el primer avión a la ciudad y enseguida nos fuimos al hospital.

- Les dije que no era una buena idea el viajar – dijo el Dr. James que estaba sumamente molesto.
- Lo siento, debí hacerte caso James. – en ese momento me entere de que el Dr. James fue el mejor amigo de papá en la universidad.
- Lo sé Frank. Haré todo lo posible pero está muy grave.
- ¿Cuánto crees que…?
- No lo sé. No depende de mí sino de cómo reaccione ella.
- Pero tu ¿cuánto le calculas?
- Sinceramente, no creo que pasé de esta semana. El cáncer se esparció a mas órganos. Lo lamento mucho Frank.
- Si, si gracias. – dijo papá que se súbitamente se volteo mientras trataba de no llorar. – Gracias por todo.
- De nada Frank. Para eso son los amigos. Ahora ve a descansar, lleva a tus hijos a cenar un rato. Si pasa algo yo te aviso
- Muchas gracias.
Vuelta a clases… había llegado y yo no venía en la mejor disposición. Alex y Lauren sabían porque, por eso estaban conmigo en todo momento. Entrando a la escuela vi a Daniel y a Sofia juntos … de nuevo. Mi cara estaba hinchada por todo lo que había llorado la noche anterior. Le dije a Alex que iría al baño y que necesitaba mi intimidad así que me dejará sola por un momento. El acepto sin objetar. Cruce al patio cuando de pronto alguien me jalo de la mano

- ¡Kim!
- Ah... hola Daniel.
- ¿Cómo estás? No supe nada de ti desde el viernes.
- Si bueno tenía cosas que hacer como tu… comprenderás.
- ¿a qué te refieres? – me quede callada. - ¿Tiene que ver esto con Sofía?
- Jamás la mencione así que…
- Kim – me interrumpió. – Yo no la quiero a ella entiendes? Te quiero a ti. Ella solo está aquí porque según me quiere recuperar pero resulta que yo estoy enamorado de alguien más. Y ese alguien no es ella. Eres tú.
- Ya no sé si creerte.
- Kimberly… ¿crees que te mentiría? Ella solo fue un error. Y yo jamás trataría de lastimarte. Jamás ¿entiendes?
- Entiendo.
- ¿No me crees verdad?
- Daniel… no estoy de muy buen humor en este momento. Por favor... luego hablamos ¿sí?
- Está bien. – me di la vuelta y me fui al otro patio. Me sentí basura por haberle dicho eso a Daniel pero no quería lastimarlo ya que solía lastimar a las personas cuando estaba enojada.

De pronto sonó mi celular. Contesté y hubiera dado todo por no escuchar esa noticia…
- Kim iré por tus hermanos y por ti a la escuela en 20 min. Avísales
- ¿Qué pasa?
- Tienen que venir al hospital – se le hizo un nudo en la garganta, de esos que no te permiten ni respirar- las cosas no andan bien.
- Está bien – ahora yo era la del nudo. Tuve un flashback de todo… entonces supe que el momento estaba por llegar.

Busque a Nate por todas partes. Ya no sabía en donde buscar hasta que recordé **El lugar VIP**. Ese lugar era el de los populares. Mi hermano encajaba perfectamente ahí: guapo, alto, inteligente, ojo verde y buen chico. Fui corriendo hasta allá y lo busque hasta que lo encontré. Lo jale y mis ojos le dijeron todo.Inmediatamente se paró de su lugar y fuimos a buscar a Sara, que estaba con Santi. Después fuimos por Nick. No me había percatado de que Alex, Lauren, Jessica, Andrés,Lucas & Daniel estaban viendo como nos íbamos… llorando. En ese momento Daniel entendió por que estaba en esa actitud.

Llegamos al hospital. Mi papá estaba en la sala de espera con mi tía y unos amigos de mis padres.
- Ya están aquí.
- Si… ¿podemos pasar? – pregunto Sara ansiosamente.
- Claro... ehhhm… pasen en orden por favor. Primero tú Nate y Sara – Mi hermano trago saliva y mi hermana respiro hondo. Así entraron. Fueron los 20 minutos más largos de mi vida. Estaba desesperada. Moría por entrar y verla… por última vez. Ahora si comprendía que esto era real y que las cosas si estaban pasando. No era un mal sueño, era una realidad. Mi realidad.

Nate y Sara salieron cabizbajos con ojos llorosos y desanimados.
- Te toca Kim- dijo Sara que se estaba limpiando la nariz con un pañuelo.

Me paré y respiré hondo **No llores, ella te quiere ver bien** pensé. Entre a la habitación y mamá estaba conectada a muchos aparatos. Estaba mucho peor que la última vez. No soportaba verla asi. ** ¿Por qué Dios está haciendo esto? ** Pensé.

- Kim – dijo mamá con un tono de cansancio pero dulce a la vez. Ya no podía estar así con mamá, no podía ser fría y fingir que todo estaba perfecto.
- Hola mamá.
- ¿Cómo estás hija? – apretó un botón de su cama y el respaldo se levanto a tal grado que la podía ver de frente.
- Muy bien.
- Bueno tomate estos medicamentos. Te servirán.
- No, no servirán – me sonrió.
- Mamá toda saldrá perfectamente bien. Solo tienes que aplicarte estos medicamentos y verás que mejorarás.
- Kim escúchame – sentí como se deslizaban unas lágrimas por mis mejillas. – ven – dio pequeños golpes con la mano en un espacio que quedaba a lado de su cama
- Mamá estarás bien. Ya verás que seguiremos saliendo y siempre estaremos juntas junto con Sara, Nate y Nick y papá y seremos la gran familia que siempre hemos sido y … - sentí que las palabras ya no salían de mi boca
- Quiero que me hagas un favor ¿Puedes?
- Claro.- agarre sus manos que estaban traslucidas, delgadas y débiles.
- Dile a Sara que siempre será mi pequeña princesa. – no podía oír esas palabras que estaban a punto de salir de su boca.
- Mamá no digas eso.- le refuté.
- Déjame seguir.- De sus ojos salían lagrimas pero seguía con una sonrisa en su cara.- Dile a Nick que él es mi superhéroe favorito y que nada se compara a él
- Basta mamá. – sollocé. Las lágrimas habían tapado mi vista.
- Y dile a Nate que siempre será mi niño pequeño, mi bebé y que estoy muy orgullosa de él
- Mama cállate por favor- le ordené
- Eso quiero que les digas.
- Tú puedes hacerlo. Yo no soy lo suficientemente fuerte aparte de que tú estás aquí y puedes decírselos personalmente – dije seriamente.
- Kim. Escúchame ¿Sabes? Este mes aprendí muchas cosas. No solo de tus hermanos y de tu papá, como que será un problema al cocinar, si no de ti.
- Mamá…
- Lo mejor de este mes fue ver que creciste como persona, que te has hecho toda una mujer y… una bella, bella mujer – empezó a llorar -. No pude haber pedido algo mejor que ver a mi hija enamorarse y poder compartir esas alegrías, risas y lágrimas. Es lo mejor que pude haber vivido hija.
- Hablas como si ya no pudiéramos hacerlo mamá…- estaba hecha un mar de lágrimas. No podía escuchar a mi mamá decir esas cosas. Mamá bajo la cabeza y pude ver dos perlas que caían de sus ojos.
- No me queda mucho tiempo – me sonrió.
- No digas eso... aún no es tiempo.
- Kim – me interrumpió- Quiero que sepas algo. Cada vez que te sientas mal ahí estaré yo. Cuando te gradúes, ahí estaré yo siempre a tu derecha. Cuando te cases, no lo dudes, siempre te veras hermosa. Y cuando tengas tus hijos ahí estaré yo contigo recordante cuanto te amo hija. – Sus palabras quedaron grabadas en mi cabeza... y mi corazón.
- Mamá... – me desmorone enfrente de ella pero no podía permitírmelo y menos en ese preciso momento. Pero el dolor me absorbió y me ganó. – perdóname, te amo y te prometo que en todas esas cosas tú estarás presente. Ten fe. Tú me enseñaste a ser fuerte así que se fuerte mamá. Tienes que salir adelante, lo haremos juntos
- Te creo Kim…- de pronto cerro sus ojos - Yo no paraba de llorar y de pensar en una vida sin mi mamá. Simplemente todos nos desmoronaríamos y la vida no sería la misma sin ella, mi mamá, nuestra madre-¿Dónde está Nick? – me sonrió. Sus ojos brillaban como nunca antes los había visto brillar. Estaban llenos de vida pero al mismo tiempo, de alguna manera, cansados.
- Si, si claro- me seque las lagrimas, tomé el valor necesario para salir al pasillo. –Iré por él. . – saque mi cabeza y le dije a Nick que viniera. Mi hermanito se levanto del piso en donde estaba jugando con sus carritos y entro.
- ¡Mami! ¡Mamí!
- ¡Nick! Mi cielo
- Mami te quiero mucho- se recargo en su pecho mientras empezaba a llorar
- Nick yo te quiero mucho más ¿sabes? Eres mi pequeño saltamontes.
- Mami…- se le quebró la voz a mi hermano- ¿me esperaras? O sea me refiero a que ¿me esperaras alla arriba aunque me tarde mucho y.. siempre estaré en tu memoria? – No creía lo que escuchaba. Nick entendía lo que estaba pasando. Espere a escuchar la respuesta de ella
- Qué cosas dices.. por supuesto que te esperaré. Aunque sea una eternidad
- Te amo mami.

No soporte más y salí al pasillo con el ánimo por los suelos. Mi familia ya no estaba ahí por lo que supuse que habían ido por un trago. Podía sentir mi cara roja al igual que mis ojos y las lágrimas deslizándose por mis mejillas. Jamás olvidaría las palabras de mi madre. Sin duda la extrañaría. Empecé a recordar cuando me enseño a andar en bicicleta junto con Sara y Nick. Siempre me dijo que mantuviera las manos en el volante y que no viera hacia atrás. Ahora eso era lo que tenía que hacer: no mirar hacia atrás cuando ella muriera. Tenía que seguir adelante pero eso no significaba que la olvidaría. También recordé que ella me dijo que la vida era una y que había que aprovecharla ya que los años no regresan **Totalmente cierto**. No pude aguantármelas ganas de llorar como jamás había llorado. Me senté en el pasillo del hospital y seguí con mi llanto.

No sé exactamente cuantos minutos u horas pasaron, pero de pronto sentí que alguien se sentó a mi lado. Ni siquiera tuve que voltear para saber que Daniel estaba ahí conmigo, abrazándome, dándome todo su apoyo incondicional.
- Todo estará bien. – Me dijo esperando a que mi llanto cesara por un segundo.
- Perdóname por tratarte así hace rato – lo voltee a ver.
- No tienes porque pedirme perdón. Perdóname a mi por no darme cuenta de lo que estaba sucediendo
- No hay cuidado.
- Te quiero Shane.
- Yo no te quiero, te amo.- dije- Como no tienes idea.- agregué.
- Estaba esperando a que me lo dijeras – y me dio un beso mientras secaba mis lágrimas.